20 diciembre, 2005

Cuatro tonterías al vuelo

1. Un Oscar ya para King Kong, para el primate quiero decir, su ternura de enamorado transmite una sinceridad que ya la desearían el 97% de actores de carne y hueso. Aunque ¿quién no caería rendido a los pies de Naomi Watts por mucha altura, vello y animalidad que reuniera?

2. Topicazo lo sé, pero cada vez me repugna más el mensaje mediático navideño, que básicamente consiste en "quiere a los tuyos un par de semanas al año (siendo la prueba de tu devoción un regalo, por supuesto) y las cincuenta restantes no importará que les des por el saco".

3. Un aforismo de Kafka que me da vueltas en la cabeza desde hace días: "Comprender la fortuna de que el suelo que pisas no puede ser más grande que los dos pies que lo cubren".

4. Fragmento de una contra de La Vanguardia francamente divertida. El entrevistado es el humorista Guy Browning, quien fuera estrella de los "smokers", los reuniones universitarias que vieron nacer a los Monty Python y a Mr. Bean.

Las chicas hacen dieta para estar delgadas. Así atraen a los tipos más ricos
que las invitan a los restaurantes más caros en los que podrán atiborrarse.

- ¿Estar delgada significa ser atractiva?

- Ni siquiera es necesario. El hombre es un ser tan complejo y sofisticado
emocionalmente como un perrito. Atraerlo es muy sencillo: hay que rascarle
la barriga de vez en cuando y asegurarse de que puede mostrar su fuerza
física. Y si no va a buscar el palo que le has tirado, puedes pedirle que
abra la tapa del tarro de mermelada que se resiste.

- ¿Y sólo con eso ya funciona una relación?

- Al principio, él debe sentirse seductor.

- ¿Cómo?

- Usará esa colonia que sería de olor sutil si no se hubiera echado encima
todo el frasco; pronunciará frases largas con palabras tan pretenciosas que
ella no recordará nada de lo que él ha dicho y la acompañará mostrándole que
va tan sobrado de fuerza y genio que necesita muy poco esfuerzo para hacer
cualquier cosa. Si ella le deja que se crea seductor, él pronto intentará
darle un beso.

- ¿Algún consejo para el momento?

- Él debería emplear altas dosis de sutileza y bajas dosis de baba, pero
tras equivocar esas proporciones en el beso, querrá inmediatamente seguir
equivocándolas en la cama.

- ¿Cómo?

- Él creerá que le está demostrando a ella que es muy bueno en la cama,
pero ella tendrá la sensación de estar de aprendiz en una empresa: cuando
empieza a cogerle el tranquillo a una posición, le cambian a otra. En la
siguiente demostración, él ya irá directamente a buscar su posición
favorita.

- ¿?

- La mayoría de los seductores las prefieren a ellas encima...

-... ¿Y ellas?

- Tras varias sesiones con él en la cama, ellas preferirán estar debajo de
las sábanas y tenerle a él tendiendo la colada. Pero si él se empeña en
retrasar la colada y se queda en la cama pidiéndole cosas raras, ella sólo
debe susurrarle: "Más tarde, cariño". Nueve de cada diez veces no habrá un
"más tarde".

- ¿Cómo ser bueno en la cama?

- La regla de oro para que un hombre sea bueno en la cama es no meterse en
la cama. En lugar de eso, hay que pasarse todo el tiempo llevándola a
restaurantes y tiendas caras.

- ¿Y ellas?

- No hay ninguna buena en la cama. Al fin y al cabo, es imposible que una
mujer sea buena en la cama cuando el hombre es un desastre. Es como ser
bueno en el fútbol y que nadie te pase la pelota.