27 marzo, 2010

La ardilla y el chico martini en Bologna


Volvió el espíritu del Outback. Retornó la fuerza del kiwi. Tres años después, Anti y Podas emprendieron una nueva aventura juntos, si bien esta vez no cruzaron el mundo, necesitaron apenas hora y media en una avioncito de juguete para llegar a destino. La excusa era visitar la Feria del Libro de Bologna y creerse de verdad esto de que son autores de libros infantiles. Apodada La Roja por su atávica filiación comunista y el color de buena parte de sus fachadas, ostentadora de apenas 15 de las 2oo torres con que las familias pudientes sacaban pecho (o compensación de tamaño que dirían los freudianos), habitada en un 50% por universitarios, fabricante de una mortadela divina, Bologna nos sedujo con los palazzos y las arcadas que florecen en su casco histórico, claro, pero sobre todo por sus helados y sus tortellinis al ragú, su lambrusco y la risueña japonesa que regentaba la pensión decorada por Miss Marple en la que pernoctamos.

Pero este post no va encaminado a enumerar los encantos de la ciudad, sino a mostraros dos fotos para que valoréis la pertinencia de los descalificativos que el uno y el otro nos dedicamos mutuamente respecto a la manera que tenemos de posar frente a la cámara. Una entrañable herencia de nuestro periplo por la tierra de los koalas que reapareció con ganas en Bologna. La historia es que cuando yo me río con la expresión de "ardilla feliz", a lo Flappy, con la que Alex pretende seducir al objetivo, él contraataca afirmando que yo pongo cara de "seductor chulito", de chico Martini que sólo tiene para Ratafía. No hay duda de que no sabe lo que dice. No se lo tengo en cuenta. A las irrefutables pruebas de arriba me remito.

22 marzo, 2010


"¿Por qué tantos poemas y tantas canciones para algo que dura apenas un momento?".


Jenny -interpretada con chispeante encanto y melodiosa dicción por una angelical (pero del pueblo) Carey Mulligan- a los pocos minutos de perder la virginidad en "An Education".

19 marzo, 2010

Betty "La Guapa"


Estoy amando locamente a Mad Men y la responsable es en gran medida Betty Draper, la más bella, per no la más dramática, encarnación de ese personaje arquetípico de la novela americana que es el ama de casa feliz /esposa radiante/ madre perfecta que esconde a un ser infinitamente desgraciado, aburrido y vacío, un pajarito de apariencia frágil y esplendoroso pelaje preso en una jaula de oro que ahoga sus gritos de hastío, una princesa dulce caída en un pozo oscuro. Betty es la heredera y suma de las protagonistas femeninas de novelas como Revolutionary Road, Diario de un ama de casa desquiciada, Juegos secretos y Las horas, y futura Ruth Fisher de Six Feet Under. Entiendo sus problemas, pero está casada con un mujeriego, Don Draper que, como sólo antes lo ha conseguido McNulty, despierta mis enterradísimos impulsos homoeróticos al encontrarlo un ser tan malevólamente sexy que... me planto aquí.

La noticia de que la compañía Mattel va a lanzar unos muñecos en edición limitada de matrimonio me ha parecido sublime. Era tan evidente que no pude verlo: Betty y Don son Barbie y Kent expulsados del mundo de fantasía rosa de las mentes cándidas de las niñas y trasplantados al crudo mundo de los adultos egoístas, impulsivos, hechos de carne y rellenos de tentaciones y bajezas.

15 marzo, 2010

Go Da

Hace dos días que todo luce más bonito. Y se lo debo a "Go Da", el primer single del maravilloso disco en solitario ("Go") de Jónsi, el cantante de Sigur Rós. Escuchándolo vuelvo a correr por las praderas islandesas pero esta vez las ovejas me hacen el pasillo y baten palmas, escuchándolo me siento capaz de decapitar orcos con una espada; escuchándolo fantaseo con un mundo en el que la forma importa más que el fondo; escuchándolo me imagino trasplantado a una realidad en la que soy capaz de montar un mueble de Ikea; escuchándolo me visualizo un día cocinando la más exquisita merluza a la sidra; escuchándolo recupero el anillo que mi abuelo me regaló por mi Comunión y su cara se refleja sobre su superficie dorada; escuchándolo se me pasa el hambre y el frío; escuchándolo vuelvo a ser un niño de ocho años en pijama admirando a Willy Fogg en la tele con un Tigretón en la mano; escuchándolo mejoro el Tractatus de Wittgenstein; escuchándolo las cosas tienen un sentido profundo que casi alcanzo a comprender.


Os paso el link al vídeo (repulsivo, salen pájaros por doquier):

http://www.youtube.com/watch?v=T6HjT4SQKJI

13 marzo, 2010

Cuando cumplí ocho años me regalaron El príncipe destronado. Toma ya. El regalador debió de pensar que, puesto que el libro en cuestión tenía dibujitos en la cubierta, seguro que era estupendo para niños. Y Miguel Delibes le debía de sonar a autor bueno, de qualité, o algo así. A mí me gustaba leer, sí, y hacía tiempo que había dejado de leer libros de la serie azul de Barco de Vapor, pero de ahí a entender El príncipe destronado hay un trecho. Algo que comprendí enseguida cuando empecé, llena de buena voluntad, a leer aquel libro de letra pequeñita. No entendí ni jota. El narrador hablaba todo el rato de una “bata azul” que entraba y salía (y yo veía una bata volando, vacía) y decía que el novio de la criada le daba un mordisco a su chica (y yo me lo imaginaba en plan literal, cual novela de Stephanie Mayers). Era el mundo de los adultos visto por un niño. Pero no estaba escrito para que lo entendiera un niño. Así que, una vez hecho el esfuerzo de leer unas cuantas páginas, arrinconé el libro y lo perdí de vista. A saber a dónde fue a parar.

Luego me tocó leer El camino, como a todo el mundo, en la escuela (las lecturas obligatorias: el método más rápido para que cualquier niño aborrezca un libro) y, más adelante, Cinco horas con Mario (que sólo entendí confusamente: no recuerdo que nadie me explicara la gran ironía de todo el asunto). En la facultad leí La hoja roja (probablemente el primer libro de Delibes que supe apreciar) y, después, nada más de Delibes en muchos años.

Nada hasta hace un mes, cuando me puse a releer Cinco horas con Mario para preparar una reedición que saldrá estos días. Busqué cubiertas extranjeras de la obra, para los pliegos fotográficos. Busqué fotos de Delibes, una de ellas con su mujer, una de sus favoritas. En las pruebas, la correctora le había puesto acento a “sandio”, con lo que parecía que Menchu estuviera llamandole “sandío” a Mario. Me imaginé una sandía en el ataúd. Quité el acento. Delibes detestaba que aparecieran erratas en sus libros. Espero que sirva como compensación kármica.

"The Anthologist"

Leído en "The Anthologist" de Nicholson Baker.


- "La poesía es un refinamiento controlado del sollozo. Tenemos que afrontarlo. Y, si esto es cierto, ¿queremos darle droga a la gente para que no llore? No, porque si lo hacemos, la poesía morirá. La rima es una poderosa forma de automedicación. Todos los poetas, cuando empiezan a sentir que están descendiendo por uno de sus personales cañones de la desesperación, recurren a la rima para que, a la manera de una cuerda floja, les permita atravesarlo por arriba. La rima es una manera de evitar el dolor mental a base de hacerse adicto a lo que ocurrirá a continuación. Es como encadenar un cigarrillo tras otro, cuando enciendes el siguiente con las ascuas del anterior. Realizas un establecimiento de llamada y aguardas respuesta. Te atenaza el suspense. Estás resolviendo un puzzle".

- Louise Bogan (en la imagen) recibió 7,5 $ de The New Yorker por publicar su poema "Baroque Comment". Esto ocurría en medio de la Gran Depresión. Dijo que con el dinero había comprado cuanto necesitaba y que todavía le habían sobrado 2,5 $: una estilográfica para seguir escribiendo poemas, una botella de whisky para entonarse de cara a hacerlo y una pastilla de jabón para poder absorber de nuevo el mundo con la cabeza y el corazón limpios.



10 marzo, 2010

Pantuflas y pilones: Una lección sobre el absurdo de la vida.


A veces alguien te cuenta una anécdota tan menor que ni siquiera aspira a ser una anécdota, pero que, por alguna razón misteriosa, te queda grabada en la cabeza. Luego te va visitando de forma recurrente hasta alcanzar otra dimensión. Si eres paciente y la escuchas se acaba transformando en un momento cargado de potencial y de sentido, que demanda plasmarlo en un cuento o te susurra que contiene un mensaje oculto sobre una de las grandes verdades de la vida.


La historia es esta: un amigo se despierta en medio de la noche en una casa que desconoce en una cama ajena en compañía de una chica dormida de la que no sabe el segundo apellido ni el color de sus ojos. Tiene que ir al baño. Sus pies tantean el frío suelo y encuentran unas zapatillas, que no recuerda que estuvieran ahí al acostarse. La oscuridad le impide verlas pero, para su sorpresa, le van holgadas, se las pone y se dirige a la llamada de la Naturaleza. Una vez en el baño, descubre que las zapatillas plantean una inquietante discordancia: son de un número grande, propio de un pie masculino, pero son de un color rosa que convendremos en que sugieren que pertenecen a alguien con cromosomas XY. Por si os lo preguntáis, la chica que hemos dejado durmiendo es menuda, no un ala pívot. Como una flecha acude a su cerebro la pregunta del millón: ¿pero qué demonios hago yo aquí con esto?


Anoche, mientras regresaba andando a casa a la 1:3o de la madrugada de cenar con mi padre, me acordé una vez más de este episodio. El mismo interrogante que asoló en su día a mi amigo con unas enigmáticas pantuflas me estuvo revoloteando todo el trayecto por culpa del pilón fluorescente, destinado a la señalización de una zona cerrada al tráfico, que mi hermano tuvo la gentileza de rescatar de la calle pensando que sería un elemento decorativo "chulo" para mi hogar. Lo portaba con no poco sufrimiento envuelto con dos bolsas de El Corte Inglés anudadas a ambos extremos, por si acaso un coche de la Guardia Urbana se cruzaba en mi camino. En la otra mano llevaba una segunda bolsa con tres Copas Danone. ¿Hay o no un relato en esta experiencia? ¿No explica mejor que Camus el maravilloso absurdo de la existencia?

08 marzo, 2010

NIEVE





Esta es la evolución de la nevada en la Plaça del Diamant. Las dos primeras imágenes están separadas por una hora y media. Ha resultado difícil concentrarse en un día así, me he pasado la mayor parte del mismo mirando embelesado por la ventana (y haciendo fotografías). La tercera la he tomado apenas unos 10 minutos después de la segunda. El silencio zen de la precedente ha sido sustituido por la tímida alegría de los primeros juguetones en salir a las calles azucaradas. Pronto se les sumarían un montón de personas risueñas, que me han recordado un pasaje de "Nieve" de Orhan Pamuk en el que se celebra la capacidad de la nieve para unir a las personas e igualarlas en el tendedero de la vida. La he ido a buscar y aquí la reproduzco, en inglés, me temo, pues sólo dispongo de un ejemplar en este idioma:

"The sight of snow made her think how beautiful and short life is and how, in spite of all their enmities, people have so very much in common; measured against eternity and the greatness of creation, the world in which they lived was narrow. That's why snow drew people together. It was as if snow cast a veil over hatreds, greed, and wrath and made everyone feel close to one another".

07 marzo, 2010

Anestesia literaria

Últimamente leo mucho. Sobre todo por trabajo. Me pasa como cuando trabajé en una librería: estoy un poco harta de libros. Veo demasiados por obligación. Los veo desde un punto de vista profesional: elimino los puntos tras los signos de interrogación, reflexiono si una coma debería ser en realidad un punto y coma, unifico términos, coloco cursivas a diestro y siniestro. Los veo de demasiado cerca. No sé dar una opinión de conjunto. Sólo sé decir si la traducción suena bien o si el autor hace un uso correcto de la puntación o si hay que hacer un aliño para que aquello sea legible. Ni idea de si, más allá de eso, la obra ofrece un ma-ra-vi-llo-so nuevo punto de vista sobre cualquier tema ya trillado. Eso no soy ya capaz de saberlo.

A ver: me encanta mi trabajo. Pero me tiene anestesiada. Ya no leo libros: busco ansiosamente erratas.

Así que tiendo a tener opiniones ligeramente irracionales sobre los libros que leo. Porque las baso en cosas como en lo muchísimo que nos costó conseguir los derechos de reproducción de la imagen de cubierta o el fin de semana espantoso que pasé cotejando la traducción con el original o en lo encantador que es el autor conmigo (pese a que seguramente no debiera serlo).

Espero que la anestesia sea temporal. Sería terrible pasarse la vida convirtiendo en placer para los demás lo que solía ser mi placer. Sería como para hacer una peli de aquellas de llorar mucho al final por el sacrificio de la heroína. Por la humanidad, claro. Qué menos.

05 marzo, 2010





Y se despierta sobresaltada porque ha soñado que tenía un bolso rojo entre las manos, se ausentaba un rato y al regresar ya no estaba. Esa misma noche, a Y le roban el bolso. "Los sueños vienen del futuro, no del pasado" se dice en una historia de Murakami.



Yo perdí mis gafas hace un par de semanas, me encantaría decir que soñé con su pérdida, pero no fue así. Lo que sí recuerdo es que de niño me dieron un pelotazo en el patio que me hizo saltar las gafas de la cara. Por miedo a que un nuevo incidente las rompiera, al día siguiente salí al recreo sin ellas y, al volver a clase, me las encontré partidas. Nunca supe cómo ocurrió.

El miedo interior activa la catástrofe exterior.

24 febrero, 2010

Nina Simone


1. "Con sólo mirarte/me estremezco" escribía e.e. cummings en su más célebre poema. Si tuviera a Nina Simone delante le diría "Con sólo escucharte/me estremezco". No es admiración, placer, emoción, transmigración cósmica, corazón encogido... sino una suma de todo ello, que encuentra en el término estremecimiento la forma más ajustada de describirlo. Hace años que me su voz me sacude por dentro, creo que es prácticamente imposible oírla cantar las desgarradoras "The Other Woman" o "Love me or leave me" (I´ll rather be lonely than happy with somebody else", menuda frase) y no quedar felizmente traspuesto.

Este post ha nacido de una arrebato, tras encontrar en Youtube una perla llamada "Just Like Tom Thumb´s Blues", si bien creo que nunca estuvo mejor que en "I want some sugar in my bowl ("I could stand some loving, oh so bad") y poniendo sus portentosas cuerdas vocales al servicio del tema de Johnny Matis "The Twelfth of Never", himno al amor eterno desde su mismo título ("el 12 de nunca" fija una fecha que jamás llegará) y que escucharlo en un día cínico o sobrio puede parecer muy cursi, mientras que en uno sensible toparse con líneas como "Hold me close/ Never let me go/ I´ll love you till the poets run out of rhymes) le hacen aflorar lágrimas al rostro de uno. Encontrarlo en esa maravilla de película de Agnès Jaoui "Parlez-moi de la pluie" fue un gran momento.

2. A los ocho meses Nina Simone (seudónimo adoptado para que su madre no se enterara de los antros en los que empezó a actuar) ya tarareaba "Down by the Riveside". A los 2 y medio era capaz de tocar el órgano de una iglesia. Su carácter bravucón es legendario: en una ocasión paró en medio de una canción para hacer que echaran de la sala a un oyente parlanchín, antes de empezar su recital en el Theater Apollo de Harlem en 1961 se dirigió a la audiencia diciéndoles: "Por primera vez en sus vidas, compórtense como damas y caballeros". En una entrevista aseguró que era la reencarnación de una princesa egipcia. En otra ocasión declaró "Grabé 39 discos y me piratearon 70". Derrochaba el dinero. Se mostró muy activa con el movimiento de los derechos civiles, en gran parte por los diversos episodios racistas que sufrió a lo largo de su vida. En sus últimos años las enfermedades mentales se cebaron con ella, perdió con frecuencia los estribos en público y protagonizó episodios suicidas. Falleció en 2003 en su exilio francés. Y a todos los que vivieron para escucharla les susurró "I Put a Spell On You".

Los que habéis visto "Shutter Island". A ver cómo os posicionáis sobre el film respecto a la teoría de la novelista Sarah Waters.


http://serienegra.es/shutter-island-lenguaje-psicoanalisis-y-absolucion/

22 febrero, 2010


Ewan McGregor interpreta a un negro literario en la película "The Ghost Writer" de Roman Polanski. Si el despacho de los que ejercen la profesión en Inglaterra luce este aspecto, desearía incorporarme de inmediato al mercado de las firmas espectrales.

18 febrero, 2010

Back to School (1)

Siempre fui un negado para las matemáticas. Al final de la EGB, necesité una profesora particular un par de años para no suspenderla. Se llamaba Beatriz Bellosillo, era unos 5 años mayor que yo y, mira tú qué poca gracia, era la hija de una de mis profesoras de matemáticas en el colegio. Las suspicacias entre mis compañeros de que me aprobarían por influencias fueron menores de lo razonable, pero hicieron acto de presencia. Beatriz era la encarnación física del concepto de "empollona" (gafas de culo de vaso, ropa modosita, palidez generalizada, privada de la varita de la belleza, tímida...) y poseía uno de los expedientes académicos más sobresalientes de la historia del colegio. Sospecho que era un cerebro privilegiado, una suerte de geniecilla para el pensamiento científico. Pese a encontrarme en plena edad del pavo, juro que nunca pensé en lo desafortunado que había sido por no haberme tocado una profe cañón. Nos reíamos un montón juntos y su paciencia con el hecho de que me gustara tanto estar con los números como con una colonia de zombis hambrientos fue prueba suficiente de beatificación. La santidad la consiguió obrando el milagro de que aprobara por los pelos la asignatura. Al empezar COU me deshice de cuanto no siguiera el abecedario y BB formó parte del sacrificio.


Llevaba muchos años sin pensar en ella, pero acabo de recibir un email con un problema matemático (que te lo presentan ridículamente como irresoluble para los carentes de un IQ menor de 120) y aún no me creo que haya sido capaz de superar mi nulidad y mi oxidación hallando la solución en menos de 10 minutos. Se lo dedico a Bea.
Para los que quieran probar:

Si:

2 + 3 = 10
7 + 2 = 63
6 + 5 = 66
8 + 4 = 96
Entonces:
9 + 7 = ????

17 febrero, 2010

2 fragmentos de "Nada que temer" de Julian Barnes


"La gente se prestaba a hablar más de la muerte: no de la muerte y la vida posterior sino de la muerte y la extinción. En la década de 1920, Sibelius iba al restaurante Kämp de Helsinki se reunía a la llamada "mesa limón": el limón es el símbolo chino de la muerte. A él y sus acompañantes -pintores, industriales, médicos y abogados- no sólo se les permitía, sino que se les exigía que hablaran de la muerte. En París, pocas décadas antes, el disperso grupo de escritores que asistían a las comidas del restaurante Magny -Flaubert, Turguéniev, Edmond de Goncourt, Daudet y Zola- comentaba el tema de un modo amistoso y ordenado. Todos eran ateos o agnósticos serios: temían a la muerte pero no la evitaban. "La gente como nosotros -escribió Flaubert- debería profesar la religión del desespero. Hay que ponerse a la altura del propio destino, es decir, impasible como él. A fuerza de decirte: "¡Es así! ¡Es así!", y de mirar al pozo negro que se abre a tus pies, conservas la calma".


"En l edad media se procesaba a los animales. A langostas que destruían las cosechas, a carcomas que se comían vigas de iglesias, a cerdos que se zampaban a borrachos tendidos en cunetas. A veces los animales comparecían ante el tribunal, a veces ( a los insectos, por ejemplo) se les juzgaba in absentia. Había una vista judicial completa, con acusación, defensa y un juez togado que podía imponer toda una lista de castigos: libertad condicional, destierro y hasta excomunión. En ocasiones, había incluso una ejecución judicial: un funcionario del tribunal, con guantes y capucha, colgaba a un cerdo por el cuello hasta la muerte"

12 febrero, 2010

Dunsany Castle


Visita relámpago a Dublín para visitar a sus afueras un castillo del siglo XII, el más longevo todavía habitado de la historia de Irlanda y uno de los escenarios de la película Braveheart. El motivo es la publicación de unos cuentos fantásticos del difunto Lord Dunsany, quien además de crear centauros y dioses se dedicó al ajedrez y a la caza. Una vida dura. La magia la puso no obstante su nieta política, Lady Dunsany, una arquitecta brasileña (¿sabíais que existen brasileñas que miden metro y medio y tienen cara de castor?), que ejerce de albacea y guía turística por las tropecientas gélidas (no me quité el anorak en toda la visita) estancias del castillo. Los curiosos pueden leer la crónica mañana sábado en las páginas de cultura de "La Vanguardia". (No cuento que Milady me insinuó que la CIA, "los americanos son el diablo, les odio", la intentó captar y poner en peligro su vida).

Aquí me limitaré a comentar que:
1. conocí a un encantador taxista, que más bien parecía un concienzudo historiador al repasarme con detalle los últimos seis siglos del devenir de su país, y que me prometió que me conseguiría entradas para ver un partido del Manchester United cuando quisiera.
2. que en un pub ancestral llamado Gogarty´s (¡id!) degusté un excelente "irish stew" acompañado de una generosa Guiness y de los cantos gaélicos de unos músicos, los cuales salieron con dos comentarios tan jocosos como estos: "I dedicate this to my ex wife and to my future ex wife" /"We will now take a 5 minutes break for 10 minutes and come back in 15 minutes".
3. que estos comentarios tan jocosos sólo pudieron ser superados por la proverbial agudeza del lugareño Oscar Wilde. Paseando por los Merrion Gardens, que el escritor veía de niño desde la misma ventana de su habitación, me topé, frente a la escultura que lo inmortaliza, con una columna de citas suyas, entre las que me quedo con esta: "Beauty has as many meanings as man has moods"".


07 febrero, 2010

Malos Poetas

Se necesitan poetas, aunque sean lamentables. Aquí el simpático anuncio de Coca Cola Light en Argentina con los versos (y el recitado) de Rodolfo Fogwill.

http://www.youtube.com/watch?v=36XEwrwBU0Y

03 febrero, 2010

¿Que te ataca un oso polar? Hazle un striptease.


Durante una opípara cena, Arnaldur Indridason no me ofrece una clase magistral sobre género negro (eso ya lo hace en sus novelas) sino sobre osos polares. Resulta que los islandeses han reproducido el estupor de los también isleños protagonistas de "Lost" al encontrarse con tres de estas níveas bestias pululando hambrientas por sus tierras. Capaces de olfatear alimento a distancias inverosímiles y víctimas de la fundición de los casquetes polares en su Groenlandia natal, nadaron más de cien kilómetros!!! hasta las costas de Islandia. Además del drama medioambiental detrás de la proeza, está el desespero de los ganaderos ya que lógicamente los exiliados desembarcaron con un hambre atroz.

Descubro también que los osos polares son zurdos desde un punto de vista combativo (sólo atacan con su pata izquierda) y que lo último que has de hacer si se te planta uno delante es echar a correr pues, pese a su majestuoso tamaño, son sumamente veloces. En caso de encontrarse uno en tan peliaguda tesitura lo que debe hacer es ir desprendiéndose con mucha lentitud de sus prendas de ropa y con delicadeza ir lanzándolas a los pies del animal. Este se detendrá indefectiblemente a husmearlas todas y, si se encapricha de una, sí que habrá llegado el momento de poner pies en polvorosa. El riesgo, claro está, es haber muerto de frío antes, aunque parece un plan mejor que hacerlo entre las fauces del enemigo.

(PD: Recuerdo ahora que uno de los mejores relatos de "Tretze Tristos Tràngols" de Albert Sánchez Piñol tiene como protagonista a un esquimal que desmonta toda esta explicación ya que huye despavorido de un oso polar. O Piñol fue perezoso a la hora de documentarse o la fuente de Indridason es de poco fiar).

02 febrero, 2010

FUCK AMERICA

No soy muy propenso a recomendar libros, porque los gustos de todos varían, porque suelo quedarme en blanco cuando me preguntan.. pero quiero hacer una excepción con "Fuck America" (errata naturae) de Edgar Hlsenrath. Un valor seguro para los admiradores de John Fante y a la vez un lección sobre cómo exorcizar el Holocausto con sentido del humor. Un avance de la manera en que el autor obra la magia, a través del siguiente diálogo entre el protagonista, un emigrante judío buscavidas en Manhattan que trabaja en una novela autobiográfica sobre cómo escapó del nazismo, y un vagabundo en un bar:


- El Sr. Selig me ha contado que está usted escribiendo una novela.
- Así es, Sr. Grünspan.
-El Sr. Selig me ha contado que tiene algo que ver con la guerra.
- Exactamente, Sr. Grünspan.
- Mencionó algo sobre un agujero. Un agujero en su memoria.
- Correcto, Sr. Grünspan.
- Quiere usted rellenar el agujero, ¿no es cierto?
- Sí. Eso es.
- ¿Es usted el héroe del libro?
- Tal vez. Pero escribo en tercera persona, a pesar de que el libro es autobiográfico.
- Entiendo -dijo Grünspan. En tercera persona. Entonces el héroe es un hombre.
- Naturalmente, Sr. Grünspan. El héroe es un hombre.
- ¿Qué tipo de hombre?
- Un hombre solitario.
- ¿Un pajillero?
- ¿Por qué dice eso?
- Un hombre solitario es siempre un pajillero -dijo Grünspan.
- Mi libro no tiene nada que ver con las pajas. Es un libro serio.
- No importa -dijo Grünspan. Si el tipo es un hombre solitario, entonces es un pajillero.


28 enero, 2010

%


Cuando tenía que estar de regreso en mi hotel dublinés tras visitar el castillo medieval de Lord Dunsany, me encuentro finalmente cenando con Joaquín Leguina, el que fuera presidente de la Comunidad de Madrid durante 12 años, en el restaurante Tragaluz. La vida y sus imprevistos, qué cosa. El ex político, humilde y vivaracho a más no poder, cuenta su visita a la Casa Blanca y al domicilio de Jimmy Carter, deja verdes a un buen surtido de ex colegas tanto de la izquierda como de la derecha, rememora su cena con un intimidante por genial Jaime Gil de Biedma y un intimidante por gangsteril Silvio Berlusconi, se sorprende de la fanatismo futbolero que demuestra su tía de 98 años... baraja anécdotas y batallitas suculentas en las que mojar pan además de en la salsa de anchoas. Lo que, sin embargo, me llama más la atención es una disertación que lleva a cabo sobre la estadística (Leguina fue también presidente del Instituto Nacional de Estadística). Parafraseando a Napoleón, comenta que las estadísticas son un intento absurdo de desentrañar la causalidad de la vida. Sus cifras, un simulacro de control de lo ingobernable. Como ponerle puertas al azar, para entendernos. Fijando la aleatoriedad de las cosas en un %, trasformando el caos en matemáticas, uno se consuela con el engaño de que puede entender y avanzarse a los ciclos.

25 enero, 2010

Talón


"Recuerde, monsieur Lassalle, de dónde le viene a Aquiles su gran fama. No sólo de su heroísmo. Ayax y muchos otros fueron tan héroes como él. Pero Aquiles era melancólico. Era consciente de que le aguardaba la muerte. De ahí su melancolía, y de ahí que nos resulte tan atractivo. A su lado, todos los demás héroes son unos ignorantes. Siguen siendo niños, pese a todas sus hazañas". (Siete casas en Francia, Bernardo Atxaga)

17 enero, 2010

Diario de NY / SP. Cap 5

Ayer abandoné esta prisión dorada que es el resort Sirata, prácticamente desierto en temporada baja, un sinsentido si el sol no sale excepto para los tahúres que rastrean improbables tesoros enterrados bajo la arena con sus cachivaches eléctricos, un escenario apto para un relato de terror de serie B. Dos autobuses, una hora de trayecto, hasta llegar al centro. Aquí no tener coches es como carecer de estufa en Alaska, por lo que sólo los desharrapados (comparto viaje con 3) y los retrasados (2) cogen el transporte público. Escasa mejoría: palmeras, un puerto deportivo, un estadio de fútbol americano, un Starbucks, pocas almas por la calle, sensación de lugar que funciona con las constantes vitales justas. Dennis Lehane, eso sí, tiene un estudio con vistas espectaculares a la Bahía de Tampa, en su terraza caben dos pisos como el mío. Nos acompaña su viejo bulldog Marlon, llamado así en honor de Brando. Se parecen de cara. Si McCann me habló de J.J. Abrahams él lo hizo de Clint Eastwood y Martin Scorsese, de la experiencia de escribir para "The Wire" (comentó que la mejor frase de guión de la historia del cine para el creador de la serie, David Simon, y cuya esencia quería transmitir a todos los guionistas de la misma, era simplemente el "Let´s go" del final de "Grupo Salvaje" de Sam Peckinpah, porque si esas dos palabras bastaban para hacer avanzar narrativamente el relato era que la historia había sido bien explicada). Lehane y Marlon me acompañaron de vuelta al hotel en un monstruoso Land Rover al que hay que escalar con punzón y crampones. Conduce Marlon (no es cierto, conduce Lehane).
Salí a la caza de provisiones a un kilómetro del hotel por esta preciosa carretera:



Acudir a un supermercado americano (qué aliteración tan bella ya de entrada arman ambos términos) es una de las experiencias yanquis más imborrables que existen. No sólo en términos de tamaño, sino especialmente por la cantidad de artículos marcianos que concentra. Descubres sabores que ni siquiera sabías que existían, combinaciones de alimentos que en España te llevarían a la cárcel, tropecientas marcas de un mismo producto, envases familiares que sustentarían cinco años a todo el arca de Noé... De regreso a mi habitación, prácticamente me atrinchero hasta el momento de coger un taxi mañana por la mañana con destino al aeropuerto de Tampa, primera escala de un total de once horas de vuelo. Hoy sábado he salido a correr por una infinita playa de arena blanca, moteada a la izquierda por sucesivos mamotretos para los turistas, a la derecha un mar algo encabritado, al frente gaviotas y alguna pareja despistada paseando de la mano su amor. Lucía este aspecto:



Luego me he encerrado a escribir. Gracias a los que me habéis leído.

15 enero, 2010

Diario de NY / SP. Cap 4.

Sesion de footing matinal de despedida. En NY hay una pasion por enfundarse las zapatillas y salir a correr que impacta: te cruzas con abuelas con modelitos Nike de ultima generacion, con madres empujando cochecitos, matrimonios que aprovechan para airear al perro...
Que criatura mas encantadora es el escritor Colum McCann, lo querrias como hermano mayor, como padre, como ninyera, como esposo en el caso de ser gay. Mientras me prepara el cafe oigo como le dice a su interlocutor al telefono que anteayer ceno con J.J. Abrahams, el cual ha comprado los derechos de la novela que le ha merecido el National Book Award. Luego me contara que ayer estuvo en un acto para recaudar fondos para la organizacion benefica de Dave Eggers, 826, durante el cual el actor Myke Myers se enfrento en un partido de ping pong a un profesional que le gano 23 a 21. El profesional jugaba con un movil en vez de con una raqueta... Las conversacion, distendida e interesante a mas no poder, versa sobre el polvo, la esperanza, los pequenyos gestos, y llega a un abrupto final cuando recibe una llamada familiar con malas noticias. Pese a ello, quedamos que cuando el vuelva a Barcelona iremos al Camp Nou y que el me invitara al rodaje de la pelicula en NY en el caso de que llegue a filmarse.
Vuelo hasta Tampa en el transcurso del cual leo con entusiasmo `Napoles, 1944` de Norman Lewis (una genialidad, escalofriante y desopilante en igual medida) y taxi desde ahi a St. Petersburg. Gran resort frente a una playa impracticable por el frio y un campo de golf que a mi plim. En los alrededores solo gasolineras, McDonald's, droguerias, supers... Un vacio y una artificiosidad caracteristicas del 80 % del pais. Sin coche estoy muerto, el centro esta a mas de cien calles y hay que cruzar un puente que aun ha de ver al primer humano a pie. Demasiado incluso para este aprendiz de Sommer.

14 enero, 2010

Diario de NY / S.P. Cap 3

Almuerzo con un mito personal. James Salter. El hombre que derribó un MIG en la Guerra de Corea, que compartió un amante con el rey Faruk, que viajó de costa a costa con Robert Redford, que fue íntimo amigo de Sharon Tate, que charló con Fellini y Nabokov. El escritor capaz de frases como "La miró y, por un momento, olvidó todo lo que podía perder". "La muerte estaba próxima para Harry Miles. yacería desposeído, coloreadas sus mejillas, los espléndidos oídos del anciano sin oír. No es posible adivinar la cantidad de cosas que él sabía. Estaba solo en las regiones de su vida. la lluvia le había mojado, pero él había aguantado". "Certain memories are what you long to take with you. The rest was less dense. The rest was like a long novel so like your life: you were going through it without thinking and then one morning it ended: tehre were bloodstains". Sólo entrar en el restaurante Luxembourg me indica la mesa donde solía sentarse Truman Capote y me pone en un aprieto al pedirme que le explique todo lo que sé sobre Antonio Machado. Más de 80 años pero una lucidez y una elegancia intactas, el hombre que hizo de la seducción y el panegírico de la mujer un arte, que cenó con Nureyev y construyó con sus manos su casa de Bridgehampton. Contra mi costumbre, le pido que me dedique un libro. Si no lo habéis hecho, leed los relatos "La última noche".


Ando 67 calles para visitar al New Museum of Contemporary Art, Una lengua que sale de un agujero de la pared, un croissant que cuelga del techo con una mariposa encima, un esqueleto rompiendo una caja... desvaríos varios. Lo mejor, de verdad, sus ascensores de verde fluorescente y suelos de platino y la estructura arquitectónica del edificio a partir de bloques superpuestos . Como los últimos museos modernos que he visitado, el continente supera por mucho al contenido.

Regreso a pie al hotel, 79 calles más. Sospecho que Y, que me apoda Señor Sommer por mi tendencia a destrozar suelas como el personaje de Suskind , no anda muy equivocada. La cantidad de restaurantes y de basura que me salen al paso es mareante. NY es una urbe eminentemente gástrica, donde el despilfarro y la voracidad calórica le dejan a uno noqueado por poco que se fije. La sucesión de semáforos también agota, si no existiera Central Park y el Hudson tendría mucho de prisión de diseño reticular. Pero es un monstruo que suelta unas descargas tan vigorizantes que uno no le ve las fauces.




13 enero, 2010

Diario de Ny / SP. Cap 2.

Sólo me levanto antes de las 7 de la mañana para coger un avión transoceánico o al día siguiente de cogerlo por el trastorno horario. Hoy no ha sido una excepción. Una hora corriendo por el Riverside Park, bordeando el río, saltando por encima de bloques de hielo, sudando bajo el gorro y los guantes. El típico escenario donde veía hacer footing en las películas sin que nunca fuera capaz de encontrarlo. Ahora lo tengo a 50 metros del hotel. Tenía una deuda pendiente con la Colección Frick, cada vez que he visitado la ciudad he pretendido ver la pinacoteca que este potentado poseía en su su suntuoso domicilio particular, el cual ocupa toda una manzana, y que rivaliza en belleza con los Vermeer, Grecos, Hemlings y Bouchers que acoge. Una opulencia de gusto exquisito, su patio cubierto con estatuas, plantas y fuente central es para alcanzar el Nirvana. La media de edad de los visitantes era de unos 87 años, de los con chófer en la puerta y una corte de hijos a punto de destriparse unos a otros por la herencia.

Primera entrevista del tour con la Pulitzer Jhumpa Lahiri en su casa de Brooklyn. Reservada al principio, rasgos de princesa hindú, dos niños pequeños correteando por el piso con la nanny sacando la lengua tras ellos, café y galletas. La vida cierra círculos constantemente: en 2007 entrevisté a Gary Shteyngart en la Universidad de Columbia, justo antes de dar una clase de escritura creativa que confesó que servía para poco, pues que él recordara Lahiri era el único verdadero talento de ese tipo de talleres en salir en los últimos diez años o más.
Lo mejor del día para el final. No sé por dónde empezar a contar lo maravillosa que es "The Fantastic Mr. Fox", aunque de Roald Dahl no quede prácticamente nada. Wes Anderson es fiel a su universo y a su estética incluso en una película de animación. El padre incorregible, el hijo "nerd" que no encaja, la manera de presentar las escenas como capítulos de cuentos, las inesperadas confesiones sentimentales, esa habitación infantil candorosa, el deporte como marca del carácter, los arranques de humor absurdo, esa diversión y esa ternura confabulando en todo momento. Mr Fox lleva la americana de pana que vemos lucir a Anderson en tantas fotos, metáfora de cómo se ha llevado el personaje a su terreno y ha engrandecido el original de Dahl. Una reverencia.
Hay un "Luxury Channel" entre la masiva oferta televisiva. En él son frecuentes los anuncios para donar dinero para causas benéficas. Cómprate el abrigo de visón y los diamantes que te acabamos de presentar, luego de unos dólares para investigar el cáncer y, con la conciencia limpia, te sentará el doble de bien. Bastante absurdo.

12 enero, 2010

Diario de NY / St. Petersburg. Cap. 1.

Tercera vez en NY en menos de un año y séptima en mi vida. Soy afortunado. Nunca hasta ahora había visto tal psicosis por la seguridad. En el Prat el embarque ha empezado una hora antes de la salida prevista del vuelo, la cual ha acabado retrasándose otros sesenta minutos. ¿Motivo? Un segundo control exhaustivo antes de subir al avión. Una fila de hombres y otra de mujeres. todos cacheados. A continuación, obligatoriedad de abrir el equipaje que embarcábamos para su análisis por un equipo formado por 5 agentes de Prosegur y dos guardias civiles. Todo equipo electrónico debía encenderse. Teniendo en cuenta que yo llevaba cámara, ordenador, ipod, grabadora y móvil el chequeador y yo casi nos animamos a pasar juntos las próximas vacaciones. A la llegada a JFK, calma total.

Eres un veterano neoyorquino cuando sabes que la flat fare del taxi son 45 dolares, a los que hay que sumar 5 de peaje y un plus de propina. Cuando sabes el momento en que el skyline va a aparecer en el horizonte y sólo le echas un vistazo rápido. Hotel The Lucerne, en la 79, clásico, podría dormir el Don Draper de Mad Men si no fuera por la televisión de plasma, a un paso del Museo de Historia Nacional y del Dakota. Golpe de frío al salir, sin gorro estás muerto. Esta es una ciudad de reliquias, personificada en esa corte de doormans disfrazados de domadores de circos que se aburren soberanamente deambulando por lobbys rococós revestidos de pan de oro y composiciones florales de funeral de Estado, en los depósitos de agua hechos de madera en las azoteas y los chorros de vapor escupidos por el asfalto. El estado de aturdimiento horario y el hambre, unido a la verticalidad de los edificios y los pasos de peatones interminables, provocan siempre que las primeros pasos por NY sean los de un naúfrago en una isla fabricada por gigantes con prisa. Otra rutinas: comprar el Time Out y un café de vainilla. El reportaje central está dedicado a los mejores gimnasios de la ciudad ahora que el inicio del año manda a ponerse estupendos. A continuación, la sección dedicada a los nuevos restaurantes a descubrir. Como si nadie se engañara respecto a que de aquí a un abrir y cerrar de ojos el buen propósito se tomará unas vacaciones hasta las próximas campanadas. Yo procedo al revés: me como la tercera hamburguesa "The Cadillac" de mi vida en el deliciosamente retro P´J Clarke´s y mañana por la mañana espero salir a hacer footing. Os contaré.

09 enero, 2010

NÁPOLES

Contradictoria Nápoles. Pese al ruido, bullicio, suciedad, estrés circulatorio, empujones callejeros, falta de organización y de regulación, caos generalizado, paranoia por los robos... rebosa encanto gracias precisamente a condensar la esencia de lo que uno asume como la Italia profunda, el sur en estado puro. Un índice asombroso de iglesias por metro cuadrado y de altares religiosos con unas cristaleras que aíslan del frío que para sí quisieran los paupérrimos domicilios en cuyas esquinas se levantan. De una ciudad en la que una princesa (Margarita) puso nombre a una pizza y que bautiza a otra se podía esperar una pasta soberbia. Fue mejor que eso. Con el imponente Vesubio presidiendo el horizonte, un barrio español engalanado con ropa pobre tendida sobre las cabezas de los transeúntes, Diego Armando Maradona vivo en los corazones, la Mafia perpetuando un atraso endémico y Pompeya a 40 minutos en tren, Nápoles no se olvida.











24 diciembre, 2009

BE


Primero me resistía a entender que amigos y conocidos a los que tengo por medianamente cultos e inteligentes, amén de dotados de unos mínimos de raciocinio y sentido común, fueran cautivos del fenómeno Belén Esteban, ese inefable esperpento que sólo por idolatrar al chándal y embrutecer el lenguaje hasta cotas que ningún raticida puede enmendar, me produce un rechazo visceral. Pero tras días de ardua reflexión he visto que BE cumple para el individuo cabal la función de monstruo de feria, de despojo humano del que uno no puede despegar una mirada entre morbosa, horrorizada, perpleja y fascinada. El espectador del freak show bien puede prepararse un dry martini y degustarlo leyendo un ensayo de Emerson al llegar a casa después de la función. El problema radica en los que no ven a BE como una criatura marciana, un chiste de mal gusto, sino que proyectan en su figura los valores del pueblo humilde y trabajador, hasta el extremo de creer que representa a "la gente de la calle".

No es ta preocupante la incapacidad de ver algo tan flagrante como es que alguien que debe cobrar una millonada por cada aparición mediática y que luce prendas de un carísimo mal gusto está lejos de encarnar al cuello azul, sino la pobrísima imagen de sí mismo que tiene ese "pueblo", cuánto se infravalora. Idéntica asociación popular, pero de una naturaleza inversa, ocurrió con Lady Di, "princesa del pueblo", pues en su caso la comedia aristocrática y humanitaria provocaron una corrección a la alza de la imagen del ciudadano de a pie.
Si en vez de hacerse la cirugía estética, BE hubiese invertido ese dinero en, pongamos, abrir y regentar una pescadería, yo no habría escrito este post y casi que me uniría al grupo de freaks finos y con dos dedos de frente.

20 diciembre, 2009

"Donde viven los monstruos"


La función de las criaturas peludas y cabezudas en el libro "Donde viven los monstruos" de Maurice Sendak era permitir al protagonista, Max, desarrolar su fantasía de poder reinar en una isla donde sus ganas de jugar y de hacer el salvaje no conocieran límites, donde no hubiera adultos que lo castigaran por dar rienda suelta a su desbordante energía infantil. Más que sus súbditos, los monstruos eran sus iguales
-literalmente, pues la madre de Max le llama "Wild Thing" cuando comienza a cometer travesuras- cómplices en la creación de un espacio lúdico en el que gritar y correr. Entre todos levantaban un sueño y no un fuerte.

En manos de Dave Eggers y Spike Jonze las bestias se convierten en la encarnación no de las emociones infantiles, sino de las adultas, una panda de seres confusos, inseguros, acomplejados, miedosos, celosos, neuróticos... que avanzan a un perplejo y sobrepasado Max, incapaz de comprenderlos y ayudarlos, el lado menos amable de lo que le espera una vez entre en esa caótica entelequia llamada madurez.

Brilla el film al principio y al final, cuando son las emociones de Max las que dominan, en su hogar y en la bienvenida y la despedida de la isla, en definitva, cuando Sendak está de cuerpo presente. Pese a a su título, "Donde viven los monstruos", siempre fue la historia de Max y no de Carol, Judith y compañía. Una historia que era una poética exaltación de cómo opera la mente de un niño se transforma en una sesión de psicoanálisis de la mente adulta, que convendremos, eso sí, en que puede resultar harto monstruosa.

18 diciembre, 2009

66ºNorth


Visitar Islandia me permitió familiarizarme con una marca autóctona de ropa que se caracterizaba por 1. abrigar una barbaridad. 2 tener un diseño muy atractivo, y 3. contar con una ingeniosa campaña publicitaria detrás en la que curtidos y desafiantes rostros de la fauna local te miraban desde fotografías con fondos naturales de lo más sugerente.


Tengo colgado en mi nevera este tarjetón, pero en esta reproducción no se aprecia la frase genial que lo acompaña:
THERE IS ONE PLACE IN ICELAND WHERE YOU MUST ABSOLUTELY
WEAR CLOTHES FOM 66ºNORTH .

IT´S CALLED "OUTSIDE".

15 diciembre, 2009

"Mal día para pescar"


Un luchador acabado, depresivo y dipsómano, un representante rufianesco con una pizca de corazón, un sirio bigotudo e hipertrofiado apodado "El Turco", una Miss Macbeth que teje jerséis y sueños de grandeza, un periodista que ya ha vuelto cuando el mismísimo diablo va, un pueblacho uruguayo donde ni la nada pasa, otra ronda de grappa para todos, una película sensacional.

11 diciembre, 2009

Seizure

Uno de los finalistas de la última edición del tantas veces demencial Turner Prize, Roger Hiorns, inundó un cochambroso piso de una barriada en el sur de Londres con miles de litros de sulfato de cobre. Una vez este cristalizó, todas las superficies adquirieron este aspecto entre lisérgica casa de los Pitufos, estancias del Titanic grabadas por una cámara subacuática con un filtro azul eléctrico, discoteca glaciar de un barrio trendy de Helsinki, prisión futurista, y Pompeya del siglo XXI desenterrada en el XXXI.

Su belleza y plasticidad, y la multiplicidad de espacios que puede evocar, son pruebas de que la instalación "Seizure" es a todas luces una obra de arte.






















07 diciembre, 2009

Huevos Kinder


De prosperar el anteproyecto de ley de seguridad alimentaria y nutrición que pretende prohibir los alimentos que vayan acompañados de un obsequio supondría el fin del Happy Meal de McDonald´s, lo que no podría importarme menos, pero también amenaza la integridad del dulce que me ha acompañado durante prácticamente toda la existencia y por el que profeso un amor sólo al alcance de unos buenos espaguetis carbonara. Me estoy refiriendo, cómo no, al Huevo Kinder, sobre cuyo mote popular, Kinder Sorpresa, pende la guillotina si finalmente le extirpan de sus entrañas el imprevisible y entrañablemente kitsch objeto de regalo. Quizás el hecho de que naciéramos en el mismo año, 1974, nos unió para siempre. Se da la circunstancia que en Estados Unidos está prohibido desde 1983 y que en Europa ya se intentó apartar del mercado en 2008, pero sorteó, junto al roscón de reyes, su aciago destino.

Lo devoro desde mi más tierna infancia por las excelencias de su chocolate -no ocurría lo mismo con algunos pastelitos, que insistía en comprar por el cromo- pero siempre me cautivó la ilimitada colección de muñequitos, figuritas, coches, puzzles, trucos de magia.. que incubaba, por lo general horrendas y coloristas miniaturas de plástico con las que nadie en su sano juicio podía tender lazos mínimamente afectivos. Resulta fascinante preguntarse por el ejército de mentes pensantes que se han dedicado durante 35 años a ir renovando el catálogo de cándidas monstruosidades de los Huevos Kinder. Esas personas merecen un homenaje. Son artistas ocultos que han hecho felices (o han atragantado hasta la muerte) a miles de niños.
Mi fidelidad al Huevo Kinder sigue incólume. Los viernes mi madre y yo nos zampamos uno acompañando al café. Yo monto la figurita y le hago la sempiterna broma de que me ofenderá si no se presta a colocarla en alguna de las estanterías del comedor. Este tipo de rituales unen una barbaridad. Como en verano se interrumpe la comercialización de los huevos a causa del calor, su ausencia pone una nota de tristeza a nuestras sobremesas, el vacío que dejan en la bandeja del café se reproduce amplificado en nuestros corazones.
Me estoy planteando recoger firmas contra ese malvado anteproyecto de ley.

03 diciembre, 2009

Endulzando la espera

Sensacional promo de Cuatro anunciando la 6º temporada de Lost, en la que se toma como referencia la obra del astrónomo persa Omar Jayyam y la de Jorge Luis Borges.


www.cuatro.com/perdidos

En el capítulo 5 de "Zombis", la hilarante serie de cortos para El Terrat donde Berto y Rafel son los únicos supervivientes del Apocalipsis y se ven acosados por unos no muertos con ganas de sorberles el cerebro, vemos un estupendo gag en torno a la serie. Luego recibe Shakespeare, quiero decir, Chéspir. Si os gusta, os animo a tirar hacia atrás porque todos garantizan unos minutos de risas sin enlatar.


http://www.youtube.com/watch?v=DG68N4OHKBM

01 diciembre, 2009

Tú eres más listo de lo que piensas


Viendo anoche otro excelente capítulo de "El ala oeste de la casa Blanca" reconsideré la ley que dicta que la comprensibilidad del espectador (o la del lector, sobre el que se suele aplicar más) es innegociable, que un producto artístico/de entretenimiento fracasa indefectiblemente si el público se pierde durante su desarrollo. Serie con una velocidad punta en los diálogos y una acumulación de asuntos que dificultan a veces su seguimiento, la creación de Aaron Sorkin consigue -como antes "The Wire" o "Los Soprano"- que me sienta halagado porque sus guionistas sobrevaloren mi inteligencia. Quizás me moleste que una conversación se me escapa pero más tarde casi puedo sentir mis neuronas sobreexcitándose cuando una nueva alusión me permite atar cabos y aclararlo todo ("Poirot c´est moi"). Ahora bien, el secreto de la fidelidad radica en última instancia en el carisma de unos personajes con los que vas encariñándote a medida que su carácter va definiéndose, su proceso de humanización consigue de alguna manera apelar a tu propia humanidad. Aunque en noches como la de ayer, cuando descubres que un bonito cambio de peinado de la secretaria de prensa de la Casa Blanca te da una alegría, adviertes que los subterfugios de la adicción catódica son más preocupantes de lo que sospechabas.

30 noviembre, 2009

"Mientras me afeito y escucho un concierto de cámara, me niego a

recordar que tanta belleza sobrenatural, la música vuelta espuma del

aire, no sería posible sin los árboles destruidos (los instrumentos

musicales), el marfil de los elefantes (el teclado del piano), las tripas de los gatos (las cuerdas)".


Extracto de "Elogio del jabón", José Emilio Pacheco, Premio Cervantes 2009.

25 noviembre, 2009

Fumar. Matar. Morir


El tipo difuminado que ríe junto a una chica guapa detrás del hombre "corpulento" es un servidor metido a extra en el cortometraje "Fumar. Matar. Morir" de Pedro Jiménez, rodado en parte el pasado fin de semana en un bar de encantadora cutrez de Madrid (me fascinó un cartel que ponía: "Prohibido cantar y bailar"). Haciendo de figurante me miro en el espejo del maestro Pere Vall, pero en él ejerzo también de modesto coproductor, pues mi sueño de grandeza fue siempre seguir los pasos de David O. Selznick. El hilarante corto gira en torno a unos cigarrillos -realizados por animación 3D- que son soldados a la búsqueda de la muerte más honrosa a la que puede aspirar un pitillo. Abundan los guiños al cine bélico, el vicio y el humor cañí. Pedro ya se ve luciendo smoking en los Oscar. Yo me conformo con ir a Sitges. Tendréis más noticias de mi clamorosa incursión en el mundo del cine próximamente.

23 noviembre, 2009

Lo leo negro

El pasado viernes RBA lanzó una página web dedicada a la literatura policíaca (www.serienegra.es) en la que un servidor tiene un blog ("Lo leo negro") sobre la materia que irá actualizando unas 2/3 veces al mes. Aunque sólo sea por hacer feliz a este niño, visitadlo alguna vez caramba y, los más osados, incluso podéis dejar algún comentario (por ahora ya lleva un par a cargo de firmas de lujo). Gracias!

20 noviembre, 2009

Motion Capture


Hace hoy una semana Rocío Ayuso publicaba en El País un artículo sobre la película de animación digital Cuento de Navidad de Robert Zemeckis, filmada según la técnica de "motion capture", que vierte toda la información gestual de actores de carne y hueso en figuras virtuales. Un referente bien conocido fue el personaje de El Gollum en la trilogía de El Señor de los Anillos, pero ahí la creación sintética se integraba en la imagen real, mientras que aquí sostiene íntegramente una película animada.


Lo que llamó mi atención fue el siguiente apunte: "Según la hipótesis del campo de la robótica, llegado un punto el realismo de una imagen sintética deja de crear empatía y genera repulsión porque parece irreal".

Me parece una paradoja interesantísima: cuando el artificio alcanza un grado de realismo exacerbado, esta presunta perfección desemboca precisamente en el efecto contrario, en la obtención de una irrealidad que provoca rechazo. Cuanto más se acerca el modelo sintético a su aspiración de reproducir fielmente las condiciones formales y estéticas del modelo natural más se aparta de su consecución.

El descubrimiento pone en cuarentena la hipótesis de que el futuro vendrá definido por una creciente expansión de lo virtual, por cuanto puede llegar un momento que resulte insufrible la colonización del simulacro y deseemos fervorosamente una restitución de la carne y del hueso. Como avanzaba una pegatina divisada en una carpeta universitaria, muy cursi pero que es evidente que me dejó huella: "Mil máquinas jamás podrán crear una flor".



15 noviembre, 2009

John y Gena



"La vela que ardía por los dos cabos era su único modo de estar en el mundo. Emocionarse con esa combustión era un fin en sí mismo. Lo único importante, qué fácil es decirlo, consistía en no resignarse. En la actualidad se echa de menos ese talante. Se echa mucho de menos esa lucha infatigable contra el miedo a vivir" (Francisco Casavella sobre John Cassavetes).


A mí la pareja sentimental y artística que formaban el cineasta y la actriz Gena Rowlands me ha transmitido siempre una sensación de ternura y electricidad colosal, no eran bellos pero sí rabiosamente atractivos, fotogénicos de una manera espontánea y primitiva, dos caracteres tempestuosos intercambiando miradas que eran arañazos de deseo. La poderosa cita de Casavella me gusta más imaginármela dirigida a ambos.