22 diciembre, 2008


Siempre tengo los pies y las manos frías, me suena a rasgo propio de vampiros, pero si lo fuera, sería un especimen diurno, que se alimenta no de sangre fresca sino de pasta fresca. En las últimas semanas he descubierto que madurar no es tener hijos sino hacer cola en el INEM. Mi postal de estas navidades para todos vosotros es esta foto, mi mayor proeza atlética del 2008, los 11 kms de la Cursa de la Barceloneta. Lo que pudiera tener esta imagen de vanidoso triunfalismo queda de inmediato compensado por el ridículo tocado. Al correr, ¿huyo de mí o voy a mi encuentro? Seguiré corriendo en el 2009 para intentar dar caza a la respuesta. El pie de foto es este extracto de "Retorno a Brideshead" de Evelyn Waugh "Mientras aún conservaba las fuerzas, me proponía visitar las tierras salvajes donde los soldados han abandonado sus guarniciones y la selva va recuperando sus antiguas fortalezas".

14 diciembre, 2008

El descubrimiento del año


No es la cura del cáncer ni la vacuna contra la sida ni el antídoto contra las multinacionales apestosas... pero CASI compensa por no tener ninguna de esas cosas. Es Etsy, una página web de las que hay que ver para creer. Miles y miles y miles de objetos hechos a mano por artesanos de todo el mundo puestos a la venta para goce y disfrute del personal. Hay ropa, collares, bolsos, cuadros, imanes, pendientes, cojines... Tantos como para pasar el resto de las Navidades buceando en sus páginas. Todo a un precio bastante razonable y con unos costes de envío también asumibles. Y como sé que no son precisamente millones las lectoras femeninas de este blog, pongo tres enlaces que prueban que la artesanía no es sólo para niñas de 10 años con lacitos: las fundas de fieltro para Nintendo DS con forma de Game Boy, los imanes de Pacman y las camisetas frikis de Lost. Un genial sistema de categorías permite además buscar cualquier objeto por casi cualquier criterio. Lo dicho, la página del año.

27 noviembre, 2008

Una imatge val més, molt més...


Frase extreta d'una entrevista a la noia de la foto...


"Me gusta la idea de que un hombre pague por ver sus películas, porque paga para sentir placer. Cuando actúo es como si entrara en trance, hago cosas que no haría normalmente, y no siento frío, ni aunque esté desnuda..."

Ejem...


20 noviembre, 2008

Com ser enfadon i no morir en l'intent


Sentia l'altre dia per la  ràdio... "Bernd Schuster es un borde, siempre está enfadado" i, de forma inconscient, em sortia una solidaritat estranya, una empatia de dubtós origen, una entente cordiale. Deu ser per l'etiqueta aquella que em va penjar un barbut company de feina: "ets un enfadon".


Ho he buscat al diccionari. "Enfadon". I no ho he trobat. Però fent recerques, coses del google, vaig anar a parar a la web d'una revista escolar de l'Alta Ribagorça; directament a un article sobre uns follets de plastilina. N'hi havia tres: Sabelotodo, Llorón i Enfadón. I els nens els definien.

Encuriosit per com un marrec podria parlar d'un enfadon, vaig anar-hi directe. Us reprodueixo la seva definició: "El duende Enfadón es grande y gruñón. Aparece cuando nos enfadamos como cuando te molestan o cuando te están chinchando. Necesita o quiere desahogarse y nos podemos hacer amigos escuchándole o dejándolo tranquilo para que se calme porque a nadie le gustaría estar siempre enfadado, claro".

Aparentment innòcua, la definició té la seva miga. L'enfadon és grunyon... però apareix quan el molesten, quan li toquen el voraviu. No és el seu estatus natural, perquè a ningú li agrada estar enfadat sempre, i si el deixes tranquil, es calma. No puc dir que no m'identifiqui: com bé diuen els peques, l'enfadon és enfadon quan té raons per ser-ho.

Potser en Schuster i jo formem part d'una comunitat que ha de buscar el seu espai i el respecte alié. Els enfadons també som persones, amb el nostre cor i els nostres sentiments. Potser som enfadons, però posats a triar... millor enfadon que sabelotodo o lloron, no?

19 noviembre, 2008

Work Nº 850


Esperando frente a las taquillas de la Tate Britain, veo cruzar por delante de mí a un atleta sudoroso. Lo primero que pienso es que ha entrado en el museo a refrescarse. Al cabo de medio minuto aparece otro. O son amigos, o miembros de la hermandad "El chándal también es arte" o la casualidad está cargada de electricidad estática esta tarde. Cuando por la curva veo surgir a un tercero, mis sorprendentemente felinas conexiones neuronales hacen clic y deducen un patrón, sospechan que algo está pasando. En efecto. Concretamente soy testigo de Work Nº 850, una instalación? performance? exposición? sandez? genialidad? de Martin Creed, controvertido ganador de un Turner Prize por una bombilla que se limitaba a cumplir con las dos funciones básicas que se le sobreentienden, apagarse y encenderse (precisamente los finalistas de la edición de este año del premio se muestran en este momento en la Tate, conduciendo hasta su máxima potencialidad el concepto de tomadura de pelo). Work Nº 850 significa que, entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde, a intérvalos de 30 segundos, y a razón de unos honorarios de 10 libras la hora,  medio centenar de atletas atraviesan como una flecha los 86 metros de que consta la galería de estatuas neoclásicas del centro. La idea es que lo hagan al límite de su velocidad, como si la vida les fuera en ello, a riesgo de colisionar con los desprevenidos visitantes.

Creed concibió su obra cuando tuvo que visitar a la carrera las catacumbas de los monjes capuccinni de Palermo por haber llegado cinco minutos antes del cierre. Con ella el artista rompe diversas premisas referentes a al conducta que uno adopta en el museo, caso del hieratismo, el silencio, la concentración, la distancia y al duración implícitas en el acto de relacionarnos con los anfitriones de una pinacoteca."Pensé, ¿por qué hemos de detenernos durante mucho tiempo frente a ellos? ¿Por qué no mirarlos durante un segundo? En ocasiones me siento demasiado autoconsciente de la experiencia misma de contemplar arte.  Me resulta determinante que no haya un cordón entre el corredor y el público. El arte no debería constar de un marco que te separa de él" ha declarado.
Debo confesar ya que Work Nº 850 me entusiasmó tanto en la plasmación física como en su coartada teórica. Respecto a la primera, hizo trizas mi reserva a las veleidades (pos)posmodernas, lo reconocí instintivamente como una obra de arte total, entendía a Marinetti cuando comparó a la Vittoria di Samotracia con una locomotora. La visión de los apolíneos cuerpos en un escenario neoclásico me transportaron a la Antigüedad, al tiempo que la cinética hacía estallar bellamente la condición sepulcral del recinto. Cada corredor era un vector afilado que realizaba un corte seco en la atmósfera sagrada, ceremoniosa y cargada de connotaciones intelectuales. En el plano de las ideas, la invitación de Creed a devorar el arte a golpe de zapatilla deportiva me hizo replantearme mi tendencia a acampar frente a los cuadros (cuánto tiempo se necesita para interiorizar un cuadro que nos sacude siempre ha sido una cuestión que me ha provocado quebraderos de cabeza). Hasta hoy, la propuesta museística que más me había seducido era la de Umberto Eco de que cada cuadro de mérito necesitaría su propio centro, donde se mostraría su inspiración, su evolución, sus referentes, su impacto... Gracias a Work Nº 850 ahora se le añade la de incorporar elementos distorsionadores que fa
fracturen las convenciones y las expectativas de una visita al museo. Debuto con la siguiente propuesta: convertirlo en una piscina y colocar los cuadros en el techo para disfrutarlos haciendo espalda, sobre un kayak, una tabla de surf...


18 noviembre, 2008

The Comeback

Entre la manca d'inspiració i la vagància compulsiva, entre l'escassa disciplina i les excuses diverses, he estat absent d'aquesta finestra canguril massa temps. Faig, doncs, un exercici d'humilitat, demano disculpes als meus companys marsupials, als seguidors fidels que ens comenten i a les dotzenes i milers de lectors silenciosos.


I prometo solemnement un canvi d'actitud, un intent de millora, una voluntat de redempció. Torno. Com Rocky Balboa, com John McClane, com Indiana Jones, com John Rambo. Espero que amb millors resultats...

07 noviembre, 2008

Palabras comodín

Vivimos instalados en automatismos, en frases hechas, códigos de conducta en leasing, reflexiones plagiadas, gustos ajenos, tópicos monstruosos, tal y como me apuntó Salvador Pániker en una de las entrevistas más interesantes de mi carrera "escuchando música prestada", ese mismo Pániker que, tan sabio como es, comenta que necesitó llevar muchos años escribiendo su diario para empezar a reflejar en ellos algo de lo que de verdad pensaba y sentía, pues son tantas y tan gruesas las capas y más capas de ropa que no es nuestra con la que nos abrigamos desde que despertamos hasta que nos acostamos. 

De aquí que me irriten profundamente las frases hechas y esas palabras comodín como "rollo" o "brutal" que revelan una pereza inmarcesible, un coágulo al provechoso ejercicio mental que siempre supone buscar el modo exacto de expresar las cosas. Sólo hay un vicio que lo supera en capacidad atrófica: coger el ascensor para ahorrarse uno o dos pisos de escalera. Deberían multar a los que lo hacen prohibiéndoles decir, por lo menos durante una semana, "chulo" o "guay".

28 octubre, 2008

Reino Animal

Clasificación del reino animal según una enciclopedia china imaginada por Jorge Luis Borges:


- Pertenecientes al emperador
- Embalsamados
- Domesticados
- Cochinillos
- Sirenas
- Fabulosos
- Incluidos en la presente clasificación
- Que se agitan como locos
- Innombrables
- Dibujados con un pincel muy fino de pelos de camello
- Que acaban de romper el cántaro
- Que de lejos parecen moscas
 
La lista me provoca las siguientes reacciones.

1. Un asombro y una admiración que me lleva a pensar que está a la altura de un poema redondo.
 
2. Que me gustaría resultar una combinación de la sexta y la octava.

3. Que lamentablemente estoy más cerca de la tercera y la onceava.

4. Que mi entorno me percibe cerca de la primera si me conoce un poco y de la cuarta si no aspira a hacerlo.

5. Que lo verdaderamente bonito sería pertenecer a la décima.

6. Que la segunda y la quinta son las que me producen mayor angustia.

7. Que se pueden añadir de inmediato algunas categorías más:

- Extinguidos
- Soñados
- Sorteadores de trampas
- Musicales
- Daltónicos
- Ideales para la reproducción a escala en llaveros
- Ídem en señales de tráfico
- Incomestibles
- Instantáneamente adoptables
- Que te recuerdan a alguien




21 octubre, 2008

Park Hyatt Tokio


Bar en la planta 42 del Hyatt Park de Tokio, tercer protagonista de "Lost in translation". Llamadme mitómano y acertaréis. Junto a mi mesa con velita protegida por una pantalla de papel de arroz se levanta un enorme ventanal desde el que se despliegan unas sobrecogedoras vistas nocturnas de Tokio. El panorama provoca tal afasia que viene a ser a una megalópolis lo que el Cañón del Colorado a una formación de la Naturaleza. Los rascacielos iluminados parecen comunicarse entre sí lanzándose mensajes en morse a través de las tilitantes luces rojas que los coronan y que, en verdad, son guiños de advertencia, bellas señales disuasorias dirigidas a los pájaros de hierro que los sobrevuelan.  Repasando mentalmente otras vistas urbanas que me han impactado, como las de Hong Kong desde el Hotel Peninsula o las del skyline de Manhattan andando por el puente de Brooklyn, me doy cuenta una vez más de lo afortunado que he sido en la vida. 

De la carta me sorprende la inclusión de pan con tomate con aceite de oliva y ajo. No puedo resistirme. Como intuía, es una deconstrucción líquida y minúscula de la que Ferran Adrià se sentiría orgulloso. Lo segundo que logra desclavar mis ojos de la hipnótica alineación vertical de acero y luz eléctrica es el posavasos, que muestra a un niño con una máscara veneciana y un sombrero de papel. Me lo meto en el bolsillo. Necesito un nombre japonés de mujer para una historia y le pregunto el suyo a la frágil y sonriente camarera que me sirve. Me lo escribe amablemente en un papel en caracteres japoneses y occidentales. Solo puedo reproducir los segundos: Kanako Kinoshita. 
En el ascensor de camino a la planta 57 pienso en los motivos por los que me fascina la mujer japonesa (la bonita, obviamente, como en todas partes las hay que provocan pavor): esa delicadeza de rasgos y gestos, la línea del horizonte que dibujan al amusgar los ojos, esa fragilidad ósea, esos cuerpos plancha, modelo alambre que estalla contra los principios elementales del gusto mediterráneo, léase la voluptuosidad y la curva. 
Nuevas vistas más impresionantes si cabe, esta vez con el acompañamiento del melos timbre de una cantante melódica. Me asignan un sitio en una mesa larga de mármol, la misma en la que, a escasos metros a mi derecha, se sentaba un achispado Bill Murray quien, con la pajarita descolocada, le sugería a Scarlett Johansson una de las locuras irrealizables más deliciosas de la historia del cine: un plan de fuga de la realidad que los llevara a fundar un grupo de jazz (también traducible por "depositemos en la atracción que sentimos el sueño de abandonar nuestras insatisfechas vidas").
En estos momentos me siento dichoso pero, de forma paradójica, la buena fortuna inquieta porque, al no conocer los motivos por los que le señala a uno en vez de a otro, eres consciente de que tan caprichosamente llega como se va. Si sumamos a esto un absurdo sentido de la culpabilidad -tamaño bolsillo del que corroe a los supervivientes de un accidente masivo- por momentos la suerte, en vez de bendecir, asusta. Al mismo tiempo (paradoja sobre la paradoja) consigue reforzar la mayor lección vital: Ahora es el momento.
Me tomo un dulcísimo Bellini. Adoro los cocktails, me parecen una de las más convincentes  aspiraciones humanas a la perfección: una creación sabrosa y sofisticada que consigue desinhibir con un toque de clase. Además, por principio, si estás tomándote un cocktail es que estás esculpiendo un rato feliz, seguramente en buena compañía, ahuyentando las penas y ralentizando el tiempo. Nada malo puede ocurrirte mientras te llevas a los labios un cocktail. En esto se parecen a los hoteles de lujo como este, territorio amigo, casa de todos y lugar de nadie. Me chiflan pues constituyen un entorno a la vez protector e irreal, donde sentirse seguro y parte de una fantasía. Allá donde viaje procuro pernoctar en ellos o, cuanto menos, visitarlos, aunque sólo sea para degustar un cocktail. Apuesto a que en una de las suites del Park Hyatt mis cenizas reposarían eternamente agradecidas. En especial de noche, mirando hacia afuera, a las parpadeantes luces encarnadas de los rascacielos de Tokio. 

14 octubre, 2008

Desahogo mensual

Hay algo de nuestro contrato de alquiler que no entiendo.

Pagamos más de 600 euros mensuales de alquiler por un piso situado en la tercera planta de una finca construida hace más de 70 años, que no tiene ascensor y que nadie pinta desde la guerra civil. El piso no está mal y últimamente hasta nos oímos decir que por ese precio es un chollo.

Desde que entramos, hace ya cuatro años, se han hecho las siguientes mínimas e imprescindibles reformas:

- Instalación de teléfono y barra de ducha. No por porque nos apeteciera renovarlas, sino porque cuando llegamos no había ninguna de las dos cosas.
- Instalación del cristal de una de las ventanas de mi habitación, que seguramente rompió el pintor al darle una mano de pintura al estucado antes de poner el piso en alquiler de nuevo.
- Desmontaje de las persianas de libro del balcón, que se habían quedado podridas en sus goznes y parecían capaces de transmitir enfermedades ya extinguidas.
- Pintura de la barandilla del balcón, absolutamente llena de óxido. Imposible tender en el balcón junto a esa cosa.
- Cambio de la manija de dos puertas que se quedaban atrancadas.
- Cambio de la cisterna del lavabo, que se pasó dos años goteando.
- Cambio del grifo del lavamanos, que un buen día dejó de cerrar.
- Instalación de gas natural. La dueña de la finca pagaba hasta el marco de la ventana, de ahí para dentro era cosa nuestra.
- Cambio de la llave de paso de agua, que sencillamente dejó de cerrar.
- Instalación de la línea telefónica, cajetilla incluida, porque alguien la había arrancado.
- Instalación de bisagras nuevas en uno de armarios de la cocina, tras encontrarnos un día la puerta en el suelo por culpa del óxido.

No nos hemos puesto a reformar la cocina, que falta le haría. Ni a renovar el baño, que otro que tal. Nos hemos limitado a reparar lo que se caía a trozos ante nuestros ojos, o lo que podía hacernos la vida más cómoda con un mínimo gasto. Y todas y cada una de esas veces, antes de ir a la lampistería del señor Iniesta (hola, señor Iniesta) o de encarar mi enésima visita a Cofac, he llamado al administrador y le he preguntado por qué teníamos que hacernos cargo de las reparaciones, sin que sus respuestas resultaran en ningún caso convincentes.

Esa semana hemos tenido que cambiar los otros dos grifos de la casa, el de la cocina y el de la ducha, que estaban dando sus últimos estertores y amenazaban con dejarnos tiradas cualquier día de estos. 212 euros de factura. Este es nuestro nuevo grifo de cocina:



Es un gran grifo. Me ha hecho tomar una gran decisión. Puesto que lo he pagado, el día en que me vaya de este piso me lo llevo conmigo. Y mi compañera de piso se lleva el de la ducha. Y ya hablaremos del cristal, la barra, el otro grifo, los cables del teléfono, la instalación del gas y la cisterna del lavabo… Igual también nos los repartimos, a la salud de la normativa sobre el alquiler y de la propietaria de la finca. ¿Que no me atrevo? Bueno, ya veremos si me atrevo…

28 septiembre, 2008

Modelo Antifoni

Hace muchos años que tengo una lámpara de Ikea como esta:



Es el modelo Antifoni. Está muy bien. Es completamente articulable, gasta una bombilla cada dos años y es perfecta para trabajar en el ordenador. No conozco a nadie que tenga una igual, aunque seguro que el mundo está lleno de ellas, igual que está lleno de estanterías Billy y de cajoneras Ronin de color rojo como las que también tengo en casa.

El otro día, viendo un capítulo de Cómo conocí a vuestra madre (sigo sin verle demasiado la gracia a esa serie) vi mi lámpara en una esquina:



Y, dos días después, observé tres más en el último capítulo de Prison Break:



Me pareció verla una vez también en Yo soy Bea, pero no dispongo de pruebas documentales y tampoco voy a buscarlas.

Le tengo un nuevo respeto a mi lámpara ahora. Quizá hasta miedo...

18 septiembre, 2008

DFW



Un sms a las 8:21 de la mañana del pasado domingo me comunicaba el suicidio del escritor David Foster Wallace. una noticia así siempre produce como primera reacción una extrañísima estupefacción, que surge de la imposibilidad de nuestra mente cuerda para concebir que uno pueda sacrificar su vida, lo único que en el fondo poseemos. "Sólo hay un asunto filosófico verdaderamente serio y ese es la muerte" declaró Albert Camus. Aplacado un poco este shock que aboca a un abismo terrorífico, lo siguiente en que pensé fue en la manida reflexión de lo terriblemente difícil que ha de resultarle a un genio conseguir encajar en el mundo. Obsesiva, retorcida, dolorida, paranoica, enfermiza, a ratos asfixiante y petulante, la literatura de DFW mostraba a un individuo con una capacidad de observación y de análisis tan excepcionales que rayaba con frecuencia la demencia. Supongo que resulta inevitable no atormentarte si abres tanto los ojos que dejas entrar demasiados ángulos ciegos y puntos de sombra. 
Más tarde me resultó de lo más perturbador y cruel que el escritor se hubiese ahorcado en su casa sabiendo que iba a encontrárselo su mujer, con lo que al trauma de su muerte le añadía a su pareja la insoportable y por siempre fantasmagórica imagen de su consumación física, una infinita broma de pésimo gusto. 
Personalmente, la obra de DFW significó un regalo divino, una excitante revolución, una puerta a otra dimensión, una de esas experiencias místicas, sobrecogedoras y noqueadoras que uno encuentra en contadísimas ocasiones en su trayectoria lectora, y que consigue una reacción paradójica: sentirte empequeñecido ante la prodigiosa materia gris y pirotecnica verbal de un escogido para elevar el listón del potencial artístico de la humanidad, al tiempo que te hace crecer al proyectarte hacia cotas de placer intelectual insólitas. la crónica/ensayo que da título al conjunto Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer me parece 
que marca el techo de lo que puede alcanzarse con un artículo periodístico de ideas.
Hace bastantes años, intenté machaconamente que el autor me diera audiencia y tuve que conformarme con cuatro desganadas respuestas on line, pero ni así disminuyó mi interés por sus libros. Releí hace poco su pieza sobre Roger Federer y reflotó esa mezcla de adoración y envidia estratosféricas. En estos momentos siento una tristeza algo injustificada y ridícula por su fallecimiento, dado que la profeso por un completo desconocido que en persona podría haberme parecido insufrible. Lo que me conduce a sospechar que lo que de verdad me aflige es imaginarme todas esas millones de conexiones neuronales que consiguieron dibujar una constelación única e irrepetible en el cerebro de DFW volatilizándose sin remisión en un suspiro, como una flecha de fuego impactando sobre Bañistas de Asnières de Seurat.


09 septiembre, 2008

El pescadero manco

Creo que no os he contado la historia del pescadero manco.  Procede así: De niño pasaba muchos sábados por la mañana acompañando a mi abuela a diferentes recados, eso sí, tras desayunar una tapa de tortilla de patatas con un Cacaolat en  "El Cali", bar anticuadísimo regentado por Abel, un ser simiesco con un perenne palillo en la comisura de los labios, y pasear a la perra de turno (hubieron varias). Una de las paradas fijas por el barrio era en la pescadería "Salmerón". A mí ya de por sí me provocaba algo de repelús la visión de todos aquellos cádaveres de pescados mirándome con sus ojos vidriosos desde sus sepulcros de hielo picado y que emitían ese tufillo que te recordaba que vivías de la muerte ajena. Pero se daba el agravante que aquella pescadería en concreto la regentaba un matrimonio asimétrico (él achaparrado y sonrosado, ella larguilucha y de tonalidad nicotínica) a cuyo componente masculino le faltaba medio brazo. La visión de ese muñón ha quedado registrado en el banco de imágenes traumáticas más imborrables de mi infancia. Yo intentaba apartar la vista pero me atraía fatalmente, el morbo de lo mostrenco tiene algo muy sexual. Se ha de reconocer que el hombre demostraba una maña admirable en el manejo del cuchillo a una sola mano y además siempre estaba sonriendo (primer gran misterio: ¿cómo podía aquel hombre estar alegre con semejante desgracia?).

Lo más inmediato habría sido pensar que su carencia había sido fruto de un accidente que tuvo lugar antes de ser tan diestro con esos afiladísimos instrumentos, pero yo no podía quitarme de la cabeza que el responsable había sido un tiburón blanco. Cada vez que entraba en el establecimiento, miraba con aprensión ese brazo interrumpido  y me imaginaba a un gigantesco escualo abriendo las fauces para gozar de una merienda. Supongo que la explicación es tan sencilla como que relacionaba la especialidad profesional del mutilado con un verdugo en su misma línea de trabajo. De tratarse de un carnicero, su Moby Dick particular habría sido un león, en el caso de un floristero, una planta carnívora.
También recuerdo que un buen día dejé de verlo tras el mostrador de su negocio. Posiblemente se separara de la mujer y sería muy bonito cerrar diciendo que mi fantasiosa mente infantil se lo llevó a buscar venganza a los mares del Sur ahora que al fin dominaba el arte del cuchillo. La verdad es que, hasta el momento presente, lo olvidé con rapidez. Lo que no he podido borrar nunca es la merluza fresca que ese mismo sábado me cocinaba mi abuela a la hora de comer.

01 septiembre, 2008

Maltés y doblemente falso


San Francisco debe su nombre al hombre que renunció a las riquezas familiares, se colocó un hábito lleno de agujeros y pulgas, hizo voto de pobreza, ayudó a los desfavorecidos y habló con los pájaros, pero su verdadero patrón fue un redactor de anuncios publicitarios para joyerías, detective de la agencia Pinkerton, un comunista y alcohólico que destacó por convertir la ciudad en un torrente de sangre, pólvora, brutalidad y vicio. El lector de Dashiell Hammett tiene varios puntos calientes a visitar en la misma, que demuestran que vida y obra estaban íntimamente ligadas, pues en el 891 Post Street se levanta su antiguo domicilio, cuyas características transmitió al de su sabueso Sam Spade, el cual deglutía el mismo estupendo bistec que su creador en el restaurante John´s Grill. Y ahí nos fuimos. El local ha respetado y está a la altura de la leyenda. Quitándole cuatro detalles podría rodarse una thriller de los años 40 mañana mismo. Lo que está claro es que ni Hammett ni Spade tuvieron que pagar lo que cuesta un correcto trozo de carne porque ellos crearon este plus turístico.

Uno de los mayores atractivos del local es una réplica de la figurita del halcón maltés que aparecía en la película homónima de Johhn Huston. Se da la maravillosa ironía que John´s Grill poseía la estatuilla original hasta que fue robada, mientras que tanto el libro como en la película acaban con el descubrimiento de que la preciada pieza era una falsificación.
Y así es como llegamos hasta la postal nº5.

31 agosto, 2008

Pues nada

En vista de que (suspiro trágico) a nadie le importa "un comino" lo que sus congéneres hacen de vacaciones, dejo sólo una foto de mi tour nórdico (es de San Petersburgo) y emplazo a los interesados a abrirse una cuenta en Facebook, paraíso de los que sí disfrutamos horrores viendo fotos ajenas (y comentándolas).

28 agosto, 2008

La ilusión que siente uno por explicar su viaje de verano nace de la presunción de que resulta imposible que el interlocutor no se contagie mínimamente del entusiasmo que nos provocó, de que con nuestro despliegue de fotos y anécdotas le permitiremos sumarse como secundario de excepción a una superproducción histórica. Craso error. Como ocurre con el visionado de álbumes de bodas o vídeos de comuniones,  a nadie le interesa un comino tu agosto -a menos, supongo, que hayas padecido alguna desgracia-y para la mayoría seguramente encabezaría un listado de prácticas de tortura sin violencia. Por eso -y porque parece un ejercicio de presuntuosidad airear privilegiados momentos de ocio- me he limitado a colgar fotos de mi viaje por California, Nevada y Arizona.

Pero me puede la tentación de hacer una única recomendación: la sala pública de lectura de la Universidad de Berkeley, el ambiente más acogedor y mágico para leer que he visto en mi vida. Me gustaría que la urna de mis cenizas reposara algún día sobre una de sus estanterías. 

02 agosto, 2008

Bailando por el mundo

En el trabajo nos hemos pasado los dos últimos días alucinando con los vídeos de Matt Harding, un chico americano que lleva años dedicado a grabarse en diversos lugares del mundo haciendo esto:



En un segundo visionado recomiendo fijarse en los bailarines secundarios, son para partirse.

Quien quiera verlo mejor puede hacerlo aquí

28 julio, 2008


La función aleatoria de mi iPod es lo único espontáneo de mi vida

Lo dice como para dar penilla, pero a mí me parece que tiene valor la cosa... Con el riesgo que tiene la función aleatoria...

24 julio, 2008

El timo ruso

Información al contribuyente: desde el 2 de junio de este año cruzar la frontera rusa cuesta 100 euros. Debido a una reciente remodelación del procedimiento de solicitud de visados, cualquier turista español que quiera visitar Rusia este verano debe dirigirse a una de las dos únicas agencias autorizadas para realizar los trámites (Iberrusia y Politours) y pagar un mínimo de 70 euros por el visado, más otros 10 de seguro médico y más otros 25 por la carta que certifica que dispones de alojamiento hotelero. Hasta hace un mes y medio el visado turístico se podía tramitar directamente en la embajada o el consulado, pagando la tarifa oficial de 35 euros.

Varias cosas huelen muy mal en todo esto: para empezar, que sólo haya dos agencias de viaje autorizadas (¿procedimiento seguido para escogerlas, por favor?), con el consiguiente acuerdo para subir las tarifas, que en el caso de la tramitación de urgencia llegan a los 180 euros. Luego está el asunto de la carta en ruso para el consulado, que tiene muy mala pinta… En teoría, la carta especifica dónde y en qué fechas vas a alojarte durante tu estancia y la mayoría de los hoteles la proporcionan. En la práctica, sin embargo, Iberrusia no te garantiza que esa carta vaya a ser aceptada por el consulado, así que te tienes que pagar porque te hagan una, la suya, que es la buena. Se supone, porque como está en ruso vete a saber… De todas formas, hay que creer en la existencia de esa carta, porque el turista no va a verla en ningún momento. Por lo visto “va directa al consulado”. A nosotras ni siquiera nos han preguntado en qué hotel pensamos alojarnos, así que cabe preguntarse en qué hotel pondrá la carta que vamos a alojarnos. Vamos, por preguntarse algo en todo este despropósito.

Tengo la sensación de haber sido víctima de una estafa institucionalizada. He pagado 105 euros por entrar en un país que está justo al lado de otro país en el que voy a pasar tres semanas con mi DNI como única acreditación. Hay momentos en los que le ves la utilidad a la Unión Europea.

¿Y todo esto por qué? La teoría que corre por ahí es que las autoridades rusas han emprendido una especie de venganza diplomática contra las autoridades españolas por las trabas burocráticas que se encuentran los ciudadanos rusos cuando quieren viajar a España. En la página de Iberrusia se puede leer textualmente que a la hora de rediseñar el procedimiento de solicitud “se estudió a fondo la experiencia del Consulado General de España en Moscú”. A fondo, dicen. ¿Quién dijo que el humor ruso no era sutil? A mí ese “a fondo” me parece un prodigio de sutileza. Vamos, que cogieron el procedimiento de entrada de ciudadanos rusos a España y decidieron adoptarlo. Pues yo esta vez voy a pagar 100 euros por entrar en su país, pero no sé si me van a quedar ganas de repetirlo.



Y ala, que ya está, que ya me he desahogado otra vez. Qué sano es lo de quejarse y qué a gusto se queda una.

16 julio, 2008

Me gustaría tener un habitáculo que me imagino espacioso y con paredes color lima, en las catacumbas de una gigantesca sucursal bancaria,  que fuera una proyección física de cuanto habita en mi mente procurándole un gozo de difícil explicación. En él habría lámparas y un oso panda y cuadros de Edwin Church, de fondo sonaría Sigur Ros, y a  lo largo de hilos de ropa rojos colgarían las iluminadoras explicaciones sobre el género humano a las que llegaron Faulkner y Conrad en sus novelas, y cada una de sus ventanas daría acceso a un paisaje distinto (el mar, un glaciar, un campo nevado, el desierto de Nevada..) y siempre habría una taza de café Nelson recién hecho allá donde mi mirada quisiera depositarla.

15 julio, 2008

Crédito agotado


Y no estoy hablando de mi cuenta corriente (que podría, ya lo creo que podría), sino de Javier Daulte, el dramaturgo y director argentino que este Grec ha estrenado en Barcelona Nunca estuviste tan adorable, un repaso a la historia de su familia materna situada en el Buenos Aires de los años 50 y 60 que va a ser, me temo, la última obra que voy a ir a ver de este autor en lo que me queda de existencia.

Lo mío con Daulte empezó muy bien. Quizá ese sea el problema, que empezó demasiado bien. Ets aquí?, estrenada la temporada 2005-2006 en el Romea, me hizo llorar, me hizo reír y luego me hizo llorar de nuevo, y es sin duda una de las mejores obras de teatro que he visto nunca. La versión del Romea tenía como protagonistas a Clara Segura y Joel Joan, (antes de que todo el mundo empezara a adorar a Clara Segura y antes de que todo el mundo empezara a odiar a Joel Joan), que estaban estupendos, y tuvo un éxito tan increíble que Daulte no tardó en recibir el encargo de escribir una nueva obra para el Romea.

El resultada fue La felicitat, una obra de extraño argumento protagonizada de nuevo por Clara Segura y que pude ver meses después de su estreno en el teatro Joventut de L’Hospitalet, cuando ya ni los mismos actores parecían creerse la obra. Durante la primera hora no entendí nada y durante la segunda hubiera preferido no entenderlo. Del argumento sólo recuerdo que uno de los personajes era un robot que no podía pronunciar la P.

La felicitat supuso una pequeña desilusión, pero mi fe en Daulte era tanta que el verano pasado acudí a ver al TNC Com pot ser que t’estimi tant, una obra escrita por el dramaturgo argentino para las T de Teatre, algo que quizá debería haberme prevenido, pero que por desgracia no lo hizo. La obra, descrita como una “comedia terrorífica” es efectivamente terrorífica, aunque yo no me reí nada, ni siquiera ante los esfuerzos de las T de Teatre por actuar.

Tendría que haber escarmentado, pero era tanto el crédito acumulado por Ets aquí?, tenía en tan alto concepto al autor que el pasado sábado me dirigí a la Villarroel – sala de la que Daulte es director artístico- a ver Nunca estuviste tan adorable… y a estrellarme de nuevo con la certeza de que, por el motivo que sea, Daulte nunca va a volver a escribir nada que me emocione, me remueva y me divierta tanto como Ets aquí?, y que mi presupuesto no da para extenderle ni una obra más la confianza. Se siente.

10 julio, 2008

Parte de la tribu


En ocasiones la vida imita al arte y, en otras, a la publicidad. Lo más cerca que he estado de verme inmerso en uno de esos anuncios de Coca Cola o de Bacardi en los que una comunidad de extraños crea un espontáneo y festivo vínculo celebrando las ganas de vivir fue en el concierto que Xavier Rudd ofreció en el Grec el domingo pasado. Rudd es un músico australiano achaparrado y teñidod e rubio, el hermano guapitod e Cocodrilo Dundee, un tipi concienciado ecológicamente y con pinta de pasarse el día surfeando, tomado el sol y contemplano relajadamente cómo pasa la vida, alguien que jamás se ha puesto una corbata y que identifica a primer golpe de vista si un serpiente es venenosa o no. El hombre es un prodigio tocando un instrumento cuyo nombre parece conocer todo el mundo y que soy incapaz de retener, esos larguísimos troncos de madera por los que se sopla, para entendernos. Como su música es de corte tribal, apela a los instintos y nos conecta con el animal que todos llevamos dentro, resulta prácticamente imposible no bailarla. Ya se sabe que por aquí somos tímidos, de forma que arrancó el concierto con la parroquia sentada y modosita, pero de forma paulatina diversos grupúsculos repartidos por el anifiteatro se pusieron a mover el esqueleto, liderados por un grupo de jovencitos compatriotas del maestro de ceremonias, bandera en ristre. El efecto dominó no tardó en prender y la mayoría de los presentes nos sumamos a dialogar corporalmente con nuestros ancestros que cazaban con taparrabos. Eufóricos y liberados, quisimos entonces bajar a agradecerle al gurú de los troncos e habernos hermanado y permitido oír el rítmico hervir de nuestra sangre por lo que comenzó un goteo de gente dispuesta a tomar el escenario. Durante escasos minutos nos jugamos el físico botando sobre su frágil plataforma ante la mirada extasiada de un Rudd que, de pedirnos que comenzáramos a besarnos los unos a los otros,a  desnudarnos o a darle billetes de 50 euros, lo hubiéramos hecho sin pestañear. al acabar la canción, los seguratas nos echaron con viento fresco, pero ya teníamos nuestro momento Coca Cola.

07 julio, 2008

Love of Lesbian: Descubriendo América

Qué buenos son. Qué buenos. Vale, seguro que es del dominio público, pero yo acabo de darme cuenta. Por fin, por fin un grupo que hace letras interesantes en castellano, que es capaz de rimar “centesimal” con “papel albal”, que tiene un universo propio (en el que los personajes se van de safari por el parque), que sabe contar una historia sin pasarse con lo narrativo (lo de Mecano era demasiao), que es poético sin ser ñoño (“yo soy nulo y tú distante”), que es capaz de hacer canciones gamberras (“Villancico para mi cuñado Fernando”) y de lo más tiernas (más tiernas todavía precisamente porque saben ser gamberros, aquí rige el mismo principio que las baladas de los grupos heavy) y hasta gloriosos himnos a la autoestima (“Me amo”) basados en el más irrefutable motivo para amarse a uno mismo:

Cuando nací, ¡qué triunfo!,
entendí que había sido capaz de ganar
a cien millones de hombres rana en celular.
Y había nivel, y trampas.
El segundo quería estudiar alemán,
pero volcó en las caderas de mamá.

Hoy voy a decirlo: ¡cómo me amo!
Y tú ya no puedes hacerme daño.
Soy un ser divino, ven a adorarme.
¡Qué buena suerte amarme tanto!


Tienen un vídeo cachondo de la canción que se puede ver en You Tube (¿alguien lo dudaba?). También han hecho cosas más en serio (el de "Universos infinitos" es precioso), pero este es saludablemente cutre.

Por si fuera poco, el cantante y compositor está bastante ido de la olla y tiene un blog en el que no le avergüenza demostrarlo.

01 julio, 2008

Queridos zoófilos

El último informe de visitas del blog demuestra que el mundo está más enfermo de lo que pensaba: nada menos que 11 maravillosos pervertidos han entrado en esta web tras teclear en Google "sexo con mapaches", convirtiéndose así en la segunda fórmula (tras "el comunicado del canguro") que más visitas ha atraído al blog.

Gracias por ser hacerme quedar tan bien, queridos zoófilos. Y para que no se diga que os dejamos con las ganas, ahí tenéis esta foto de un simpático (¿y sexy?) mapache. ¡Disfrutadla!

30 junio, 2008

"Professor Jones had been working on time theory for many yeras.
"And I have found the key equation," he told his daughter one day. "Time is a field. This machine I have made can manipulate, even reverse, that field."
Pushing a button as he spoke, he said, "This should make time run backward backward run time make should this," said he, spoke he as button a pushing.
"Field that, reverse even, manipulate can amde have I machine this. Field is a time." Day one daughter his told he, "Equation key the found have I and."
"Years many for theory time on working been had Jones Professor."

("The End", de Fredric Brown)

25 junio, 2008

No soy un hombre Marlboro


Sólo fumo en noches muy esporádicas y casi siempre apropiándome de los pitillos ajenos. A los de esta especie nos gusta llamarnos "fumadores sociales", pero los fumadores a los que les sableamos prefieren el término "gorrón", más genérico pero quizás más apegado a la verdad. Nunca he conseguido engancharme al tabaco y el dios de la nicotina sabe que he intentado en diferentes etapas de mi vida rendirle un culto fanático, pero todo esfuerzo por carbonizar mis pulmones ha devenido en fracaso absoluto.

Resulta que el otro día, cosa extraña, salí de casa con un paquete de tabaco en la mochila porque sentí un fuerte antojo (hasta ahora sólo los había tenido de alimentos dulces como todo el mundo, producto de un déficit de glucosa en la sangre), no tanto de fumar en el sentido de una fuente de placer como desde un punto de vista práctico, me atraía el ritual de encender, sostener entre los dedos, dar una calada... No había caminado ni dos calles cuando, sin haber sacado aún de la mochila el material tóxico y encontrándome esperando en un semáforo, se me acercó una mujer de mediana edad, sin ningún rasgo físico destacable, normal con N mayúscula, se camuflaba a al perfección con el paisaje urbano. Llevaba gafas y una blusa floreada. Y va y me pregunta: "¿Tienes un cigarrillo?". La falta de costumbre me llevó a decir que no por defecto. Y en los escasos segundos que hubiese necesitado mi cerebro para expulsar el acto reflejo y corrigir el error de la réplica pregrabada ofreciéndole un cigarrillo, se interpusieron estas palabras de la mujer: "Creo que sí que tienes y que no quieres darme". Lo dijo con una sonrisa burlona y enseguida apartó la vista. Ya era demasiado tarde para corregir mis palabras.

No sé si tanto por sentirme molesto con la impertinencia como inquieto por esta percepción sobrenatural, insistí en que no y crucé la calle rápido con cierto nerviosismo. El 99,9% de las ocasiones en que me hubiesen formulado esta pregunta mi "no" habría sido cierto y el 99,99 % de las personas habrían tomado mi mentira de ese día por cierta. Se me cortaron de cuajo las ganas de fumar. Otro intento abortado de sumar un vicio. Alguien no quiere que sea un hombre Marlboro.

22 junio, 2008

Agudeza visual



¿Cuántos ex estudiantes de Periodismo en la UPF aparecen en este vídeo vestidos de visitante despistado, anaranjada Carmen Miranda y racimo de uvas?

20 junio, 2008

Germanes





En un mundo saturado de previsibilidad, donde uno coge el mismo autobús para acudir al trabajo cada día y sabe que si encuentra albóndigas en el menú no pedirá cazón, la sorpresa es el valor más preciado. Por eso me entusiasmé con la capacidad de la obra teatral "Germanes" de Carol López para descolocarme integrando el gazpacho con "Non, Je Ne Regrette Rien", la muerte y el incesto con Cindy Lauper. No hay nada más estimulante que el cambio de dirección, la ruptura de la linealidad, la tarántula en la tarta de nata. De aquí la gloria que provoca el corte que se produce a mitad del tema “Tired” de Adele, o la pirueta temporal del capítulo final de la tercera temporada de "Lost". Las redirecciones me entusiasman porque sacan a la superficie los caminos ocultos, las puertas invisibles, esa hibiridación consustancial a nuestro paisaje interior, cuanto ocurre en esa realidad que llamamos paralela pero que existe físicamente en frondosos rincones de nuestra mente, y que nuestros sentidos acomodados y domesticados no son capaces de percibir con facilidad.

16 junio, 2008

"Dios mío!, ¡la vida no deja de sorprendernos con sus rarezas! Yo le era fiel a Sara, lo juro por lo que más quieras. Mas, para serte franco, añadiré que tal vez le fui tan fiel por falta de una ocasión que confirmara o desmintiera lo dicho. Te recomiendo que no creas al que insiste en que jamás comería langosta con salsa tártara si no has averiguado de antemano que nunca nadie se la ha ofrecido". ("El pentateuco de Isaac", de Angel Wagenstein, Libros del Asteroide. Un prodigio, una obra maestra, una gozada, llena de simpáticos apuntes de sabiduría como este).

13 junio, 2008

Desmotívame, por favor

Despair Inc. es la tienda ideal para los que, como yo, cruzan de acera al pasar junto a la tienda Excellence de Rambla Catalunya para evitar el exceso de radiación buenrollista.

Me gustan sobre todo las Camisetas Desmotivadoras:


VALOR
Que seas necesario no significa que seas importante.



DESEOS
Cuando pides un deseo a una estrella fugaz, tus sueños pueden hacerse realidad. A menos que la estrella fugaz sea en realidad un meteorito dirigiéndose a la Tierra, lo que destruiría todo tipo de vida. En ese caso estás jodido, da igual lo que hayas deseado. A menos que sea morir a causa de un meteorito.


YO NO LO HICE
Además, todos los demás también lo hacían. Y no debería de estar prohibido, de todas formas.


NO TENGAS MIEDO, ESTOY JUSTO DETRÁS DE TI
usándote como escudo



SABÍA QUE LLEGARÍAN ÉPOCAS COMO ESTA
Pero nunca pensé que fueran a ser tan malas, tan largas y tan frecuentes.



NUNCA CAMBIES
Así siempre podré ser mejor que tú.

05 junio, 2008

Y la pregunta es

¿Por qué todos los periódicos dicen hoy que Barack Obama es "el primer candidato afroamericano a la presidencia de los Estados Unidos" cuando Obama es mulato, hijo de un keniano negro y de una estadounidense blanca? ¿Es más negro que blanco y más estadounidense que keniano por algún motivo que se me escapa? ¿O es que "mulato" no queda bien en un titular?

Hablando de matices del lenguaje, circula por ahí una petición a favor del endurecimiento de la penas a los agresores sexuales de niños (en relación con el caso Mari Luz) en la que se clama "contra los pederastas". Hay que decir que, según la RAE, un pederasta no sólo es aquel que abusa de un niño, sino también el que comete cualquier acto de sodomía, imprecisión que esta mañana ha provocado una hilarante escena protagonizada por el ilustre tío de Nuestro Único Lector, muy angustiado por la posibilidad de que varios miles de españoles promovieran sin saberlo la penalización de las prácticas homosexuales...


02 junio, 2008

Benito

La semana pasada fui testigo de cómo un portero de escalera se jugaba el tipo para evitar que la pelota de un niño acabara entre las ruedas de un vehículo y me acordé de Benito. Durante 25 años, Benito fue el portero de mi finca. Pocas profesiones determinan tanto el nombre de uno como la de portero. Podría haberse llamado Segismundo, Anacleto o Zacarías, pero Benito también es un modélico nombre de portero. Igual que Sacristán lo es de chófer y Braulio de mayordomo. Todo esto dicho con el mayor de los cariños. Recio, enjuto, cejijunto y de dicción imposible (pensad en Ferran Adrià con un resfriado de muerte), Benito había llegado a Barcelona de un pueblo indeterminado de la España profunda. Lo que parece seguro es que se presentó en la enmarmolada portería de la ufana Diagonal que debía vigilar luciendo una boina y acompañado de su esposa (llamada Amparo, un nombre también muy apropiado para la mujer de un portero) y su madre vestidas de luto riguroso. Mas sospechoso de esconder un malicioso intento de ridiculización, a través de la composición de un perfecto Paleto, supone el añadido de una gallina entre sus pertenencias.
Nuestra relación todos esos años se limitó a los buenos días y las buenas tardes con un acercamiento cada verano al ayudarme a cargar y descargar el coche al salir y al llegar de vacaciones. Benito tenía cara de pocos amigos y fama de ser un cancerbero temible (mi abuela, que era muy miedosa, lo adoraba porque la hacía sentir segura: se rumoreaba que en cierta ocasión había abortado un intento de robo de unos gitanos recurriendo a la fuerza bruta), amén de más de un piso en Hospitalet que le cubrían las espaldas cuando le llegara la jubilación. Cuando me lo cruzaba sin hacer nada en su mesa de vigilancia, siempre me preguntaba por qué no se dedicaba a estudiar una carrera o idiomas. Lamento no haber estado ahí para verlo a él y a Amparo en su último día de trabajo. A veces resulta de lo más curiosa la gente a la que nunca podrás olvidar.

01 junio, 2008

Siete meses sin Lost

Se acabó la cuarta temporada de Lost. La temporada en la que me he arruinado a mí misma los dos últimos episodios leyendo en DarkUFO un spoiler del tamaño de una catedral en el que explicaban hasta quién estaba en el ataúd (prometo no hacerlo nunca más, mamá).

En general detesto los vídeos sobre Lost que cuelgan en You Tube, pero con este me he reído un rato.



Me gusta lo de Jacob como Chanquete, aunque creo que Ben también hubiera encajado en el papel... ¿Y Desmond como Pancho? Es que me parto...


Otra parodia genial es la que aparece en Timothy McSweeney's: el guión nunca utilizado del piloto de Lost, en el que se demuestra que si los personajes de Lost se hubieran dedicado durante la primera temporada a tener largas conversaciones junto a la hoguera como los supervivientes normales jamás habría existido una segunda temporada.

Fragmento favorito:

DESMOND: Hi, bruthas. I'm Desmond. I can kinda see the future. Charlie, you're gonna die.

CHARLIE: OK, I'll go swim to an underwater station so we can all get rescued.

DESMOND: Sounds good. Then I can reunite with this chick I liked but got separated from due to her father's meddling. It was kinda like The Notebook.


De todas formas, si lo que queréis es un resumen completo de verdad de las tres primeras temporadas, lo mejor es este hilarante pero también minucioso vídeo, bastante conocido pero no por ello menos recomendable. Hablan rápido, pero en general se entiende muy bien.



Jack juega a rugby con Mr Friendly. Mr Friendly tira como una chica. ¡Ja!

26 mayo, 2008

Memento Mori

Un ex compañero de clase, amigo y, pese a todo, lector esporádico de este blog participa desde hace tiempo en una de las porras más irreverentes de las que he oído hablar en mucho tiempo. Los participantes elaboran, cada principio de año, una lista con las 25 personas famosas que creen que van a morir en los próximos 12 meses; al finalizar el año hacen recuento de los fallecidos y gana quien más fiambres tenía en cartera. Así de simple.

Claro que para añadirle emoción a la apuesta han añadido unas cuantas reglas, como la que establece que los muertos más jóvenes puntúan más. Así, un ilustre fallecido de 80 años sólo suma 20 puntos (tantos como años le separaban de los 100) y, en cambio, un bonito cadáver de 25 años supone 75 puntos (de ahí, supongo, que Amy Winehouse figure en casi todas las listas de este año…).

Del mismo modo, existe una bonificación de 5 puntos por exclusividad (si el famoso sólo está en tu lista), por acertar el primer muerto del año (5 puntos) y por el último (otros 5). En junio se abre el mercado de verano y durante unos días es posible cambiar a tres personas de la lista, pero cuidado con abusar de esa medida, porque si alguno de los apartados fallece en lo que queda de año el participante recibe una penalización.

Entre los participantes, hay quien va a lo seguro, a tenor de la edad de los componentes de su lista (Luis García Berlanga, Heribert Barrera, Tony Leblanc, Santiago Carrillo…), quien prefiere hacer la carta a los Reyes (Ángel Acebes, Luis Figo, José María Aznar, Federico Jiménez Losantos…) y quien se la juega apostando por Ernesto Sábato, al que le quedan tres años para cumplir los 100 y empezar a restar.



Puede parecer fuertecillo jugar con estas cosas, pero en Internet hay de tó y siempre hay quien va más allá. Así, si alguien quiere apostar de verdad por la muerte de un famoso no tiene más que acudir a When is Britney going to die?, una página web que promete premiar con una Play Station 3 a quien acierte la fecha de traspaso de la otrora princesa del pop. Hagan juego, señores.

19 mayo, 2008

Sueños



1. "La inteligencia es una máquina de interpretar el pasado para anticipar el futuro y por tanto de darnos poder sobre el devenir. Pero ese poder viene acompañado de responsabilidad, por eso a medida que sabemos más, también tenemos más responsabilidad" (Daniel Dennett, neurocientífico).

2. "Es sólo un sueño -me dice- Los sueños vienen del pasado. No del futuro. Ellos no tienen que controlarte a ti. Eres tú quien debe controlarlos a ellos. ¿De acuerdo?" (El hombre de hielo, Haruki Murakami).


1+2= Los sueños son recreaciones del pasado que los malinterpretamos si les conferimos carácter premonitorio, es decir, al verlos como emisarios del futuro. Una muestra de inteligencia sería entender qué información nos traen de nuestro yo pretérito, en otras palabras, ejercer control sobre ellos, de cara a no reincidir en errores, y emplearlos como correas del porvenir. Si no, existe el riesgo de caer en un loop conductista, en un paralizante día de la marmota.

18 mayo, 2008

Experimento

Hace unos días un tipo vino al trabajo a darnos una charla/bronca sobre lo poco y mal que utilizamos las posibilidades de internet en nuestras actividades como departamento de comunicación. (¿He dicho “nuestro”? Uau, debo de estar integrándome…)

Habló de las muchas herramientas on line que NO utilizamos y, entre ellas, de Google Analytics, una cosa estupenda que va mucho más allá del simple contador de visitas. Me registré y puse este blog a disposición de la maquinaria Google, para que analizaran a sus visitantes…

Y así descubrí que la mayoría de los lectores canguriles ha llegado al blog al teclear en Google “el comunicado del canguro” (a esos les informo de que existe una cosa llamada favoritos), pero que otros lo han hecho a través de la palabra “propanolol” (¿Lozzy, has sido tú el que ha incluido ese palabro en un post?), algunos más lo hicieron al teclear “antes no comprendía por qué a mí”, dos pusieron “poemas para el 10 de mayo” y uno escribió “en la vega del Genil”. Además, uno que quiso saber “a quién le hace daño el canguro” y otro se interesó por la “alimentación de canguros”.

Está claro no puede ser que nuestros visitantes lleguen a nosotros con preocupaciones tan aburridas, así que voy a hacer un experimento. Veamos qué ocurre si pongo lo siguiente…

“pisos gratis en Barcelona”
“trabajo bien pagado haciendo poco”
“regalo coche nuevo”
“sexo con mapaches”
“Britney Spears”
“Pamela Anderson”
“Penélope Cruz”

Estos tres últimos han sido para asegurarme el tiro. En un mes explico cómo ha ido el experimento…

09 mayo, 2008

Pies


Soy una persona de pies. Pero no en el sentido fetichista -si bien me parece que un masaje de los mismos es algo muy íntimo, aunque las cosquillas me imposibilitan ser receptor-, sino en el operativo. Los pies me han permitido jugar al fútbol con entusiasmo prácticamente toda mi vida y, desde hace un par de años, correr. Les debo muchísimos ratos de felicidad. En cambio, soy incapaz de hacer nada con las manos, excepto teclear y rascarme detrás de la oreja. Ya de pequeñito utilizada las piezas de tente como proyectiles y si me pedían dibujar una petunia bañada de rocío con mucho esfuerzo conseguía salirme un cactus calcinado. Una senda continuista ha derivado en que hoy no sepa hacer un pastel, ni colgar un cuadro, ni cambiar una rueda, ni montar un mueble de Ikea…Puedo asegurar que soy un absoluto analfabeto táctil. En este punto de mi vida, me sorprendo necesitando sacarle partido creativo a mis manos. Diviso en la elaboración de una silla para un columpio una de las cimas de la felicidad, en la fabricación de una mesilla de noche el colmo de la autorrealización y en tocar el piano un flirteo con lo divino.

04 mayo, 2008

Derecho a pataleta

Soy una buena ciudadana. De verdad que lo soy. Tengo un contrato legal de alquiler, declaro todo lo que gano, nunca tiro papeles al suelo y respeto tanto el mobiliario urbano que ni siquiera he puesto nunca los pies sobre el asiento de delante en el metro.

Sin embargo, una vez al año, durante unos días, siempre por estas fechas, me gustaría ser otro tipo de persona. Alguien que tuviera que purgar algún pecado cívico, alguien que le debiera algo a la sociedad. Porque quizá así no me sentiría como una gilipollas cada vez que llega mayo y contra toda lógica y justicia poética la declaración de la renta me sale A PAGAR.

¿Cuál es el secreto para pasar al bando de las devoluciones? ¿Hacerse una hipoteca? ¿Cobrar en negro? ¿Y si dejo de hacer colaboraciones? Pero entonces dejo también de comer, porque mis ingresos de 2007 me sitúan peligrosamente cerca del umbral de la pobreza… ¿Me desgravo el ADSL, el bicing y las tarjetas de bus como herramienta indispensable de trabajo?

Otra cosa: ¿se puede saber por qué los periodistas estamos encuadrados bajo el epígrafe de “pintores escultores, ceramistas y alfareros”? ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra? ¿Tan rara es la profesión de periodista que no saben dónde meternos?

¡Aaaaah, que muerdo!

24 abril, 2008


El trío canguril en exigente y agotadora tormenta de ideas para que su excelente blog continúe su imparable expansión internacional, esta vez con la mirada puesta en Oriente Próximo y el estrecho de Quintanilla. Interrogados por la BBC por el secreto de su éxito, dos de ellos no dudaron en declarar: "Gracias a la constancia, dedicación y vaciado creativo de Monty".

22 abril, 2008

"El 8º enanito". Capítulo 32.

De vuelta al presente...

“El 8º enanito y el Cíclope siguen con la vista clavada en el otro. Ninguno de los dos sabe que, en cierto modo, son familia, pero tienen claro que aquella pérfida bruja orquestó todo este lío en un pasado remoto. Lo que Strata no pudo prever es que, en vez de cumplirse su voluntad y que ambos se aliarían para exterminar a la población de Dos Palmos –el grandote como venganza por su muerte y el pequeñazo por despecho al ser expulsado de la comunidad-, lo que hacen es charlar durante horas, explicándose la vida, compartiendo confidencias, solicitando consejos sobre cuestiones del corazón y poniéndose al día en materia de fondos de inversión y técnicas de barbecho. Exploran juntos los dominios del búnker y con lo que reúnen acaban jugando al parchís con una taza de té verde a su vera y un cd de Art Blakey acolchando la atmósfera. Pero cuando más relajados están, no llegándose a creer que dos teóricos enemigos puedan hacer tan buenas migas, se quedan de repente a oscuras y se dispara un pitido de alarma que les agujerea los tímpanos. Unas luces de emergencia se activan con un zumbido eléctrico y del techo de la habitación central en la que se encuentran desciende con un chirrido un periscopio roído por el óxido. Se quedan tan estupefactos que el 8º enanito se olvida de mover la ficha amarilla con la que se comería la azul de su contrincante y avanzaría veinte casillas; el té verde se queda helado y la batería de Blakey enmudece.
Dada la altura a la que queda el artilugio, no hay duda de que recae en el Cíclope la misión de mirar por él. Se incorpora y se acerca con la expectación y el resquemor dirigiendo cada uno de sus movimientos. Tiene que ponerse de rodillas para ajustar el visor a sus ojos. Parece que transcurre una eternidad hasta que se gira hacia el 8º enanito con una expresión de gárgola tallada en el rostro para decirle: “No te lo vas a creer”.
(Fin de “El 8º enanito”).

16 abril, 2008

Mis secretos favoritos

A veces entro en Post A Secret. Me hace sentir normal.

Algunas personas envían secretos tontos y divertidos:


(Cuando nadie me mira subo las escaleras a cuatro patas - ¡Y tengo 30 años!)

Hay otros con los que todos (ejem) podríamos identificarnos:


(Ensayo mi discurso de agradecimiento para los Oscar... Y no trabajo en el mundo del espectáculo)

Hay secretos criminales:


(Hice que mi gato bebiera lejía sólo para ver de nuevo a mi guapo veterinario)

Secretos preocupantes:


(Tengo miedo de sentirme mejor porque me siento más seguro/a cuando sufro)

Y secretos que ponen los pelos de punta:


(Todos los que me conocían antes del 11-S creen que estoy muerto)

Pero mi secreto favorito es este:


(Deseo secretamente que seas desgraciado/a. Pero aún más secretamente deseo que seas feliz)

15 abril, 2008

Correr


Hasta los 32 años no practiqué footing. Nunca he sido una persona particularmente atlética. Sólo el fútbol ha conseguido que me preste felizmente a sudar en pantalón corto. Ahora, si llevo más de tres días sin calzarme las bambas para trotar por la Diagonal con mi ipod comienzo a desarrollar un síndrome de abstinencia que desencadena en un plis en irritabilidad, que degenera en un plas en complejo de culpabilidad por abandonar mi cuerpo a la atrofia. La esencia humana, en definitiva, radica en la generación de obsesiones inútiles. Por suerte, esta constituye una de las fronteras más evidentes que nos separan de la inteligencia artificial.
Una fijación, la de correr, exigente y sacrificada. Qué duro es. La recompensa, por fortuna, dobla el gasto energético. Como si quisiera distraer la atención del esfuerzo, el cansancio e incluso el dolor que procura el mantenimiento de una velocidad más o menos constante sobre una superficie lisa, la mente construye una fortaleza de resistencia con los elementos contrarios, es decir, vaciándose, inaugurando un espacio limpio, no contaminado, relajado y neutro, como si la quema de calorías fuera descascarillando la corteza de tus preocupaciones para dejar a la vista una pantalla blanca en la que sólo se proyecta el camino que vas engullendo propulsándote con tus piernas.
Estoy convencido que correr es un mecanismo para el mantenimiento de la cordura, el mayor desafío que nos plantea la existencia. Más que a batir plusmarcas personales o a ampliar sin descanso la distancia recorrida, aspiro a alcanzar algún día ese punto del que hablan algunos corredores profesionales cuando, al rayar la extenuación, penetras en un estado de trance, de completa erosión del presente cinético, llegando a completar los últimos tramos sin capacidad de procesarlos y, por tanto, de recordarlos. Y me pregunto: en esos momentos, ¿el tiempo se decelera, el espacio se contrae, uno pesa menos, rescata información del subconsciente, entiende algo que siempre se le ha resistido…?

04 abril, 2008

Cosas que diría a mis vecinos con sólo mirarlos

- Aficionado al flamenco del 4º: si no puedes reprimir el impulso de cantar a grito pelado cada tarde, al menos hazlo con la ventana cerrada. Mejor todavía: no cantes y punto.

- Vecino del 2º con niños: estamos en abril, así ya puedes quitar la guirnalda navideña de la puerta.

- Extraños vecinos franceses de enfrente: no me molesta que tengáis la puerta llena de pegatinas, ni las peleas de madrugada, ni la incesante sucesión de invitados de todo pelaje, lo que de verdad no soporto es que dejéis la bolsa de basura en la puerta del rellano. Es una guarrada, aquí y en Francia.

- Vecinos varios que dejáis disimuladamente el correo comercial en los buzones de los demás: de verdad que no cuesta tanto llevarse los papelitos y tirarlos a la basura. No os vais a herniar.

- Desconocido que el pasado jueves dejó un sofá de 2x2 en el rellano con una nota que dice “Este sofá tiene dueño. Pasaré a buscarlo el martes”: la próxima vez que baje voy a completar la nota con un “¿de qué semana?”

- Desconocido vecino que deja sonar su despertador durante 20 minutos cada mañana: te odio cordialmente. Los tapones que me compré te salvaron la vida el pasado verano, pero yo no volvería a jugármela...


03 abril, 2008

El quinto sabor

"¿Sabría usted describir a qué saben una sopa de algas marinas o la salsa de soja? La tarea no es fácil, como han podido comprobar los investigadores del gusto. En paralelo al incremento de popularidad experimentado por la cocina asiática en todo el mundo, la ciencia se ha visto también impregnada de aromas orientales al incluir en la lista de sabores esenciales - amargo, salado, dulce y agrio - un quinto elemento: el umami. Aunque su aceptación como sabor básico ha sido reciente, su descubrimiento se remonta a comienzos del siglo XX, cuando fue identificado por el investigador japonés Kikunae Ikeda. Ikeda, atraído por el sabor de las algas marinas de las que había disfrutado en la mesa, logró aislar la molécula responsable en 1908, demostrando que el secreto de su particular sabor era un aminoácido, el glutamato monosódico .

Percibir el sabor umami es, para quienes no lo conocen, casi tan difícil como describirlo. "Un paladar atento, - explicaba Ikeda en el 8º Congreso Internacional de Química Aplicada de 1912 - detectará un rasgo común en el sabor de espárragos, tomates, quesos o carnes, un matiz bastante peculiar y que no puede ser encasillado dentro de ninguno de los 4 sabores clásicos". El descubridor del umami advertía también que, con frecuencia, la existencia de este sabor podía verse eclipsada por otros más fuertes y pasar totalmente desapercibida. Para gustos ... receptores A principios del año 2000 la revista Nature Neuroscience publicaba el hallazgo de un receptor gustativo específico para el glutamato monosódico y otroas similares, que fue aceptado como la prueba definitiva de que el umami es, sin lugar a dudas, un sabor básico. El receptor ( mGluR4) fue hallado en la lengua de roedores, en los que se había observado una percepción del gusto muy similar a la de los seres humanos". (www.cienciadigital.es, Elena Saez)

31 marzo, 2008

"El 8º enanito". Capítulo 31

Todavía en un pasado muy lejano

Mientras llega el día en que el Cíclope se despierte con todas sus facultades completamente reestablecidas y pueda derrochar su furia vengativa contra los descendientes de los enanitos que lo mataron, Strata ha planeado introducir su personal Caballo de Troya en la comunidad de los ridículos bajitos. Esparce el contenido genético del Cíclope y de Cleto sobre la superficie de uno de sus espejos mágicos de hipnótico color amarillo; acto seguido, lo sumerge en una tinaja en llamas al son de un conjuro negro en el que los términos que más se repiten son "fusión", "parásito" y "trampantojo". La conversión del fuego en una espiral pestilente de emulsiones púrpura avisa que el espejo está listo para ser extraído y activar su maldición: el primer enanito o la primera enanita que lo encuentre en el lugar del bosque donde Strata piensa esconderlo y se mire en él alumbrará a un hijo que llevará un Cíclope oculto en su interior.
Strata confía que su criatura dual de tubo de ensayo y caldo maléfico sea su aliado secreto, el quintacolumnista decisivo, el enemigo imprevisto que en un futuro remoto se alíe con su padre desconocido para erradicar a la repugnante raza humana de la faz de la Tierra. La bruja huérfana, posadolescente y vegetariana sonríe, dejando asomar sus pustulentes dientes, una ristra de diminutas pezuñas afiladas que su aliento putrefacto dota cada día de una capa extra de mugre bacteriológica. Puesto que todavía no ha encontrado la manera de aplicarse a sí misma la pócima de la longevidad que ha patentado, decide que se la inyectará a Cleto para que sea testigo del éxito de su maléfico plan. Antes, sin embargo, se dispone a salir al bosque a recoger madera de cedro joven con la que fabricarle una jaula hiperresistente. (Continuará...)

26 marzo, 2008

Por fin...

... alguien se atreve a abordar frontalmente la cuestión que me más ha puesto los pelos de punta durante el visionado en VO y con subtítulos caseros de la última temporada de Perdidos. Menos mal que no soy la única a la que el tema le hace perder la concentración.

Cuando este tipo de cosas me hacen sentir como una marciana, visito la página web de la Unión de Correctores y se me pasa en un pispás. Sobre todo por iniciativas como la de la gincana (sí, por lo visto se escribe así) que organizaron para cazar gazapos en la calle. Como no pillo la mitad de las supuestas erratas, vuelvo a sentirme normal.

Esta sí que la pillo, y me parece genial:

25 marzo, 2008

Elementos


Extraído de un artículo de Oliver Sacks:
Cuando en la última década del siglo XIX se anunció el descubrimiento en la atmósfera de cinco nuevos elementos, la imaginación pública se excitó tanto que algunos de ellos encontraron un hueco en las novelas de H.G. Wells -el argon era empleado por los marcianos en "The War of the Worlds" y el helio era el ingrediente secreto del combustible antigravitatorio que transportaba a los protagonistas de "The First Men in the Moon".
Hasta 1940 se consideró que los 92 protones que conformaban el uranio suponían el techo de los elementos periódicos, de aquí que cuando Glenn T. Seaborg del Lawrence Berkeley National Laboratory de California fabricó uno de 94 protones se le bautizara como "ultimum", pues era inconcebible un núcleo que pudiera soportar más masa. Puesto que en los siguientes 20 años Seaborg creó hasta nueve elementos nuevos, el ultimum tuvo que rebautizarse como plutonio. En 1998, los pulverizadores de átomos y los aceleradores de partículas permitieron cocinar un isótopo de 114. El reto sigue siendo cómo insuflarles consistencia y tiempo, pues ya el elemento 111, una versión anabolizada del oro, tiene una esperanza de vida de un millonésima de segundo.
De conseguir estabilizarlos, la gran incógnita que se despejará serán los usos prácticos o científicos derivables de estos elementos. Si el germanium, un semi metal descubierto en la década de 1880 acabó siendo crucial en el desarrollo de los transistores, y el neodymium y el samarium facilitaron la producción de imanes de una inusitada potencia, qué no podemos esperar de las generaciones más jóvenes.