01 junio, 2007

Desear lo que temes


Mi amigo encendió un cigarrillo tan solo salir de aquel antro de música atronadora, nicotina a presión y copas aguadas. Me escocían los ojos y lo último que me faltaba era tener más humo cerca, pero conociendo su susceptibilidad me privé de comentarle nada. Sabía que se lo tomaría como una agresión e, impelido por la alta concentración de alcohol en la sangre, seguramente se pondría agresivo o victimista. La verdad, prefería seguir sintiéndome un cenicero andante. Había sido una noche inútil, cargante, espesa, hecha de ruido, entumecimiento, sudor, una noche de la que uno sale embrutecido, pensando que ha tirado a la basura dinero, tiempo, salud. Los oídos los tenía sedados, como recubiertos de una gasa que apenas filtraba el sonido ambiente, y en mi estómago coincidían sustancias líquidas hostiles que se prestaban a entrar en combate. No veía el momento de coger la cama pero, al mismo tiempo, sabía que tan pronto me cubrieran las sábanas las últimas horas se deplegarían en un loop que boicotearía mi descanso en forma de imágenes fantasmagóricas. Y en el punto más álgido de mi descontento, vino al rescate mi amigo. Quizás la borrachera le había afectado de una manera especial aquella noche, abriéndole unos conductos expresivos hasta entonces sellados, pero el caso es que, acostumbrado a referirse a las mujeres en los términos más primitivos de los que es capaz el género masculino -es decir, para admirar desde una óptica preferentemente vulgar su belleza o lamentar reiteradas humillaciones del pasado- tuvo un destello de iluminación que se tradujo verbalmente en una reveladora forma de sintetizar por qué sus relaciones con el sexo opuesto habían estado marcadas por el signo del fracaso. Apoyándose en el capó de un coche para rematar la inminente colilla, miró hacia el cielo que iba encendiéndose tímidamente por clapas, y me dijo.
"Ellas tenían sus motivos para estar conmigo, yo tenía los míos, pero los míos eran sólo mentiras con las que ganar tiempo. Mi maldición ha consistido en que siempre he caído a los pies de lo que he deseado porque primero lo he temido".
Y, soltado esto, se incorporó, comenzó a andar y se arropó de nuevo con el silencio.

28 mayo, 2007

El viernes por la tarde, al salir del metro de Joanic, vi unas gotas de sangre sobre la acera. A la izquierda había un chico en el suelo, muy pálido, y alguien le apretaba un pañuelo ensangrentado en el brazo, que tenía en alto. Una chica, a dos pasos de la salida del metro, señalaba un cuchillo de cocina que se había quedado entre las ruedas de su bicicleta, sobre la acera. Unos metros más allá, dos personas practicaban una maniobra de reanimación a un hombre de unos 50 años que estaba tendido en el suelo, cubierto de sangre.

No habían llegado las ambulancias. De hecho, alguien estaba todavía recordando que había que llamar a las ambulancias. Era el instante de silencio entre el hecho extraordinario y las sirenas. No sabía que existiera ese silencio. Me impresionó. Estábamos todos quietos, deambulando a varios pasos de los heridos, como si nos faltara el cordón policial que nos obligara a apartarnos del todo, inútiles pero curiosos.

Llegó un solitario mosso d’Esquadra, un chavalín que se puso un poco frenético al ver el panorama. Había un niño dando patadas al cuchillo y la gente empezaba a arremolinarse en los balcones. Pero aún no había sirenas. El mosso pidió a gritos que se acercara algún médico o enfermera y nos rogó que nos apartáramos del cuchillo. Tengo la sensación de que la ambulancia aún tardó varios minutos y, entretanto, los que estábamos por ahí comentábamos la jugada, como si fuera una peli.

Llamé a la agencia, les expliqué lo que estaba pasando. Increíblemente, decidí ir al supermercado (visto el perspectiva, me parece hasta de mal gusto). Ya habían llegado las ambulancias, aunque había poco que hacer por el dueño del bar. Empezaban a surgir los primeros bulos entre el público espectador. Estaban colocando el cordón policial.

Fui a dejar la compra a casa y volví a bajar. Llegaban los primeros compañeros y confieso que sentí una malsana satisfacción al ver que le había estropeado la cena al redactor de sucesos de cierto periódico. Pero parecían contentos. Los periodistas nunca llegan tan pronto al lugar de los hechos. Casi siempre tenemos que conformarnos con los vecinos, que lo que no saben se lo inventan.

Esta mañana, para recuperar el tema, he llamado al dueño del mítico restaurante Alaska, donde el asesino estuvo trabajando el jueves y el viernes, hasta que le echaron al comprobar que no sabía ni hacer un bocata de bacon. Está justo en la esquina de mi calle. El hombre es una mina, me ha explicado que cuando echaron al futuro asesino, una trabajadora le tuvo que recordar que se dejaba sus cuchillos. Los que utilizó para matar al otro un par de horas después, concretamente.

Me pasé la noche dándole vueltas a la escena. Es un suceso corriente, hay uno parecido todas las semanas. Pero visto tan de cerca da vértigo. No hubiera querido verlo tan de cerca.

El hilo musical

Entre los odios más sinceros y profundos que profeso en este mundo ocupa un lugar preferente el hilo musical. No tanto porque en su perverso e insultante afán por establecer una democracia melódica entienda que el patrón común de preferencias musicales pasa principalmente por versiones instrumentales de temas átonos y ñoños, sino porque atenta contra el silencio justo en aquellas situaciones en las que el silencio es más necesario. Su razón de ser es provocar una ominosa intrumisión, un tajo en el bienestar como esas puñeteras abejas que revolotean por el borde de nuestra refrescante Coca Cola con hielo y limón amargándonos una radiante mañana de verano en una terraza frente al mar.
El otro día, mientras desayunaba en el salón de un hotel con la absurda espeanza de que la acción combinada del café y el zumo de naranja diluyeran algo una resaca que, cual ladrilo hidráulico perforaba mis lóbulos frontales, e intentaba concentrarme en la siguiente frase de Rafael Sánchez Ferlosio ("La condición de víctima por violencia humana se transforma en un depósito de valor, en una especie de capitalización. El cristianismo está convencido de esta idea, de la víctima como generadora de valor moral") invadiendo con desfachatez el espacio sonoro se propagaba de forma insidiosa una versión al piano de "Blue Gardenia". Transformación de la belleza en espanto. ¿Cómo perdonar a alguien tan cruel como para boicotear tu historia de amor con Dinah Washington?

25 mayo, 2007

Instrucciones para manejarse por la vida:

1. No le eches la culpa a Freud, ni al azar, ni a una mala alimentación. Simplemente NO eches la culpa.

2. No eres ni la mitad de inteligente de lo que asegura tu madre, pero ni siquiera un cuarto de lo que tú te imaginas.

3. Hasta que no has llevado tres veces unos calcetines desparejados no puedes decir que algo anda mal dentro de tu cabeza.

4. Si quieres tocar el tambor, inténtalo. Si piensas que no deberías tocar el tambor, hazlo.

5. La vida se renueva cada 28 días. Ergo: ten instinto cíclico. Ergo: concéntrate en tu visión periférica.

6. La cordura es una entelequia. El día que la alcanzas caes muerto de forma fulminante.

7. Si el amor no te mata, es que no era amor.

8. Compra caro, es buena señal.

9. Sólo hay trece palabras por las que merezca la pena matar. Todas están reunidas en la receta del tiramisú.

10. El sentido común es del "color del gos quan fuig".

21 mayo, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 14

"Ayúdame", "Ayúdame, "Ayúdame". Una sola palabra brota con agónica insistencia de los labios del enanito preso, que mira a su salvador con un ojo de cordero degollado y el otro inyectado en la fiebre de la salvación. La jaula cuelga alta del techo, pero está unida al suelo por un delgado cordel. Al 8º enanito le basta con deshacer el nudo que se cierne en torno a un clavo y, echándole músculo y respiración acompasada, bajarla lentamente como si arriara una bandera hilada con plomo. Al tocar tierra, está exhausto y sudado. El preso parece haberse dormido. Quizás la emoción de verse rescatado le ha producido una emoción tan violenta que le ha fundido todos los circuitos interiores. Convocando en sus manos los últimos átomos de fuerza que se dispersan exánimes por todo su cuerpo, el 8º enanito logra abrir un hueco rompiendo parcialmente tres de las ramitas que conforman uno de los laterales de la jaula. El preso, cuya majestuosa longevidad se manifiesta en los profundos surcos que aran su agrietado rostro y en la nívea pureza de su cabellera, yace desplomado en su interior. Al tomarle el pulso, el 8º enanito confima su peor sospecha: su alma ya ha partido hacia Atalaya, el paraíso donde todos los enanitos miden metro noventa, se pasan el día jugando al bádminton y la noche liberados a los pasatiempos sáficos.
Un estruendo mecánico, seguido de una bocina que suena a marsupial en celo, lo alertan de que algo muy poco halagüeño está teniendo lugar en la desasosegante habitación del tanque. Pero antes de poner pies en polvorosa, descubre unos papeles asomando de uno de los bolsillos del difunto. Los coge, echa una última mirada compungida a aquel que casi lo convierte en un héroe y se pierde de nuevo por los pasillos emitiendo bufidos. (Continuará...)

19 mayo, 2007

…y esta explicación que os debo os la voy a dar

Sobre el retorn dels topitos només puc dir que l’altre dia, quan vaig intentar entrar a Blogger el sistema em va obligar a fer el canvi a la nova versió (m’hi havia estat resistint fins ara) i, com a resultat, tot el disseny, que estava pensat per a l’antiga versió, es va com desconfigurar i el vaig haver de canviar de nou. La concesió al Petit Monty Gruñón van ser els topitos i el blanc va ser una concessió a mi mateixa, que allò del fons negre, reconeguem-ho, era horroròs…

I, sí, s’han tornat a perdre els comentaris, però aquí no hi puc fer res, el que estic intentant ara és tornar a posar el logo com estava, que no resulta fàcil…

16 mayo, 2007

Fante


Con motivo de la publicación de "Al oeste de Roma" de John Fante (alias Arturo Bandini, alias Henry Molise), grande entre los grandes, aquel que, entre las tardes de verano en que su abuelo le contaba historias de forajidos de los salvajes montes de Abruzzi y, señalándole con un dedo hacia las alturas, le decía que la luna era un agujero en el suelo del cielo desde el cual le estaría observando cuando muriese para asegurarse de que era un buen chico, y el momento en que una úlcera diabética le amputara dos tobillos, una necrosis le cercenara una pierna y un glaucoma le dejara ciego, estado descompositivo que le abocó a sacudidas paranoicas durante las que arrastraba su silla de ruedas hasta el porche de su casa con una pistola cargada bajo la sábana que yacía en su falda, intentó con toda su alma "llegar a ser el mejor escritor que el mundo ha conocido" fabulando sobre su árbol genealógico pero Hollywood dilapidó su talento, un tiburón obligado a trazar círculos en una piscina infantil.


"Ningún hombre por debajo de los treinta años tiene el menor sentido común y solo unos pocos albergan algo de sabiduría al traspasarlos. El talento no es suficiente para publicar. La humanidad, la humildad, la reverencia por tus iguales, el respeto por las mujeres y el primer atisbo real de Dios no llegan hasta la treintena, o incluso después".


"Entonces ocurrió algo curioso. Mi padre se murió. Estábamos trabajando al aire libre, metidos en el hormigón y entre piedras, y de súbito tuve la impresión de que se había ido de este mundo. Busqué su cara y lo vi escrito en ella. Tenía los ojos abiertos, sus manos se movieron, echaron una paletada de hormigón, pero estaba muerto y en la muerte no tenía nada que decir. A veces se alejaba como un fantasma, se metía entre los árboles y meaba. ¿Cómo podía estar muerto, me preguntaba, si andaba y meaba? Era un fantasma, un cadáver, un fiambre. Quise preguntarle si se encontraba bien, si por casualidad seguía estando vivo, pero me sentía demasiado cansado, estaba demasiado ocupado muriéndome yo, demasiado cansado para construir una frase. Veía la pregunta en el papel, escrita a máquina, entre comillas, pero resultaba muy pesado verbalizarla. Además, no tenía tanta importancia. Todos teníamos que morir algún día".

13 mayo, 2007

Ja té sis mesos!



I com que el seu pare diu que fa queco posar una foto del nen de fons de pantalla l’hauré d’ensenyar jo, ai…

07 mayo, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 13.

El 8º enanito se interna por el pasillo de cuyas profundidades diría que procede una voz amortiguada de socorro de la que cree reconocer palabras sueltas. No pasaba tanto miedo desde que era un enanito pequeño y se pasó toda la noche mirando al techo, después de que su sádico hermano mayor no le ahorrara el mínimo detalle escabroso acerca de la traumática experiencia del enanito incauto que se transformó en seta venenosa al vender por accidente su alma a un demonio retorcido camuflado de sapo bondadoso. En el preciso momento en que castañeando los dientes penetra en una desnuda habitación en semipenumbra de cuyo techo cuelga una jaula para estorninos habitada por un enanito matusalénico que se echa a llorar tan solo verle, la monstruosa figura del inquilino del tanque se revela en todo su repugnante esplendor al completarse la fase de drenaje y dar inicio la de secado rápido. (Continuará...)

La cerveza china no entra en el menú


Además de que me llegará la muerte y de que no me voy a quedar calvo, sólo tengo una certeza en la vida. Y es el cierre del diálogo con la camarera del restaurante chino vecino al trabajo que me toma el pedido.


-¿Y para beber?


- Ya sé que no entra en el menú, pero tomaré una cerveza china.


- La cerveza china no entra en el menú.


- Lo sé, pero me la tomaré igual.


- De acuerdo.


Tan previsible como la toallita caliente y la cestita con pan de gamba, este infalible y ya entrañable intercambio verbal se corona a la hora de ir a pagar con un último recordatorio por su parte: "La cerveza china no entra en el menú". Qué seguridad y paz interior procuran los bucles.

03 mayo, 2007


Justo Navarro acerca de Gabriel Ferrater:

"Ferrater era de una cordialidad enorme, tal vez porque no se encontraba a gusto consigo mismo. Lo imagino como alguien que está celebrando siempre una fiesta de despedida con los amigos. Cada acto es un anticipación de la despedidad y, a la vez, su aplazamiento. Me recuerda a un niño que no se quiere ir a dormir porque no quiere separarse del mundo. Yo creo que tenía ese síndrome del niño que no quiere irse a la cama. Ferrater sabía que para prolongar la fiesta había que alimentar la máquina de la alegría, inventar algo que entretuviera a los demás. Ya dijo Gil de Biedma que sus poemas eran añagazas para que la fiesta continuara".

27 abril, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 12

Su prodigiosa capacidad pare el cálculo matemático a partir de una simple impresión visual permite al 8º enanito determinar que se necesitarían 7569 de los suyos, puestos los unos encima de los hombros de los otros, para alcanzar la altura de este tanque transparente que parece esconder algo. Puesto que contiene varios cientos de litros de una especie de agua sucia, ambarina y grumosa, en la que parecen flotar residuos de materia orgánica podrida y servir de continente de las bacterias más repulsivas imaginadas por la naturaleza de cariz microscópico, necesita, pese a la repulsión que le provoca, aproximarse lo máximo posible para intentar reconocer qué es eso que viene y va, asomándose y retirándose como un perro temeroso que no acaba de registrar olfátivamente un alimento que le es tendido. Casi toca con la nariz en el cristal cuando asoma una garra pustulenta que lo tumba de espaldas. Desde el suelo, se fota los ojos con manos temblorosas. Mira de nuevo hacia la zona del tanque donde ha aparecido esa visión repugnante. No hay nada. Lo que fuera se lo han vuelto a tragar las entrañas del líquido o jamás existió. Aún aturdido, cree oir una voz procedente de algún lugar al fondo del pasillo que se abre a su izquierda. Corre despavorido hacia allá. No advierte que la bombilla de la luz encarnada acaba de apagarse. Se enciende la de la luz verde. (Continuará...)

Els meus companys de feina


25 abril, 2007

Mandarina


Estaba pelando una mandarina con extrema concentración, intentando dividir su piel en tres trozos lo más parecidos en tamaño, cuando sonaron las primeras notas. No disponía de un piano en casa por lo que en un primer momento pensó que la música provenía del piso de un vecino. Pero el volumen, la nitidez y le sensación de que el impacto de cada tecla iba lentamente ensamblando las piezas de un recuerdo enterrado en lo más profundo de sí mismo lo convencieron enseguida de lo contrario. Se levantó del sofá, tirando al suelo el libro que tenía en el regazo y que ni siquiera se molestó en recoger. Estaba asustado, pero era peor no saber, de forma que avanzó por el pasillo a pasos cortos y apoyándose con una mano en la pared. Le vino a la mente la imagen de una playa vacía con el sol ya bajo y en los brazos notó la reseca pringosidad de la sal seca. El piano estaba sonando en un sitio tan improbable como su minúscula habitación donde se amontonaba la ropa y las bolas arrugadas de papel. Notó que comenzaba a temblar ligeramente. Y justo antes de asomarse al cuarto, en el momento en que el piano repetía las dos mismas teclas con una insistencia cargante y que presagiaba problemas, el rostro de una chica que no había visto antes se presentó dentro de su cabeza como "El Valor sin la Ferocidad" y le animó a no seguir. Dudó. En su mano la mandarina a la que le faltaba sólo un tercio de piel casi simétrica por perder expulsaba su jugo al ser apretada con miedo.

19 abril, 2007

Hugh, popstar

Demà s'estrena "Tú la letra, yo la música", una delícia que comença així...

Una prenda

Cuando se van de nuestro lado, los muertos nos dejan una prenda, mas no una prenda negra, de luto, sino una de nuestro color favorito. Cada día la llevas puesta. Te levantas y la llevas adherida al pijama, te duchas y la tienes sobre tu piel desnuda, sales a la calle y la paseas encima del abrigo. Hay días en que no adviertes su presencia y otros en que todos los espejos te la devuelven en alta definición, días en que es suave al tacto, días en que pica endemoniadamente. Pero siempre está ahí, agazapada como una muela, intuida como una presencia en un callejón vacío. No se mancha, no se encoge. Sólo se decolora gracias a los años y, sobre todo, a las prendas con que te van arropando en silencio las personas que vas conociendo. Paradójicamente, estas sí son negras, de luto porque contienen la posibilidad de perderse, de despertar una mañana y no llevarlas puestas, de acostarse y comprobar que nos las hemos dejado en el respaldo de un bar. Se manchan y se encogen. Y vivir, en gran medida, supone saber combinar los dos modelos de prendas.

18 abril, 2007

Invitació al delicte


Si, si, CAFE SYMPA... t'ho enganxen a la porta d'un bar i és impossible no caure a la temptació.

17 abril, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 11

El 8º enanito abre los ojos pero a su alrededor sólo encuentra tinieblas. Lo último que recuerda es el croc que hizo su cabeza al impactar con el suelo tras una interminable caída libre que lo dejó inconsciente durante un tiempo que le resulta imposible precisar. Se incorpora poco a poco y siente dentro de su cabeza un remolino furioso. Busca a tientas su macuto, se lo echa al hombro y se levanta. Estira los brazos y comienza a andar sin dirección, rumbo ni objetivo, como un muñeco de hojalata al que se le ha dado cuerda antes de depositarlo en una habitación completamente oscura. Le sorprende pisar sobre terreno duro y liso en vez del esperado terroso, que no le salgan al paso bichos con apetito y que no haya rastro de humedad en el ambiente. Para combatir la angustia y la claustrofobia que empiezan a rondarle respira hondo y convoca imágenes de nueces lustrosas que, al juntarse en una danza suave sobre un fondo blanco, dibujan formas geométricas basadas en la equidistancia. De golpe percibe un cambio en la asfixiante uniformidad de la negrura que lo envuelve, una grieta en la misma que adopta la apariencia de un fulgor encarnado que parpadea a escasos metros delante suyo. Al acercarse, descubre que es una bombilla que emite destellos intermitentes al lado de una gemela que permanece apagada. La luz que desprende la que está activa le permite comenzar a distinguir el entorno. El suelo y las paredes están compuestas de un cemento armado extemadamente grueso. Juntos conforman un túnel cuyo techo, calcula, debe alcanzar la altura de un roble joven. Cuando sus pupilas ya se han dilatado lo suficiente como para definir contornos, se da la vuelta y descubre asombrado un tanque descomunal lleno de un líquido viscoso. Si no le engaña su todavía convaleciente vista parecería que hay algo flotando dentro. Se acerca a comprobarlo. (Continuará...)

12 abril, 2007

Peazo festival


Des d'aquest humil blog recomano, als votants del PP, oients fidels de la COPE i espectadors habituals de Telemadrid, una entranyable proposta cultural que s'ha de celebrar a la petita però molt bonica població francesa de Sorèze...

11 abril, 2007


"Se puede contemplar el mundo a la altura del hombre, pero también desde lo alto de una nube (con los aviones es fácil). Se puede entrar en la realidad por la puerta principal o escurrirse en ella —es más divertido— por una ventanita. Por medio de las historias y de los procedimientos fantásticos que las producen, nosotros ayudamos a los niños a entrar en la realidad por la ventana, en vez de hacerlo por la puerta. Es más divertido y por lo tanto más útil." ("Gramática de la fantasía" de Gianni Rodari)

10 abril, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 10.

Cuando el 8º enanito franquea las murallas de Dos Palmos camino del exilio, ya ha caído la noche. El frío muerde y la oscuridad es casi absoluta pues la luna apenas asoma en un gajo de melón finísimo. Ha estado lloviznando todo el día y por sus fosas nasales trepa un intenso olor a pinaza húmeda. No sabe qué dirección tomar. Puesto que salir a cazar es una tarea adulta que comienza precisamente con la mayoría de edad, jamás se ha aventurado lejos del pueblo, a lo sumo ha participado en picnics familiares y excursiones escolares a una hora de camino. Un cúmulo de gorjeos, pisadas y movimientos de origen desconocido lo ponen en estado de alerta. La tentación de volver sobre sus pasos y suplicar a los guardianes de la entrada a Dos Palmos que lo readmitan, aunque sólo sea subrepticiamente por unas horas, resulta casi insoportable.
Como cada vez que se ha sentido en una encrucijada y necesitado de consejo por una instancia superior, abre al azar el libro de Krmpatichof y, enfocando con su linterna de mano la página afortunada, lee: "... descomisar la manipulable atribución al espíritu de un componente extrasensible es el avance sulfúrico hacia el fortalecimiento de su ductilidad". No entiende una palabra, pero se agarra a la inclusión de "avance" como a una indicación para que reconsidere su primer impulso de regresar a casa y, por el contrario, tire millas sin mirar atrás. Así lo hace y, cuando apenas ha recorrido unos pasos en dirección noroeste, se ve engullido de forma violenta por un agujero en la tierra. Desciende a una velocidad de vértigo, una hambrienta aspiradora subterránea lo succiona hacia las entrañas del subsuelo. Intenta frenarse con sus diminutas manos y pies, mas el gesto es tan baladí como buscar asideros en el cielo abierto durante una caída libre a 1500 pies de altura. Baja, baja y baja. Oye un grito desgarrador que proviene de las profundidades del esófago rasposo, elicoidal y tenebregoso pero descubre despavorido que aquél sale de su garganta. Entiende de golpe que está experimentando en su propia carne el sueño premonitorio que lo aterró. Instantes antes del impacto, profesa mentalmente unos deseos nada amistosos hacia su hasta entonces filósofo croata enano de cabecera, los cuales hace extensibles al conjunto, sin excepción, de su parentela. (Continuará...)

04 abril, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 9

Cuando al principio de esta historia se dijo que el 8º enanito se labró su propio camino es porque malinterpretó drásticamente su particular sueño premonitorio. No buscó consejo ni asesoramiento de nadie, guardó celosamente el contenido de su pesadilla. De haberlo hecho, los más veteranos de Dos Palmos le habrían advertido de su error fatal, conminándole a arrancarse la pestaña sin temor alguno y, sobre todo, previniéndole contra la idea de aventurarse lejos de los límites del pueblo, pues allá fuera se agazapaba la verdadera amenaza detrás de esa terrible visión onírica. Pero el 8º enanito, desconfiado e introvertido por naturaleza tras haber sido motivo de chanzas por su transgresión numérica y su condición de zurdo, procedió por el método de Juan Palomo. De no haber sido así, su figura habría rutilado en Dos Palmos, introduciendo revolucionarios conceptos argonómicos en el mobiliario doméstico e, ironías del destino, llegando a ser comisario jefe de eventos festivos. Y eso no es todo: habría continuado desafiando los patrones genéticos de su raza convirtiéndose en el primer progenitor de nueve enanos, el último de los cuales habría sido una niña zurda y miope, que a buen seguro habría expandido los horizontes de la experiencia enana, enriqueciéndola con un sinfin de posibilidades jamás concebidas por sus congéneres. En cualquier caso, el 8º enanito pagó con el destierro su espíritu independiente. Acostumbrado a los reveses, aceptó el veredicto con estoicismo. Se despidió de sus compungidos padres (abrumados por una inconsolable sensación de fracaso puesto que lo habían educado como a un hijo más, pese a que podrían haber sido sus abuelos) y de sus aliviados hermanos (ellos siempre intuyeron que les traería problemas, por lo que la restitución del balsámico 7 les proveía de renovados ánimos para encarar el futuro), llevándose consigo un par de mudas, un tupperware con comida para tres días y un libro de aforismos del filósofo croata enano Krmpatichof. Tardaría exactamente ocho minutos en encontrarse en apuros. (Continuará...).

Les peixateres bessones



Podrien protagonitzar una tarda al "Diario de Patricia". Les trobareu venent peix al Mercat del Ninot i, després d'un primer moment en que et sembla haver entrat a un episodi de la "Dimensió desconeguda", et deixes portar pel seu art tallant el rap, escollint les millors gambes llagostineres o posant-te una miqueta de julivert dins la bossa.

03 abril, 2007

Propranolol


La llave de nuestros recuerdos se llama adrenalina. Fijamos unos determinados momentos con suma nitidez en la memoria por el chute de la misma que estos nos generan. Ahora se ha demostrado que una droga llamada propranolol -diseñada originariamente para combatir enfermedades del corazón- es capaz de inhibir la potencia con que aquella actúa. No está capacitada para borrar los recuerdos como aventurara la película de Michel Gondry, pero sí de que estos adopten una configuración borrosa y abstracta, reduciendo el dolor que los acompaña. De esta forma, alguien que haya pasado por una experiencia límite podría, ingiriendo de inmediato generosas dosis de propranolol, disipar la amenaza de ser una candidato a padecer un síndrome de estés postraumático. Más peculiar es su potencialidad para trabajar de forma retroactiva: durante varias sesiones uno toma el producto químico y se concentra en convocar un episodio terorífico de su pasado hasta que este va perdiendo su agresividad.
La comercialización del propranolol despierta muchos interrogantes éticos y morales, pues los motivos a favor y en contra están equilibrados. Me quedo con la siguiente reflexión que lanza el autor del artículo ("Amnesia is the New Bliss"), Chuck Klosterman, en la revista Esquire:
"¿De qué tamaño es tu vida? La respuesta es fácil: tu vida es tan grande como tus recuerdos. Los hechos que se olvidan siguen teniendo un impacto en los demás, pero no lo tienen en ti, esta es la argumentación central del film Memento. La realidad se define por lo que sabemos y nosotros (obviamente) no podemos saber lo que no recordamos. Esto supone que el propranolol brinda la ocasión de encoger la realidad. No hace que los acontecimientos del pasado se esfumen por completo de la mente, pero altera su significado y su contexto. De forma que si la personalidad de cada uno consiste simplemente en la suma de sus realidades (y si la realidad no es más que una acumulación de recuerdos), se puede postular que el propranolol es una droga que consigue de forma artificial hacer más pequeña la vida de la gente".

02 abril, 2007

500 millones de pesetas en cosas...


El salto al largo, esa expresión que los directores curtidos en mil y una minibatallas, los saltadores en cuestión, odian cordialmente, nos ha permitido descubrir los estimulantes universos creativos de cineastas con mucho que contar. Rodrigo Cortés es uno de ellos: ya en el modélico corto “15 días” revelaba su espídico sentido del ritmo, una frenética estructura narrativa que en “Concursante”, su primera película de larga duración, es la reina de la función. Y es que Cortés plantea la odisea de Martín Circo Martín, ganador del mayor premio de la historia de la televisión, como un trepidante “Si lo sé no vengo”, un descenso a los infiernos del que hace partícipe al espectador, como aquellos sufridores del “1, 2, 3... responda otra vez”: interpelaciones a cámara del protagonista, montaje sincopado, saltos temporales, arriba y abajo, atrás y adelante, montaña rusa. Visualmente poderoso, el film explota con abundantes recursos una trama-burbuja que, explicada de otro modo, hubiera pinchado a las primeras de cambio. Mérito del director, que hasta se permite la wilderiana licencia de relatar la trama desde la voz de un muerto. “Concursante” tampoco sería lo que es sin Leonardo Sbaraglia. Sobre sus hombros reposa y el argentino se luce en un tour de force merecedor de premios que no le den tantos disgustos.

(Ja sé que l'autocita no és massa elegant, però ni que sigui per pillar algun espectador al vol per la peli... Crítica publicada al Go Mag, març 2007)

30 marzo, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 8.

La negativa del 8º enanito a arrancarse una pestaña en cumplimiento del ritual con que la trágica figura de Cleto era honrada puso patas arriba Dos Palmos. Ni los más matusalénicos del lugar recordaban la última vez que un escándalo de semejante magnitud los había sacudido. Algunos apuntaban que fue cuando un miembro de la comunidad quiso proveerse de leñan cortando por accidente un rotk, el árbol sagrado de los enanitos por la superstición de que hacer la siesta a su sombra curaba a los infantes de la varicela. Lo que estaba claro es que había que convocar con carácter de urgencia al consejo de sabios. Da medida de lo pacífica que era la vida en el pueblo el que la anterior sesión extraordinaria había tenido lugar hacía diecinueve años con motivo del sometimiento a votación de la conveniencia o no de introducir el cultivo de alimentos transgénicos.
El consejo, que estaba compuesto exclusivamente por artistas, viudos, divorciados y taxidermistas de ambos sexos por entender que eran los que más jugo le habían sacado a la vida y por tanto estaban mejor facultados para valorar los insospechados meandros que esta podía tomar, discutió de forma acalorada durante tres extenuantes jornadas si el 8º enanito merecía o no ser expulsado de Dos Palmos. Puesto que cada votación concluía sistemáticamente en empate confiaron el veredicto final al método más democrático que conocían: cortarse las uñas, recopilar los trozos y contarlos, si sumaba un número par significaba culpabilidad, si era impar, exoneración. Salió que el 8º enanito ya podía ir preparando el macuto. (Continuará...)

Controlant-nos la pixera



No hi ha cap altre remei, si vas als Cinemes Glòries i intentes fer un pipí. Tots els urinaris estan fora de servei...

29 marzo, 2007

¿Qué es la vida?

"Organización con capacidad de sentir" (Voltaire)

"Una autorrealización parcial, continua, progresiva, multiforme y condicionalmente interactiva de las potencialidades existentes en los estados electrónicos de los átomos" (Barón de Berzelius)

"De la vida, como cosa general, es más lo que se dice que lo que hay. ¡Si tuviéramos un primer indicio de la Definición de Vida, hasta los más cuerdos se volverían locos!" (Emily Dickinson)

28 marzo, 2007

La màquina dels ciris



A la petita esglèsia de Pals hi ha, rotllo màquina de coca-coles, una moderna manera d'oferir ciris als sants...

27 marzo, 2007

"El 8ª enanito". Capítulo 7

Todo enanito tiene, en un momento imprevisible a lo largo del primer tercio de su vida, un sueño premonitorio que le determinará de forma aplastante la existencia. Suele ser un pasaje breve e inesperado, integrado de forma aleatoria dentro de una secuencia onírica larga con la que no guarda ninguna relación (ni siquiera dentro de la arbitrariedad de los sueños), mas reconocible porque se desarrolla en un bicromatismo inaccesible al ojo enano durante el estado de vigilia y que jamás se vuelve a repetir. Definidos por la ambigüedad y la abstracción, estos sueños exigen un tremendo esfuerzo interpretativo y, por tanto, son altamente susceptibles de ser "leídos" de manera errónea. Sin embargo, el hecho de que contengan de manera encriptada información privilegiada sobre una amenaza futura a evitar a toda costa provoca que la tarea devenga imperativa. Cuando contaba 16 años y 26 días, el 8º enanito soñó, en imágenes cubistas que se deformaban en alucinados remolinos de astragantes tonalidades de indigo y bisco, cómo una microscópica parte de su cuerpo, que era incapaz de visualizar se despegaba del mismo y, al impactar sobre el suelo, perforaba un agujero en forma de canalón tenebroso que se perdía en las entrañas de la tierra y del que emanaban unos gritos que congelaban el espinazo. Despertó de un salto, bañado en el característico sudor con olor a remolacha en aceite de módena que provoca el terror en los enanos. Desplazó a un rincón de su maltrecha conciencia tan espantosa sensación hasta que, veinte años después, el sacrificio de la pestaña la trajo de vuelta en toda su descarnada impureza. (Continuará...)

Un dels millors restaurants del món



Es diu Candelaria i el trobareu dins del minúscul poblet de Peratallada. Menjar boníssim, servei fantàstic i un lloc digne de veure.

I com a mostra, unes galtes de vadella amb cigrons i foie. Tremendooooo!!!

26 marzo, 2007

El jefe de todo esto


“Esta es una comedia inofensiva”, advierte de entrada y con su propia voz Lars Von Trier a aquellos que babean con sus imposibles propuestas audiovisuales: que si Dogma, que si decorados vacíos con rayas pintadas en el suelo simulando paredes y casas, que si Automavisión… Von Trier es un encantador de serpientes al que toman mucho más en serio de lo que él mismo desea, asume su condición y la disfruta con un envidiable sentido del humor que “El jefe de todo esto” destapa sin complejos. La pretendida intrascendencia del cineasta no es tal: el presidente de una compañía danesa decidió, al fundarla, simular ser un trabajador más, inventando un jefe fantasma para evitarse dar la cara ante decisiones desagradables; el film parte de la peripecia de un ególatra actor de método (Gambini, no Stanislavski), contratado para simular ser el dueño del cortijo y cerrar, así, su venta a un furibundo empresario islandés. El dato no es gratuito: algunos de los más carcajeantes momentos de la película disparan hacia la histórica rivalidad entre ambos países. Diálogos acerados y unos intérpretes estupendos logran que el espectador menos generoso con las innovaciones de Von Trier (aquí, personajes fuera de cuadro, montaje sincopado, sonido que viene y va…) se concentre en un guión redondo y destape la caja de la risa. Las buenas comedias jamás son inofensivas.

Publicat a la revista "GO Mag" (abril 2007)

21 marzo, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 6

Al año siguiente de la gesta que cegó al Cíclope Daltónico -último representante de los de su especie-, a costa de la vida de uno de los suyos, paradójicamente el cerebro de la gloriosa operación, ya comenzó a celebrarse el Día del Parche en todos los rincones de la geografía enana. Los habitantes de cada comunidad se enfundaban de pies a cabeza en ropajes de color vermellón y lucían sin excepción un parche. Los más pequeños se alborozaban delante de una horrenda piñata -hecha de piel de murciélago dejada en remojo durante 76 horas y parcialmente revestida por un trapo verde de silueta periforme- que, adoptando la apariencia de un inmenso ojo tapado, invitaba a ser ensartada por afiladas ramas de roble joven. La única bebida disponible era un compuesto de resina hervida y madreselva machacada, pues es lo que por tono y textura más recordaba a la sangre vertida por la bestia. En honor a Cleto se servía su mayor capricho gastronómico: galletas rellenas de moras. En Dos Palmos, además, existía la costumbre que aquellos que llegaban ese mismo año a la mayoría de edad (a los 36, vaya) sacrificaran una de sus pestañas. Por aquí no paso, decidió el 8º enanito, una firme negativa a una antediluviana tradición que fue interpretada en clave de imperdonable afrenta, que a la postre le costó ser considerado enano non grato por los suyos. ¿Mas por qué se opuso con todas sus fuerzas a desprenderse de tan insagnificante parte de sí sabiendo de antemano que ello le reportaría una condena irrevocable? (Continuará...)

"The Destroyed Room" de Jeff Wall


"A startling piece of autobiographical material lies buried (or out in plain sight) in "The Destroyed Room" the breakthrough light box that depicts a woman´s brutalized bedroom. Jeff Wall made the picture in 1978, which was the year his wife, Jeannette, left him for another man. (After that relationship ended, Jeannette returned to Jeff, bringing with her a third son, whom they have raised together). To construct the scene in the picture, Jeff used Jeannette´s clothing. "I borrowed her clothes because we were still in good terms and she had the good clothes" he told me" ("The Luminist, Arthur Lubow, "The New York Times").

20 marzo, 2007


"Si vas a intentarlo, que sea hasta el final. Si no, mejor que ni empieces. Puede que pierdas familia, mujer, amistad, trabajos y hasta la cabeza. Puede que no comas en días, puedes helarte en un banco. Puede que se rían de ti, que se burlen, que te aíslen. El aislamiento es el don. Lo demás es una prueba de resistencia para saber que puedes hacerlo.Y lo harás. A pesar del rechazo y de la incertidumbre, será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado. Te sentirás a solas con los dioses y las noches arderán en llamas. Cabalgarás la vida hasta la risa perfecta. Es la única batalla que cuenta" ("Factotum", Charles Bukowski)

My Fridge

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PD: Dedicat a tots aquells que se'n recorden de mi en els seus viatges, sobretot al meu amic cangur!

19 marzo, 2007

Mis primeras madalenas chispas



Hay quien hace cuentos sobre enanos y hay quien hace madalenas de chocolate que no saben a nada. Forman parte de mis esfuerzos por ampliar mi recetario más allá del bizcocho de chocolate y, sí, muy listos, puede que haya una constante temática. La cuestión es, ¿para qué dejarse los cuernos intentando conseguir las perfectas madalenas cuando se puede emplear el mismo tiempo intentando conseguir las perfectas madalenas de chocolate?

El 8º enanito. Capítulo 5º

Extracto de la crónica "Aglomeración Vermellón"
"Mas solo el joven Cleto fue capaz de salir con la fórmula para acabar con el Cíclope Daltónico que cada nueva jornada, sólo despuntar el alba, exigía su sangriento desayuno, en forma de sacrificio de diez de nosotros. Puesto que tenía un ojo perezoso, Cleto tenía que llevar un parche unas horas cada día. Por eso supo ponerse en la mente de nuestro asesino para batirlo. Bastaba con conseguir taparle la visión de su impar herramienta de visión e inutilizarla. En el día señalado, a instancias de su plan, los enanos mayores de edad de todos las latitudes nos enfundamos de cabeza a los pies en uniformes vermellón que confundieran a la bestia desde el punto de vista cromático. A continuación, formamos una torre con michelines en forma de pera -el manjar predilecto de los ogros después de nuestros tiernos cuerpos- colgándonos, ayudados de unos arneses transparentes, de un árbol a la salida de su guarida. Cuando salió, se desperezó y de inmediato, luciendo una expresión de gozo inefable y babeando profusamente, el Cíclope Daltónico picó y se lanzó en pos de nosotros. Cuando estaba a punto de alcanzarnos con sus varicosos dedos todos a la de una saltamos hacia su ojo huérfano y empezamos a hendirlo con nuestros afilados estiletes hechos de musgo cocido en rocío de bayas. La acción fue rapidísima y letal. En cuestión de escasos segundos saltamos de nuevo a tierra sirviéndonos de nuestros aerodinamicos paracaídas fabricados con pezuñas de armadillo. Alejados unos cuantos metros por seguridad contemplamos, entre llantos de satisfacción y gritos de júbilo, cómo la fiera se retorcía de dolor tapándose el órgano herido que supuraba su repulsiva sangre lila. Mas se nos congeló la sonrisa y un cubito de hielo nos recorrió el espinazo al descubrir que uno de los nuestros, apenas un puntito vermellón en medio de un feroz remolino verde, estaba suspendido en una de las pestañas de nuestro archienemigo, luchando denodadamente por zafarse de esa trampa mortal. Era Cleto. Ironías del destino: su propio parche se había enganchado en la velluda extensión del Cíclope Daltónico". (Continuará...)

07 marzo, 2007

Quins llagrimons!!!

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Confesso que m'he passat la setmana pensant que no podia ser, que era un error matar-la. Tota una traició a l'esperit d'una sèrie que, malgrat els tòpics i les situacions exageradament xorres que presenta sovint, em fa riure moltíssim. I ara van i es carreguen, a lo Chanquete, a la Belén Rueda. El Barça acabava de palmar amb el Liverpool i jo només podia pensar en si arribava a temps de veure començar "Los Serrano". I si, el vaig veure senceret. Confesso que se'm va posar la pell de gallina quan, en acabar l'episodi, es complia el convenientment filtrat a la premsa (amb fragment avançat al youtube inclòs). I confesso que em van caure uns llagrimons, només comparables als provocats per la mort del iaio Siset a "Secrets de família", allà, assegut a un banc d'una estació (de Puigcerdà?) de tren.

Lucía, descansa en pau (catòdica), i que la teva desaparició no alteri el bon humor que m'enganxen els Resines, Bonilla i Molero cada dimarts a la nit.

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Esos premios plateados

Anada i tornada ràpida a Madrid per locutar la retransmissió internàutica dels Fotogramas de Plata. Una bona manera de sentir-se partícep de l'event i, per damunt de tot, siguem sincers, passar-s'ho pipa al fieston que munten els jefes.

La gala, divertida i glamourosa (ojo, tenir juntes en pocs metres quadrats a la Pataky, la Penélope, la María Valverde i la Juani no és moc de gall d'indi). I la party... motiu perfecte per les camarilles amb companys de professió (el Vall Jr., el Vall Sr., el Faustino, el Mirito o el Belinchón, que cada cop que em veu m'abraça, i això que no som tan amics, i això que és complicat abraçar-se amb un paio de 2 metres) i caps de premsa de distribuidores i agències de comunicació (la Yolanda de Nirvana, la Lorea de Golem, la Constanza de Planeta, la Cris de Buena Vista, la Debora del Deseo, el Quique de Tri, la Uría de WAW i la Costa, amb els seus Manolo comprats a Manhattan i la seva sintonia de "Sexo en Nueva York" al mòbil).

Xafarderies? La Juani de "Yo soy la Juani" (nascuda Verónica Echegui) guanya en les distàncies curtes, i va ser la protagonista de la pista. Quan el menda es retirava al tou llit de l'Hotel Palace, un rapat ple de tatoos posava tota la carn a la graella. Ara o mai, pensaria el xicot, que, això si, es va endur un parell de bistecs de la nova musa del cholerio patri.

Els més farreros? Juan Diego, que (com Marisa Paredes) ja va recollir el seu premi amb aquella alegria que proporciona el vino tinto, Chiqui Fernández (cada cop que m'acostava al lavabo la trobava en llarguíssima conversa amb Carlos Hipólito), Arturo Valls (a qui algun conegut meu acusava d'haver-li aixecat un ligue potencial convertit en gruppie), Pepón Nieto, Eduard Fernández (què macot que és, a banda d'actorasso... i sempre em saluda, no sé ben bé per què) o Nacho Vigalondo.

Per cert, gracias, Rocío (ventes internacionals Wanda Nirvana). Estaba harto de "pareces de la mafia".

PD: Què cony fotia, a les 4 del matí, a la barra del Joy Eslava, el Santi Ezquerro? El dia abans del Liverpool-Barça!

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05 marzo, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 4

Antes de proceder a relatar el desafortunado episodio que aconteció en aquella particular conmemoración del Día del Parche, cabe explicar por qué existía un Día del Parche. Para ello hemos de remontarnos a los albores de la civilización enana. Por descontado, pese a la longevidad característica de los enanos, no queda nadie con vida que pueda dar fe que los hechos se desarrollaran tal y como la transmisión oral se ha encargado de perpetuar. La única fuente documental a la que los mitómanos pueden recurrir de cara a doblegar a los escépticos es una extensa crónica grabada en la corteza de un árbol milenario que se alza orgulloso en una cumbre pelada y ventosa, cuyo emplazamiento es el radio a partir del cual se despliegan de forma equidistante y en abanico los diferentes poblados enanos. No cabe decir que el lugar es motivo de peregrinación ininterrumpida. Además, una vez cada (cómo no) siete años se celebra el Gran Día del Parche, una versión a escala XXL de los locales Días del Parche (y que, de paso, sirve para introducir un calificativo expansivo en las vidas de unos seres condenados a la pequeñez).
El/la autor/a de la crónica es una incógnita, lo que ha resultado en una fuente inagotable de conjeturas. Las dos teorías más ampliamente extendidas y que concentran las mayores simpatías (o antipatías, según se mire, pues han derivado en dos frentes irreconciliables, que se tratan con un hondo recelo, el cual ha llegado a manifestarse en desagradables picos de hostilidad) lo/la sitúan o bien como un joven cocinero castrense encargado de preparar el rancho de los oficiales (el detallismo con que se describen los alimento servidos y sus sobrados conocimientos acerca de los más variados ejemplos de gastroenteritis lo delatarían) o bien como una maestra de escuela con un medio novio en el frente (su caudal de citas académicas y un acongojante pasaje lleno de suspiros dirigidos a la suerte de un/a X sin género definido serían sus credenciales). Sea como fuere, la asombrosa y ciertamente ihumana gesta que pasaría a los anales de la raza enana como el Día del Parche y se recordaría por lo siglos en unos fastos anuales marcados por la alegría y la concordia sólo rotas por el incidente protagonizado por el 8º enanito quedó inmortalizado en ese árbol de infinitos anillos bajo el título "Aglomeración Vermellón". En el siguiente capítulo tendremos ocasión de disfrutar de una transcripción de su pasaje más sobrecogedor. (Continuará).

02 marzo, 2007

"El 8ª enanito". Capítulo 3.

Superada la anomalía de su concepción y una vez que se comprobó que su condición de zurdo era una rareza inofensiva y no la primera muestra de una cadena de extravagancias que pudiera hacer planear la sombra de una mutación genética de terribles consecuencias para los de su raza, la vida del 8º enanito se asentó en la más absoluta normalidad. También es verdad que, de tanto en cuanto, era motivo de burlas en la escuela (los compañeros, por ejemplo, se negaban a recitar la tabla de multiplicar más allá del 7) y que necesitó de un sacrificado período de adaptación a un mundo diseñado para el exclusivo uso y disfrute de los diestros (lo que no sabe es que la mayor complicación se la hubiese planteado el asa de la podadora mecánica, masesta era para su fortuna la herramienta preferida de papá), pero su espíritu optimista y su innata adscripción a la constancia le permitieron sortear con elegancia los obstáculos. De forma que se podría concluir que la infancia y la adolescencia del 8º enanito transcurrieron sin incidentes reseñables si no fuera por un episodio aislado que, a la luz de los postreros acontecimientos, cabría definir como premonitorio. Los hechos acontecieron durante los pantagruélicos actos festivos para conmemorar la Gesta del Parche. (Continuará).

28 febrero, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 2.

También es verdad que el 8º enanito era diferente al resto de sus congéneres. Para empezar, supuso una anomalía de la especie. Hasta su nacimiento, se creía que siete era el número máximo de hijos que podía tener una famila de enanitos. Sus padres, cerca por entonces a jubilarse, ni siquiera usaron protección. En su pueblo natal, Dos Palmos, las malas lenguas cuchicheaban acerca de la posibilidad que fuera adoptado o, peor aún, resultado de un secuestro. La falta de base de estas aviesas conjeturas quedó pronto al descubierto. El mundo de los enanitos tiene unas dimensiones acorde con el tamaño de sus miembros. Pero su condición de milagro de la naturaleza no era la única particulariedad del 8º enanito. Otra, en apariencia menor si bien más determinante en el curso de su accidentada existencia, fue que con él vino al mundo el primer enanito zurdo de la historia. (Continuará...)

26 febrero, 2007

"El 8º enanito". Capítulo 1.

Existen muchas versiones de por qué nadie ha oido hablar del octavo enanito. Los hay que dicen que un ejecutivo de la Walt Disney Company lo vetó aduciendo que el número 7 era el de la buena suerte universal. Otros aseguran que era negro, algunos que era mujer, dos modelos sacrificables en la prehistoria de la corrección política. Entre los paranoicos, unos sostienen que la morfología cuadricular de su cráneo recordaba sospechosamente a la de Benito Mussolini, otros que llevaba tatuado en el cuello el símbolo satánico del pentagrama invertido, unos terceros que lucía un bigotito que ridiculizaba al Gran Jefe y unos últimos que su nombre escondía el acrónimo de un término obsceno. Pero ninguna de estas teorías es cierta. No hay que buscar culpables a sus desventuras. Ni siquiera hay que achacarlas a la mala suerte o a un destino funesto. El 8º enanito se labró su propio camino. Esta es su historia. (Continuará...)

The Killing Machine



Una recomendación sublime: la exposición "The Killing Machine" en el Macba.
Me descubrió que al menos hay un campo artístico en el que existe la perfección: el de los registros sonoros. No pienso en otro asunto desde hace días. Supongo que mi fama de pedante estomagante, de sabiondo remilgado, de repelente de diseño jugará en mi contra, pero de verdad que os cambiará la vida (al menos tanto como Lost, los canalones trufados o la escobilla multiusos). Creedme. No me deberéis nada.

21 febrero, 2007

El pasado fin de semana se concentraron tres de mis mayores fobias en un mismo momento: el pollo, los calçots y los disfraces. El maestro sufí Kijs Shelmak comenta en uno de sus escritos más ampliamente difundidos que si se produce una sincronía espaciotemporal de tus tres mayores fuentes de gozo supone una señal de que entrarás en el paraíso. Desconozco si hace referencia a la posibilidad inversa. De cualquier manera, el infierno parece muy cerca de algo como convertirse en un pollo disfrazado de calçot.

14 febrero, 2007

Extraído de una crítica del The New York Times al libro "Einstein, Heisenberg, Bohr and the Struggle for the Soul of Science" de David Lindley. Un inicio modélico de reseña, a mi humilde parecer:

"Last week, in an unprecedented feat of quantum mechanics, Harvard physicists were able to use a cloud of Bose-Einstein condensate to stop a pulse of light and then resucitate the light at a different location. "That´s the sort of stuff we find really sexy in this business" Eric A. Cornell, from the National Institute of Standards and Technology, said admiringly".

12 febrero, 2007

Anys i anys

"Me han regalado una picadora y una mantita del Barça" (Entretenidillo dixit).

Per molts anys!

09 febrero, 2007

Parte/Conjunto/Todo





Los autistas, como los animales, descomponen la realidad en fragmentos, despiezan el entorno en elementos concretos, priorizan el detalle sobre el conjunto. Frente a un árbol, lo primero que detectan es una de sus ramas. Al mostrarles un vehículo, se fijarán en una rueda o en el volante. El resto operamos en sentido inverso, nos hacemos una instantánea composición global y sólo luego atendemos a las particulariedades. Pero existe un tercer grupo de personas, muy minoritario. Y es el de los condenados a ver ambas cosas a la vez. Están rematadamente solos en el mundo porque absorber a un tiempo el todo y la parte, amén de un ejercicio agotador, supone asomarse a la simplicidad última y al aburrido orden troncal con el que opera a nivel profundo la vida. Además, quedan privados del tan costoso como gratificante proceso de establecer alianzas entre puntos en apariencia inconexos que es una de los más poderosos impulsos finales de la creatividad. Sin embargo, en algún momento todos hemos tenido un atisbo de esta terrible facultad. Como dejó escrito Jules Renard: "Hay sitios y horas en que uno está tan solo que ve el mundo entero".

07 febrero, 2007

Impactes colpidors

Llegeixo al diari que la nena de El Exorcista vomitava pèsols i que el conseller Saura reclama que totes les drogues siguin legals. Si li sumem que ahir vaig passar la projecció sencera de La vida de los otros al costat de Miquel Iceta (per què ocupava amb tota la patxorra del món el meu reposabraços? eh? eh?), que porto una setmana trobant-me vells companys de carrera que feia anys (i dècades) que no veia i que encara no m'he recuperat de l'impacte de veure Don Johnson fent de Frank Sinatra a la versió de Guys and Dolls que es representa al West End londinenc... com pretèn la meva companya canguril que abandoni el meu elegant silenci?

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Però a la humanitat encara li queda esperança: el nou becari de la casa. Al seu DNI, a l'apartat conegut com "firma" hi posa: "firmar es de mediocres". Promet moments memorables.

Hay dos formas de acercarse y, con algo de suerte, de disfrutar de este post: 1) jugar a adivinar de qué edificio se trata y/o 2) extasiarse ante sus colosales dimensiones.

06 febrero, 2007

Aceleración

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Eran altas horas de la madrugada. En su compañía el tiempo se aceleraba de una forma apabullante, mirabas el reloj y eran las doce, lo volvías a mirar al cabo de un instante y eran las 2:15. Nunca lo comprobé, por ejemplo lanzando una manzana al suelo, pero en aquella casa la velocidad de aceleración de los elementos seguramente era superior a 9,8 metros por segundo. Por lo menos era de 23, 6 metros por segundo. Si siendo todavía un adolescente te quedabas lo que te parecería una corta temporada, no sería raro que al salir te miraras al espejo y descubrieras de forma furtiva en un escaparate que peinabas las primeras canas o, al ir a pagar un café, te reprobaran que les estabas pagando con una moneda ya retirada de la circulación. Quizás las aparatosas grietas entre las extrañas baldosas cuneiformes de su minúsculo baño tenían la facultad de comerse los segundos a paso ligero o la exprimidora que utilizaba a diario absorbía como una posesa minutos a la par que gajos de fruta y luego los escupía como una metralleta cuando sentía mi presencia. No sé. En cualquier caso, un fenómeno digno de ser sometido a los rigores del análisis científico.
Además, entre aquellas cuatro paredes abundaban dos objetos: lámparas -de los más variados colores y tamaños, pero unidas por una particulariedad común, todas tenían pantallas anaranjadas y translúcidas que bañaban las paredes blancas con un resplandor que uno esperaría de un fuego agonizante, que se resistiera inútilmente mas lleno de dignidad a su inminente extinción- y las típicas cajitas nacaradas donde una persona mayor atesoraría sus pastillas contra la hipertensión -estas, en cambio, eran todas el mismo modelo, de un granate subido con un punto negro en el medio-. Aproveché que se excusó un rato para darse una ducha de cara a husmear una vez más entre sus libros. El lomo lila de uno en el que hasta entonces no había reparado me llamó poderosamente la atención. Estaba forrado en un papel brillante que parecía de regalo, lo cual chocaba con la gravedad intelectual de su contenido, pues se trataba de un ejemplar de "Investigación sobre los principios de la moral" de David Hume. Como de costumbre, abrí al azar una página para que me lanzara un mensaje cifrado que me guiara entre la colosal confusión que dominaba por entonces mis días. Y decía así:

"Vamos a suponer que entramos en una vivienda cómoda, cálida y bien diseñada. Sólo con mirar en derredor recibimos necesariamente un placer, porque lo que vemos nos comunica ideas de paz, satisfacción y alegría. Aparece entonces el señor de la casa, hombre hospitalario, servicial y bondadoso. Sin duda, esta circunstancia embellecerá el conjunto; y no podemos dejar de pensar con agrado en la satisfacción que todos recibirán del trato con este hombre, y de sus buenos oficios".

Cerré el libro. Reconfortado, calmado, satisfecho. Tras comprobar que el agua de la ducha seguía corriendo, cogí uno de esos estuches y lo coloqué dentro de la lámpara. Con el armónico rumor de las palabras de Hume todavía masajeándome los oídos, miré la imagen que proyectó su punto en la pared fosforescente. Era tan bonita que por un momento me sentí inmensamente feliz. Y por fin entendí cómo se aceleraba el tiempo en aquella vivienda cómoda, cálida y bien diseñada.

05 febrero, 2007

Vuelve Gray

Voy a hacer un post à la Hugo.

Ahora que Cuatro está a punto de emitir la tercera temporada de Anatomía de Gray –y precisamente los jueves, coincidiendo con la emisión en La Sexta de la segunda temporada de Prison Break, con lo que tengo el corazón partío- no está de más recordar la absurda polémica que rodea a uno de los actores de la serie desde hace unas semanas. Me refiero al pobre Isaiah Washington, que interpreta al doctor Burke (el adjunto negro que es pareja del personaje de Sandra Oh), del que se filtró que durante el rodaje de una escena recibió un bofetón de Patrick Dempsey (McDreamy) por llamar a otro compañero de reparto, TR Knight (George, el que está loco por Meredith, lo siento por los que no veáis la serie porque os estoy haciendo un lío) nada menos que faggot, o, lo que es lo mismo, maricón. Vale, eso quizá no estuvo muy bien (y además obligó a TR Knight a salir del armario diría que en contra de su voluntad), pero es que los responsables de la serie se han puesto en plan nazi y Washington ha tenido que disculparse públicamente e ingresar en una clínica de rehabilitación, cual yonqui, de la que saldrá, supongo, cuando aprenda a referirse a su compañero de reparto como homosexual o gay.


Por cierto, hablando de la serie propiamente dicha y tras ver de un tirón la primera temporada, que me había perdido, me reafirmo en mi opinión de que la protagonista, Ellen Pompeo, no sólo es demasiado mayor (36 años) para pasar por una residente de cirugía, sino que se ha hecho tantos retoques en la cara que en la segunda temporada parece Mark Hamill en El imperio contraataca, sin que en el caso de Pompeo haya habido un accidente de por medio, que se sepa.

La próxima vez intentaré hacer un post à la Monty, que es algo que consiste en mantener un misterioso y elegante silencio durante meses

24 enero, 2007




Apenas acaba de empezar el año, pero su mejor película ya se ha estrenado.

"Little did he know that this simple seemingly innocuous act would result in his imminent death".

23 enero, 2007

Coraje


Una de las preguntas clave de la existencia y que paradójicamente menos nos planteamos es si tenemos coraje. Puesto que el témino está demasiado contaminado por la belicosidad, en el sentido de que parece que solo halla respuesta si nos encontramos en un campo de batalla en el que debemos tomar una decisión drástica, acometer un gesto heroico, sumarnos a la lucha, el dilema se diluye en nuestro profiláctico entorno hecho de edredones, microondas y zapatillas de felpa. Pero es que ni siquiera el fragor del combate parece un buen marco para calibrar la cuestión. Veamos: la célebre inscripción en la lápida de Borges que reza "And ne forhtedon na" ("Y que no temieran") junto con siete guerreros que han arrojado sus escudos y con la espada rota se dirigen a pelear contra invasores vikingos de Essex resulta sobrecogedora, ¿pero el auténtico acto de valentía no habría consistido en salir corriendo de ahí para salvar la vida?
El rostro del coraje en ese espacio en el que está ausente la muerte inmediata, despejado de amenazas físicas tremebundas que es la cotidianiedad bien podría ser actuar de acuerdo a nuestra conciencia, no sepultar nuestros deseos bajo el rodillo de la comodidad y la inercia, no traicionar lo que queremos sustituyéndolo por lo que nos conviene. En definitiva, actuar para ser.

12 enero, 2007


Tres diálogos gloriosos entre Vivian/Bacall y Bogart/Marlowe en "El sueño eterno" de Howard Hawks.



Philip Marlowe: How'd you happen to pick out this place?
Vivian: Maybe I wanted to hold your hand.
Philip Marlowe: Oh, that can be arranged.


Vivian: So you do get up, I was beginning to think you worked in bed like Marcel Proust.
Marlowe: Who's he?
Vivian: You wouldn't know him, a French writer.
Marlowe: Come into my boudoir.


Vivian: You've forgotten one thing - me.
Philip Marlowe: What's wrong with you?
Vivian: Nothing you can't fix.
[last lines]

10 enero, 2007

Dame placer que quiero vivir


Hanif Kureishi comentó en su última visita a Barcelona que la idea del guión de su penúltima colaboración con el director Roger Michell, "The Mother", le había brotado tras quedar profundamente impactado por un comentario que le había hecho un día su madre, una viuda de edad avanzada, mientras comían: "No sabes lo triste que es pensar que nunca nadie más te va a acariciar, que nadie va a volver a recorrer tu cuerpo". De esta confesión tan desoladora surgió la historia, solo a contranatura desde la estrechez de miras social, de una mujer mayor que se enamoraba de un hombre joven con el que acababa teniendo relaciones sexuales, provocando el repudio de su círculo íntimo. La perennidad del deseo reaparece en su último trabajo para el cine, "Venus", si bien aquí es un anciano el que se resiste a desterrarlo de su vida, aunque, en sentido estricto, su anhelo no es tanto seguir disfrutando de contacto físico, sino deleitarse, desde un punto de vista más platónico y estético, con la belleza, luminosidad y vida contenidas en un cuerpo sensual y tierno, representado en este caso por la sobrina de su mejor amigo. Mientras que en "Elegía" de Philip Roth la incaducidad de la pulsión sexual resulta estragante, es vista como una fuente de insatisfacción, cercana a una condena, con punzante acritud, para el personaje que encarna Peter O´Toole, un seductor y un romántico, supone un regalo que da motivos para seguir ilusionándose cuando ya se divisa la cinta blanca de la existencia. Llamadme sentimental, pero de entre los espléndidos diálogos y las escenas cargadas de emotividad me quedo con dos apuntes. En un momento dado el protagonista confiesa que procurar placer a los demás (se entiende que en un sentido amplio de la palabra y no exclusivamente carnal) ha sido la razón de ser de su vida
-¿puede haber mejor manera de plantearse el papel de uno en este mundo?-, pero, avanzada la acción, tiene un momento de desánimo en el que comenta que, pese a que ya se le acerca la muerte, sigue sin entenderse un ápice, a lo que su amigo le contesta sabiamente "Toda tu gente te ha querido. Eso es lo único que importa" -¿puede haber una forma de consuelo más completa para el que duda del sentido de su trayecto vital?-.
Verbigracia: si te preguntas si serás amado cuando faltes basta pensar cuánto te has dedicado a procurar placer, termómetro del cariño que habrás cosechado.

05 enero, 2007

Crónica negra


Desde que el redactor de sucesos de la agencia decidió, hace un par de meses, cogerse medio año de excedencia para recorrer mundo, mi vida gira en torno a alijos de cocaína, desalojos ‘okupas’, reuniones de los mandos policiales, manifestaciones antiterroristas, atracos a viviendas y asesinatos de empresarios. Eso de levantarse por la mañana y no saber muy bien si hoy tocará acudir al tanatorio de Collserola o al de Les Corts (es un decir) podría parecer desagradable de entrada, pero ahora que ya empiezo a ver por donde van los tiros (je) me doy cuenta de que me encanta no saber qué va a ocurrir ese día, qué desalojo nos tienen preparado los Mossos o qué ‘okupación’ los ‘okupas’, qué magnífica y ordenada exposición de objetos incautados nos mostrará la Policía o qué nueva historia rocambolesca explicará la Guardia Civil sobre el último detenido por tratar de pasar cocaína en el aeropuerto. No hay convocatorias, apenas hay previsiones y nadie, por muy buenas fuentes que tenga, puede adelantarse a lo que va a ocurrir a continuación. Porque el ser humano es lo que tiene, que delinque a todas horas y de forma imprevisible. Conozco a periodistas que viven en una permanente guardia que no conoce de vacaciones ni de fines de semana y que establecen curiosas relaciones (esto es Sodoma y Gomorra) con los miembros de los diversos cuerpos de seguridad del Estado, que cuentan entre sus compañeros de copas a ‘okupas’ de todo pelaje, a abogados que defienden a albanokosovares y a abogados que defienden a yernos de los Tous. No creo que se pueda vivir mucho tiempo así, porque es para volverse loco. Pero un rato mola. Claro que cuando lo digo la gente me mira como si llevara las manos manchadas de sangre. Hasta yo me las miro a veces por si acaso.

22 diciembre, 2006


No he encontrado la foto del jersey de lana por la que tantas suspiraban, pero aquí va una sustituta a la altura. Desde la máxima objetividad, el más insobornable espíritu crítico, la imparcialidad menos contaminada, mi madre asegura que era un primor, un ángel, una monería. Sé que pensáis lo mismo, aunque no me lo diréis a la cara. Aquel niño creía en los reyes, hoy sólo me encomiendo a Larry David y David Brent. El tiempo no pasa en balde.

18 diciembre, 2006

Para mí la Navidad es una fotografía en la que pongo cara de asombro sentado en la falda de un Rey Gaspar al que el Corte Inglés debía pagarle cuatro perras por sostener una cara de interés después de escuchar setecientas veces la palabra "bicicleta" bajo un frío que pelaba. Debe ser triste ejercer de rey de Oriente por poco más que un vale de descuento en la planta de caballeros de unos grandes almacenes, pero también hay cosas mucho peores. Volviendo a la foto, lo más bonito de ella es que sintetiza el vínculo que me une a mis cuatro primas, representado por un jersey grueso de lana con botones dorados de nácar. Como somos de edades escalonadas, nos íbamos pasando la prenda que había tejido nuestra abuela con infinito cariño, costumbre que yo aborrecía por cuestiones cutáneas (aún hoy me pica una barbaridad la lana, mi piel es tan sensible como mi alma) y ellas, siempre más juiciosas y presumidas, por razones estéticas. De año en año, de foto en foto, el jersey se iba acomodando con mayor o menor gracia a nuestros tiernos cuerpecitos como una herencia maldita que se saltaba una generación y se bastaba por sí sola para descuartizar el espíritu navideño. Mi abuela ya no está, aquellos monarcas de pega se jubilaron y se acabaron los jerseys de lana. Sigue la Navidad, quedan las fotos y los primos tenemos salud. 3 a 3. Aleluya. Felices fiestas a todos.

24 cosetes que cal saber de Jack Bauer

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1. Jack Bauer una vez ordenó un Big Mac en un Burger King, y se lo dieron.

2. Es injusto comparar a Jack con Jesús. Jack regresó de la muerte dos veces.

3. Jack Bauer puede estornudar con los ojos abiertos.

4. Jack Bauer hubiera llevado el anillo a Mordor en 24 horas.

5. Jack Bauer no duerme. El único tiempo que usa para descansar es cuando muere temporalmente.

6. La familia de Jack Bauer le hizo una vez una fiesta sorpresa de cumpleaños cuando era niño. UNA vez.

7. Jack Bauer no lee libros. Los libros le dan la información que él necesita luego de ser torturados.

8. Si Jack Bauer estuviera en un cuarto con Osama Bin Laden, Hitler y Nina Myers y solo tuviera un arma con dos balas, Jack Bauer le dispararía a Nina dos veces.

9. Jack Bauer solo tarda 2 segundos en doblar sus camisas

10. Jack Bauer jugo una vez a la ruleta rusa con un arma completamente cargada y no le sucedió nada.

11. Jack bauer puede ganar al "conecta 4" en tres movimientos

12. Hay 1242 objetos en una habitación promedio con los que Jack Bauer podría matarte, incluyendo a la habitación en sí.

13. Cuando Jack Bauer corre con unas tijeras abiertas en la mano apuntando hacia su cara y tropieza, no es él sino el resto de la gente la que se hace daño.

14. Jack Bauer es la razón por la que Wally se esconde.

15. Y Dios dijo "Se haga la luz". Jack Bauer respondió "Dí por favor".

16. McGyver puede hacer un avión con un palillo de dientes, un cubo lleno de agua y tres chicles de clorofila, pero Jack Bauer puede matarle y robárselo.

17. Cuando Jack era pequeño, él le hacía comer la verdura a su madre.

18. Toda desigualdad matemática acaba con "< Jack Bauer"

19. Una vez que Jack Bauer perdió las llaves se estuvo torturando a sí mismo durante media hora, hasta que las encontró.

20. Las primeras palabras de Bauer fueron "No hay tiempo".

21. Jack Bauer puede ver las 4 temporadas de 24 en 24 horas.

22. Jack Bauer ha matado a tantos terroristas que el 5º más buscado de la CIA es un chaval de 18 años por bajarse una peli del Emule.

23. Cuando Google no encuentra algo, le pide ayuda a Jack Bauer.

24. En 96 horas Jack Bauer ha matado a 93 personas y ha salvado el mundo 4 veces. ¿Qué coño has hecho tú en tu vida?

17 diciembre, 2006

Lisboa

¡Yo también viajo! No a sitios tan exóticos como los demás canguros, a juzgar por la enorme cantidad de españoles que encontramos por Lisboa, pero viajo. En épocas más convencionales, pero qué se le va a hacer. Atravesando en coche la península y comiendo en tascas de mala muerte, pero con toda la ilusión, ea.

Mi prodigiosa mala memoria me impide recordar cómo fue mi primer viaje a Lisboa, allá cuando tenía 13 años, pero las fotos dicen que estuve allí (también dicen que los 90 fueron estéticamente despreciables) y que pasé por esos mismos lugares, así que habrá que creerlo. Por si acaso, recorrí de nuevo Alfama, Belém, los tranvías, la plaza do Comerço, el Bairrio Alto, el ascensor aquel, Sintra, las cafetarias-pastelarias y el mercadillo do Ladro. Y seguro que recuerdo esta segunda vez, aunque sólo sea por las picaduras de mosquito tigre que adornan mis piernas y por el cacaolat versión portuguesa, que he de decir que mola más que el autóctono…

01 diciembre, 2006

Ling-Che


La canción hablaba de Ling-Che, un oso panda del Yunan, el primer animal en ser lanzado en órbita alrededor de la Tierra, sólo que en una misión china de tan alto secreto que a su nombre se le había negado la entrada en la posteridad. Desde el momento del despegue hasta sus últimos instantes de vida, antes pues de volatilizarse en una deslumbrante bola de fuego azul, Ling-Che alternaba la narración de su odisea espacial con dar cuenta de su vida en nuestro planeta. Por el ventanuco de su infantilizada cápsula voladora, va contando las estrellas una a una hasta cansarse, se pregunta si ahí afuera reina el silencio o los planetas emiten música para comunicarse entre ellos, y llega a tener una alucinación en la que unas jugosas cañas de bambú ejecutan una sinuosa danza delante de sus ojos. Sobre la negrura exterior se recortan recuerdos felices, quedan sobreimpresionados fugazmente momentos que le traen una sonrisa beatífica a los labios. El oso panda sabe que jamás regresará entre los suyos, pero la paz sobrecogedora que le transmite estar a miles de kilómetros de los bosques en los que ha crecido, la trascendencia que emana de ese trayecto ingrávido por el esófago de Dios, le impiden compadecerse de sí mismo. En el momento en que la temperatura en el interior de la nave comienza a hacerse insoportable, se cruza de brazos y se pone a repetir el edulcorado estribillo, su voz va apagándose en sintonía con la progresiva pero antiagónica evaporación de todo su ser. Reducida a polvo de estrellas, la nave de Ling-Che seguirá navegando a ciegas durante toda la eternidad, añadiendo su tonadilla a la sinfonía insonora del cosmos.

22 noviembre, 2006

Pulsar el botón


Mirándome fijamente a los ojos el indígena me dijo: "Al final, la vida se reduce a si has apretado o no el botón. No se trata de un botón redondo y de algún color, de una circunferencia tangible sobre la que presionas tu dedo, sino de un botón mental que todos llevamos dentro. Este botón es incandescente, parpadea las 24 horas, noche y día, sople un bárbaro viento helado o luzca un sol rabioso, y emite un pitido tenue. Pero tanto su acompasado latido de luz como las plácidas ondas sonoras que propaga son indetectables por tus redes nerviosas y planean por tus circuitos neuronales como un avión espía que volara por debajo de tu radar corporal. Lo único capaz de percibir su existencia es algo más complejo que la intuición y menos evidente que un don.
A falta de palabras que lo definan con precisión, digamos que es un sexto sentido que pertenece a la misma familia del enigma que te faculta para dictar presagios y recordar cada mañana del mundo el sueño que acabas de abandonar. El que lo posee, por motivos siempre ajenos a su voluntad y sus méritos, puede decidir si desea o no apretar este botón interior. De optar por hacerlo conseguirá que le de un vuelco la vida, puesto que le encaminará hacia el lugar al que pertenece, donde acabará conociendo a la persona que de verdad es. El que no lo posee, jamás sabrá que incuba ese botón y por tanto jamás podrá pulsarlo, y el botón exhalará así su luminoso aliento musical hasta la muerte de su ignorante dueño, que perderá de este modo la ocasión de experimentar la vida a la que estaba destinado".

21 noviembre, 2006

La notícia d'avui

Convocado un orgasmo mundial en favor de la paz
Activistas estadounidenses llaman especialmente a los países con armas de destrucción masiva a practicar sexo el 22 de diciembre.

AFP, Washington (EEUU)
La clásica excusa de "Mi amor, me duele la cabeza" sería muy inapropiada. Por lo menos el viernes 22 de diciembre, para cuando activistas estadounidenses han convocado una gran jornada universal de sexo.

Los veteranos activistas Donna Sheehan y Paul Reffell defienden "la paz a través del sexo" y convocan a un audible orgasmo mundial. "La idea es que los participantes concentren su pensamiento en la paz, durante y después del orgasmo", indicaron los organizadores en un comunicado divulgado en el sitio web del proyecto www.globalorgasm.org. "Eso", explican Sheehan y Reffell, "podría cambiar el campo energético de la Tierra y reducir los peligrosos niveles actuales de agresión y violencia".

Además de la guerra en Irak, a los activistas les preocupa el incremento de la presencia naval en el Golfo, que temen podría ser un preámbulo a una guerra contra Irán. Combatir por la paz en medio de las sábanas, insisten, sería apropiado para "todos los hombres y mujeres" en el mundo, "pero especialmente en los países que tienen armas de destrucción masiva", indicaron Sheehan, de 76 años, y Reffell, de 55.

Cómo saber la participación
Dado que la participación -y por lo tanto el éxito- de la convocatoria serán difíciles de medir, los organizadores planean confiar una evaluación al Proyecto de Conciencia Global (Global Consciousness Project) de la Universidad de Princeton, que intenta observar cómo eventos globales como los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos afectan la conciencia humana. Un incremento en los nacimientos a fines de agosto de 2007 podría ser también un indicador del éxito de la jornada.

Sheehan ya ha dejado su marca en el movimiento estadounidense contra la guerra como organizadora de Baring Witness, un grupo de mujeres que comenzaron a realizar manifestaciones desnudas, contra la guerra, incluso antes de la invasión estadounidense de Irak, en marzo de 2003. La activista cree que el mundo moderno sufre de un exceso de testosterona, lo que alimenta la agresividad y la violencia entre los hombres, y "el poder seductor de una voz femenina y calma" podría ayudar. Cuando no organizan protestas poco ortodoxas, Sheehan y Reffell promueven lo que consideran un nuevo feminismo "sensual", argumentando que si las mujeres hacen sentirse cómodos a los hombres "hasta podrían abandonar la idea de ir a la guerra".

"¿Por qué el orgasmo?", escribió Sheehan en su blog al describir la convocatoria del 22 de diciembre. "Sabemos que ustedes necesitan más sexo muchachos, no menos. Así que aquí hay una oportunidad de practicar, practicar, practicar, a favor de la paz".

14 noviembre, 2006

Quines ganes...

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Sobre la belleza

Lo único que quizás pone a todos de acuerdo es el éxtasis de la belleza (aquella que, de tan auténtica, llega a doler). No coincidimos en dirimir qué es bello, pero sí en que su impacto no tiene parangón en la naturaleza. Igual que en sentido negativo no hay nada más perturbador que la violencia, en el positivo no existe nada más turbador que la belleza. En este sentido, podría verse como la compensación poética que brinda la estética a la fealdad, es decir, a los horrores del mundo. Como apunta sabiamente el ya citado Andrés Neuman, nos hemos de proteger de ella a través de las metáforas: su condición esquiva nos incapacita para penetrar en sí misma y transcribir sus atributos reales, debemos limitarnos a rodearla y reducirla a conceptos abstractos, a desmenuzarla con palabras, colores, notas musicales... puesto que el conjunto total y su estado en bruto permanecen inaccesibles. De verla desnuda, de acceder a su esencia no es de extrañar que cayéramos fulminados por un ataque cardíaco. Un colega periodista me dijo con sorna que la belleza era lo único que respetaban los ricos. Si apuramos incluso podríamos decir que también los indeseables (un ejemplo literario que me viene a la cabeza sería el desenlace de "Sábado" de Ian McEwan). La belleza vendría a representar así el paroxismo de la democracia, el máximo elemento nivelador antes de la llegada de la muerte.
La filósofa Elaine Scurry va más allá en su ensayo "On beauty and being" al sostener que pensar acerca de la belleza puede ayudarnos a pensar sobre la justicia social. Mientras pensamos si un pensamiento puede conducirnos hacia el otro pensamiento, reconoceré que no soy lector de Miss Scurry, sino que me la topé aportando una cita que sirve de pórtico a la novela "Sobre la belleza" de Zadie Smith. Múltiples y escondidas pueden ser las razones que han llevado a la escritora a escoger este título, una de las cuales podría ser que ninguno de sus personajes -al igual que el resto de los mortales- es inmune a sus encantos, ya tengan estos un desenlace feliz o destructivo, reparador o doloroso. En uno de los más emotivos pasajes del libro el patriarca de uno de los clanes, Howard Belsey, le confiesa de forma balbuciente a su mujer los motivos por los cuales ha perdido la cabeza por una joven estudiante hipersexy, quintaesencia de la belleza como resorte de la lujuria desaforada. Y dice así: "Men respond to beauty... it doesn´t end for them, this.... this concern with beauty as a physical actuality in the world ... and that´s clearly imprisoning and it infantilizes... but it´s true".
Y es esta asociación final de la belleza con la verdad, la que nos remite a esos célebres versos con que concluye "Ode on a Grecian Urne" de Keats: "Beauty is truth, truth, beauty - that is all Ye know on earth, and all you need to know". Al final debe ser este el secreto de la imantación de la belleza, que -al igual que la prueba del algodón del arte verdadero es que no tolera la mentira- aquélla es depositaria de la verdad última en un mundo plagado de mentiras, dudas, engaños, incertidumbres e incertezas. Una ranura por la que atisbar la sacralidad pura vetada al ser humano.

La senyora Núria

La senyora Núria fa fila de tieta solterona. Baixeta, tirant a rabessuda, té un somriure de cantó i alguna cosa a la mirada que em posa nerviós. Quan vaig arribar a la que ara és casa meva me la trobava sovint obrint la porta, com qui no vol la cosa, quan arribava, o quan marxava. Típica veïna xafardera, pensava. Alguna vegada, quan l’ascensor s’espatlla, em pica a casa, preguntant-me si em funciona la tele. Gairebé sempre que la veig du un carret de la compra, ple o buit. Ara, cada nit de cada dia, passades les dotze, la sento parlar per telèfon, en un to enrabiat, furiós, que talla d’arrel amb un buenu, buenu, hasta demà. Si jo fos Álex de la Iglesia, faria la segona part de La Comunidad. Es diria Los asesinatos rituales de la señora Núria.

08 noviembre, 2006

Hijosdeputa



Al igual que Todd Solondz, si bien con la carga de crueldad algo rebajada, Neil LaBute consigue en sus piezas teatrales (y parte de las fílmicas) rascar en nuestras más tupidas capas de hipocresía, autoengaño, educación y formalidad para mostrarnos al hijoputa que todos llevamos dentro, el cual suele estar latente o adormecido. En varias de sus obras acaba aflorando instigado por el acoso y la provocación de un hijoputa franco, orgulloso, que no se esconde, que admite su condición rapaz y se autojustifica como producto de una naturaleza humana de índole hobbesiana, apuntalado por una sociedad enferma en su obsesión por la pose, alimentada por las apariencias, desprovista de alma. Es el lobo con piel de lobo en un bosque infestado de lobos con piel de cordero, el que admite como pulsión vital la inmoralidad del lema "Everyman for Himself" en un mundo donde se suele lavar la mala conciencia pagando una cuota mensual de 6 euros a Médicos sin Fronteras. Esto viene a cuento de la excepcional (aunque mal interpretada) obra "Gorda" (Teatro Villaroel) del citado. La trama es resumible en la siguiente disquisición: si fueras una persona guapa, con un buen trabajo, alto nivel adquisitivo estuvieras en el mejor momento de tu vida y potencialmente podrías ligarte a cualquiera, ¿tendrías la suficiente personalidad para salir (y, sobre todo, presentarte en sociedad) con una persona de las dimensiones de la Orca Ulises a la que amas y sobreponerte a la vergüenza y los comentarios maliciosos de tu entorno?
Nos repele la diferencia (llámesele obesos, enfermos, retrasados mentales...) porque la tememos, ya que nos abre los ojos a nuestra vulnerabilidad, nos muestra el frágil velo que nos separa de la anormalidad grotesca postula el "amigo" bilioso del protagonista, que es la encarnación hiperbolizada de nuestros más bajos instintos, esos diablillos que sofocamos arrojándolos a las galeras del inconsciente. Pero de toda la obra me quedo con este apunte: "No sé quién inventó la frase "podemos seguir siendo

06 noviembre, 2006

Perro bueno, perro malo

Mi escritor vivo favorito de género negro es Michael Connelly, pues es quien me parece que es capaz de llevar la aspiración con los que todos los autores de novela policíaca intentan expulsarse el reproche de limitarse a ser macabros procuradores de entretenimiento para minorías -a saber, el topicazo de tratar los más acuciantes y eternos conflictos que atenazan el alma humana, siendo pues continuadores de una ángulo literario que une a Shakespeare con Dostoyevski- priorizando la diversión por encima del intelecto. O sea, que Connelly se las ingenia para ser profundo gracias (y no pese)a su vena ludica. En él basta un apunte al vuelo, como de pasada, que nunca entorpece la fluidez de la trama, para cargar de significado trascendental y reflexión casi metafísica lo que a simple vista es un thriller lleno de adrenalina. En su última y soberbia novela, "Echo Park", el detective Harry Bosch (un Sisisfo angelino y suerte de trasunto ficcional de James Ellroy al estar condenado con cada caso a resolver ad nauseam y simbólicamente el asesinato de su madre -por cierto, sensacional la adaptación cinematográfica de "La dalia negra" a partir de su recreación novelizada de los hechos)se enfrenta a un serial killer que casualmente se educó en el mismo centro que él. Y en uno de los clímax de esta caza gato-ratón el asesino le recuerda una de las piezas de sabiduría más caras a esa institución, que decía: "Todo ser humano nace con dos perros dentro de sí, uno bueno y otro malo, que luchan por su alma. El que gana, en última instancia, es aquel al que decides alimentar. Yo alimenté al malo. Tú, al bueno". El problema, intuyo, es que todo el mundo ceba a los dos perros a la vez y que ninguno acaba de ganar. El que prima las necesidades del malo intenta denodadamente que parezca que hace lo contrario, mientras que el que procura por el bueno tiene complicado que se le reconozca el mérito. Y así estamos.